viernes, 30 de diciembre de 2011

2011, EL AÑO MÁS COSTOSO POR DESASTRES NATURALES

PUBLICADO EN VARIOS MEDIOS

MÁS DE LA MITAD DE LA POBLACIÓN MUNDIAL YA VIVIMOS EN CIUDADES, UNA NUEVA EXPERIENCIA PARA LA VIDA EN LA TIERRA DE LA QUE NUESTROS DIRIGENTES AÚN NO SON DEL TODO CONSCIENTES

Japón, Chile, China o España han sido algunos de los múltiples escenarios que han sufrido el efecto devastador de una naturaleza que revela la vulnerabilidad del diseño de las ciudades

El año que dejamos ya es el más costoso en desastres naturales de nuestra historia, además a estas alturas, con patrones económicos objetivos, ya nada se nos escapa para ser "valorado". Casi medio billón de dólares, de los cuales la mitad se los lleva Fukushima, suponen algo más del doble que 2010, al mismo tiempo éste triplicó a 2009. El año que dejamos sextuplica en pérdidas a 2009.

Los desastres se derivan de terremotos, tsunamis, incendios, ciclones sequías o inundaciones; si en 2010 fueron Chile y China los peor tratados, en 2011 casi no se salva nadie. Birmania, Guatemala, Turquía, Uzbekistán o Siberia sufrieron varios de los terremotos más desastrosos, pero también países desarrollados que no se esperaban el azote de la Tierra fueron duramente golpeados, Nueva Zelanda acaba el año triplemente estremecida, España con Lorca y El Hierro aún estupefacta, y la costa Este de EE UU, golpeada ni más ni menos que en Washington y Nueva York, lo que ha dejado al descubierto un número no pequeño de vulnerabilidades de diseño de nuestras ciudades contemporáneas, también urbanísticas o pedagógicas de la población de los llamados países civilizados, al que se supone pertenecemos. Lo tenemos que asumir: somos un país poseedor de una sismicidad capaz de matar, herir a cientos de personas, arruinar nuestro patrimonio o paralizar económicamente una comarca, además inundable y con una población analfabeta en desastres.


INCREMENTO DE LA ACTIVIDAD SÍSMICA DESDE 1973 (USGS)

No es casualidad: este año hemos llegado a los 7.000 millones de almas en el planeta, es significativo observar el crecimiento de las ciudades, sobre todo en los últimos 50 años, la extensión de muchas se ha cuadruplicado y conquistan espacios peligrosos. El área que ahora ocupan las ciudades era impensable en los años 70 del siglo XX. El escenario de los desastres sísmicos por ejemplo, sigue siendo en la cabeza de nuestros dirigentes y asesores ingenieros el edificio, la casa…, cuyas restricciones normativas, códigos contra inundaciones, incendios o sísmicos se ha hecho casi imposible de asumir, soportar y cumplir por arquitectos y constructores.

Pero otras voces ya hemos adelantado lo que puedan traer años venideros, intentamos aflorar otro paradigma más adecuado a nuestros tiempos: el verdadero escenario de las catástrofes es la ciudad, cada vez más extensa y por lo tanto vulnerable, así las armas deberán ser adecuadas con estos nuevos tamaños y ubicaciones. Tal es el planteamiento de las autoridades turcas con la europea Estambul, y es que a la fuerza ahorcan, después del desastre que suponen 14 terremotos devastadores desde 1939 a 2011 y sabiendo que en 20 ó 25 años recibirá el golpe de otro más cercano, la población que roza los 12 millones en el área metropolitana, ya está siendo cultivada y entrenada al respecto, la distribución del territorio adecuada y los edificios reforzados. Italia ha tomado ya ese modelo y en ello está. Europa no debe permitir tal calamidad.

LOCALIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD SÍSMICA DESDE 1973 (USGS)

España como ya sabemos 'is different' y nuestros planes directores de ciudades como Lorca siguen contemplando las fallas activas conocidas como puntos de interés científico cultural, y las desconocidas ahí siguen acechando…; los mercadillos del jueves por la mañana en las ramblas, los niños españoles, exceptuando a los de El Hierro, aún no saben qué hacer si hay un terremoto y los paseos marítimos son una sangría económica para los ayuntamientos después de cada temporal, cada año más frecuentes y violentos, arroyadas sistemáticas ya no son noticia, inundaciones repetidas.

El modelo ochentero está obsoleto, la extensión de nuestras ciudades se hizo sin saber muy bien de qué era capaz el suelo que las sustentaba, el mejor ejemplo es el barrio de La Viña de Lorca, cuya caja de resonancia jugó al eco de la onda que viene y va, chocando contra las paredes de la cubeta que la secuestró, barriendo la superficie no una, sino varias veces.

Ojalá 2011 sea un año anómalo, pero las políticas ciudadanas de prevención, por si acaso, siguen ausentes. En Lorca no se lo esperaban: ése es el problema.

LORCA, ESPAÑA 2011

OTRO TERREMOTO SUPERFICIAL CATASTRÓFICO: VAN, TURQUÍA

PUBLICADO EN VARIOS MEDIOS
LAS LABORES DE RESCATE FUERON ESPECIALMENTE DIFÍCILES CON RÉPLICAS CONTINUAS

Cada vez más voces se alzan reclamando planes urbanísticos específicos en zonas sísmicas, el paradigma centrado en la optimización de las normas sismorresistentes considera que los terremotos actúan solamente sobre las "partes" del sistema: los edificios, en vez de sobre el verdadero escenario sísmico: la ciudad.

¿Pero qué está pasando? desde la destrucción de Bam, patrimonio de la UNESCO en Irán en 2003, l’Aquila en 2009, Lorca este año y ahora Van en Turquía, terremotos cuyos focos no llegan a los 10 kilómetros de profundidad parecen estar asolando la superficie de Europa y la parte que tectónicamente compartimos con Oriente.

La configuración de todos ellos se sitúa entre las Azores, Gibraltar, Italia, Grecia, Turquía y llega hasta la India, ahí las placas y sus pequeñas piezas europeas, asiáticas y africanas practican el peligroso juego de la fricción, como fichas de dominó empujadas por el dedo de Poseidón y su mal genio; movimientos sísmicos catastróficos y reactivación de volcanes como otra vez el Etna o el Hierro, o los de Islandia, etc., cada día una sorpresa telúrica.

Lorca (4,4 y 5,1) y l’Aquila (5,8) ni siquiera llegaron a 6 en la escala de Richter, Bam (6,2) y Van (7,2) tienen todos algo en común: son superficiales y cercanos a núcleos urbanos. Un evento de escala 8 en los Monegros sería menos temible, sin duda. Así que la magnitud tampoco es ya por sí sola una explicación de la violencia de Poseidón. 

Cuanto más afinamos en la disposición de normativas de construcción resistentes a los terremotos, cuanto más invertimos en construcciones reforzadas y calculadas para no entrar en resonancia con las ondas sísmicas, más muertos y más desgracias parecen acecharnos. O algo no hacemos bien o cada vez Poseidón está más enfadado.

¿No será que estamos planteando mal el problema? Cada vez que se produce un terremoto en cualquier parte del mundo, los informes inmediatos realizados que apuntan a las causas de las víctimas (como en Lorca al 100%) muestran que los edificios que han matado, presentan diseños identificados en experiencias previas como no adecuados para zonas sísmicas, así como asentamientos humanos construidos sobre auténticas cajas de resonancia o lupas sísmicas, capaces de duplicar e incluso triplicar la fuerza de las ondas sísmicas.

Una cosa debemos tener clara: las normas de construcción sismorresistentes no han sido, ni son ni nunca serán suficientes para salvar vidas.

Los reglamentos urbanísticos son los que determinan el marco volumétrico (normalmente por optimización del espacio) de un edifico, sin planes de diseño anti-sísmico; consideran que los terremotos actúan solamente sobre las "partes" del sistema (por ejemplo NCSE-02 o EHE), es decir, los edificios y sus estructuras, en vez de sobre el verdadero escenario sísmico: la ciudad.

Salvarán más vidas los planes urbanísticos en concordancia con la realidad sismotectónica, la educación de la población antes, mientras y después de un sismo, el diseño correcto de la parte no estructural de los edificios (cornisas, balcones, antepechos, vuelos...) y la concienciación de que desde Azores hasta la India, en especial todo el territorio que asoma al mediterráneo, deberá constar en el futuro de planes especiales de distribución del territorio. Aplicable sobre todo a esas áreas históricas con una densidad patrimonial destacable, algunas ya arrasadas, como Bam, Lorca o l'Aquila, pero también deberán desarrollarse planes urbanísticos adecuados en aquellas ciudades cercanas a fallas activas.

El problema es que no se ha invertido mucho en conocerlas. Aún el plan general de Lorca paradójicamente contempla al segmento de la FAM (Falla de Alhama de Murcia), a su paso por el Guadalentín, como un punto de interés científico a preservar. Lo malo del desconocimiento del medio es que ese punto de interés sí que puede afectar a la ciudad, y mucho.

Este debate ya estaba muy presente en Turquía desde el terremoto de Mármara de 1999. Mostró que el 60% de los edificios turcos eran vulnerables al sismo. Dos investigadores: Handan Türkoglu y Seda Kundak recientemente presentaron un trabajo titulado “la transformación urbana como herramienta para la mitigación de desastres” hoy aplicándose en Estambul, ciudad de 9 millones de habitantes que esperan un gran terremoto en los próximos 30 años. El gobierno turco ya se ha planteado el urbanismo como la primera herramienta para mitigar los desastres sísmicos en el futuro ¿qué haremos los demás? 

Deberemos despertar y avanzar más en esta línea, está claro, no seguir únicamente sustituyendo unas normas de edificación por otras cada vez más exigentes, las restricciones para construir edificios en zonas sísmicas reconocidas son ya muchísimas y muy pocas las urbanísticas, casi las mismas que en zonas no sísmicas, menos aún se tiene en cuenta el patrimonio histórico, aunque peor estamos si somos honestos y pensamos lo poco que sabemos sobre esas fallas “escondidas”.

VAN, OTRO TERREMOTO SUPERFICIAL CATASTRÓFICO

LOS ANIMALES PODRÍAN PERCIBIR CAMBIOS QUÍMICOS ANTES DE UN TERREMOTO


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 EN MÁS MEDIOS

RELACIONADO CON ANIMALES Y TERREMOTOS
MILES DE SAPOS SE ESCAPARON DE SU SCHARCAS DÍAS ANTES DEL TERREMOTO DE SICHUÁN DE 2008


Nos acabamos de enterar: unos científicos de la NASA y otros británicos de la Open University han estudiado el comportamiento de los sapos italianos, éstos huyeron de sus charcas antes del terremoto de l’Aquila, en 2009 mató a 309 personas.

Los animales habitantes del agua son sensibles a cambios en su composición química. Algunos geólogos lo habían investigado: científicos de la NASA han corroborado que las rocas sometidas a fuertes tensiones liberan partículas cargadas eléctricamente. Las cargas en forma de iones nos causan dolores de cabeza, nerviosismo, náuseas..., elevan el nivel de serotonina, hormona del estrés. 

El caso es que en contacto con la atmósfera pueden producir luminiscencia, nubes de colores, como hemos comprobado antes de varios terremotos, últimamente han sido estudiadas, grabadas y filmadas. En el agua, el proceso puede evolucionar hasta la formación de agua oxigenada (H2O2). Como sabemos, afecta a la materia orgánica disuelta en estanques, convierte la materia orgánica inocua en sustancias que son tóxicas para los animales. 

Así podríamos diseñar nuevos instrumentos para anticiparnos a los desastres sísmicos. Ésta no es la única experiencia; los chinos se llevan la palma: desde el terremoto de Haicheng en 1975, varias líneas de investigación centran desde entonces sus esfuerzos en las observaciones de serpientes huyendo, incluso con temperaturas invernales. 

Un investigador retirado del servicio sismológico de China: Sun Shihong, aconseja en conferencias y publicaciones observar el comportamiento de reptiles, ratas, animales domésticos, cambios en el sabor de las aguas de pozos...; ser consciente de estas anomalías ha salvado muchas vidas. Ya en el 373 antes de Cristo, encontramos referencias escritas en Grecia. 

Una teoría muy popular en California, en constante transformación, propone una correlación entre el número de animales de compañía extraviados y el número de seísmos en el área de la bahía de San Francisco.

¿Y nosotros, hacemos algo al respecto? El servicio sismológico del IGN, recogió varias llamadas del comportamiento anómalo de especies domésticas antes de los terremotos de Lorca, perros agitados, gatos huyendo, en la charca de Totana pájaros en estampida, cerca de Torrevieja, en la traza de la falla asesina, una llamada alertó dos minutos antes del comportamiento anómalo de su ninfa (un loro australiano), se volvía loca en su jaula, es una especie muy tranquila.

Este campo de investigación se nos brinda ahora en bandeja en El Hierro, aprovechar semejante potencial, y sumarnos así a estas investigaciones internacionales tan importantes, sería una inversión en I+D+I a la altura de organizaciones tan prestigiosas como la NASA, el servicio geológico de los EEUU, la universidad de Berkeley, el servicio sismológico de China o la Open University UK, y tantas otras repartidas por el mundo en la que algún estudiante español participa... Pero claro, seguro que a más de uno de los que nos gestionan esas letras tan poco spanish del I+D+I, esto le hace sonreír.

ESPAÑA, TIERRA DE SISMOS

PUBLICADO EN VARIOS MEDIOS
EMILIO CARREÑO, DIRECTOR DE LA RED SÍSMICA NACIONAL MIDIENDO EN EL ACELERÓGRAFO DE LA ANTIGUA CÁRCEL DE LORCA MOMENTOS ANTES DE DIRIGIRNOS A PARTICIPAR EN LA MESA REDONDA DE CONCLUSIONES SOBRE LORCA CON JUAN ROLDÁN Y LA PATRONAL.


Había pasado una semana ya de los terremotos de Lorca y se habían desatado todo tipo de conjeturas incluso en los círculos más especializados. Que si no se había aplicado la normativa, que si se habían hecho mal los edificios... En ese momento, habían salido a la luz los datos de aceleración registrados en la antigua cárcel de Lorca y las cifras eran contundentes: casi se habían cuadruplicado las expectativas más pesimistas de la NCSE02

Esa cuestión de las culpabilidades fue algo que tajantamente desmentimos en los medios de comunicación y que mereció ser escrito en este mi segundo artículo dedicado una semana después, cuando ya había algunos datos al respecto. En especial era preocupante el dato del pico de aceleración básica registrada: 0,37g-0,41g, frente a las expectativas técnicas vaticinadas por la norma NCSE02: un "optimista" 0,12g. Además fueron los antepechos, cornisas, vuelos..., los que mataron e hirieron a una población que no se lo esperaba, unas personas que salieron despavoridas corriendo por no saber cómo hay que reaccionar, justo lo que no tenían que hacer. Las estructuras, a pesar del dato de aceleración, aprobaron, no así la norma en global, cuyas deficiencias quedaron manifiestas

Antonio Aretxabala Díez


ESPAÑA TIERRA DE SISMOS

Ha pasado más de una semana, Lorca sigue apareciendo como una de las noticias más impactantes de los últimos tiempos, más en el sector de la edificación. No pocos constructores han sido señalados con el dedo, ahora nos preguntamos qué hemos hecho mal, pero con lo que empezamos a saber, ¿se puede hablar de culpables?

Ya ha sido analizada la catástrofe desde varios puntos de vista: puramente sísmico, constructivo, histórico, también el del cumplimiento de las normas sismorresistentes.

Se coincide en todas ellas:

1- La región de Murcia está en una de las tres zonas más sísmicas de la península, cercana a un borde de placa con fallas activas asociadas muy superficiales

2- Lorca se sitúa justo encima de varios de esas fracturas (ya han generado más de 130 réplicas), los esfuerzos son compresivos NO-SE y distensivos NE-SO.

3- Los terrenos que acogieron las sacudidas bajo Lorca son terrenos sueltos, susceptibles de colapsos y hundimientos. Las deformaciones se transmiten directamente a los edificios por las cimentaciones. No amortiguan deformaciones, a veces las amplifican. 

4- Los edificios dañados estructuralmente son generalmente anteriores, pero también los hay posteriores a las normas sismorresistentes. Algunos derribados tenían 8 años.

Lorca, aparece cartografiada con coeficiente de contribución o amplificación k=1 y 0,12g (serían los “latigazos” que duraron 5 segundos vapuleando edificios); g es la aceleración de la gravedad.

Los acelerógrafos del Instituto Geográfico en Lorca, detectaron 0,28g para el primer movimiento de 4,4 grados y nada menos que 0,37g para el segundo de 5,1. Esa aceleración catapulta al movimiento, localmente al grado VIII, que para el United States Geological Survey (g = 0,34-0,65) el calificativo es “Destructivo”.

De momento despejamos ciertas dudas sobre supuestas labores constructivas deficientes, aún cumpliendo la norma, las exigencias quedaron un 300% cortas.

En Alhama de Murcia, el acelerógrafo, midió una aceleración de 0,012 g, un 3.000% menos que en Lorca, según Emilio Carreño, director de la Red Sísmica Nacional. Esto demuestra la debilidad del seísmo distribuido horizontalmente.

Conclusión: Lorca ha sido el centro de la diana, lo peor es estar encima de una falla activa, futuras normas sismorresistentes deberán pensarse también para “latigazos pequeños” pero superficiales.

¿Habría otras localidades en parecidas condiciones?, ¿podrían sufrir movimientos cortos en el tiempo con picos de aceleración también 3 veces mayores de lo que las normas aún vigentes auguran? El mayor coeficiente se aplica en Granada: 0,24g. Por debajo de 0,04g no son obligatorias medidas especiales.

No estaría mal que la inevitable revisión del mapa sísmico que Lorca acaba de dejar obsoleto, analizase a fondo también la geometría y distribución de otras fracturas o fallas activas, podrían afectar a poblaciones en similar disposición en: Guipúzcoa, Navarra, Norte de Aragón, Cataluña, Valencia y Alicante, Murcia, Albacete, Andalucía, Sur de Extremadura y Este de Galicia, y Canarias, por si acaso.

LA MESA DE REFLEXIÓN EN LORCA

¿POR QUÉ FUE TAN DAÑINO?

MARIA JOSÉ CARRILLO SALVA A UN NIÑO QUE PERDIÓ A SU MADRE


El mismo día 11 de mayo, los medios de comunicación buscaban las opiniones de los expertos en las universidades, administraciones y departamentos vinculados a la sismología, hubo que dar una respuesta rápida, contundente pero prudente y con un análisis directo y claro, aún sin tener casi datos, todo el mundo se lo preguntaba: ¿por qué fue tan dañino?

En cualquier caso "todos" los técnicos quedamos "estupefactos". Tuvimos que acallar las mil voces que rápidamente (muy ligado a la psicología española que además hemos exportado a Alemania como "el efecto pepino") se levantaron acusando a los arquitectos como culpables de no haber aplicado la norma, y a las empresas de edificación de haberse lucrado escatimando materiales. Una forma de sembrar más desasosiego del que ya había en España, justo lo contrario de nuestra propuesta de acciones resilientes.

Cuando escribí este artículo no había a penas datos de ningún tipo sobre qué es lo que podría haber pasado para que un terremoto de los habituales por estas tierras españolas causase tanto daño.

Antonio Aretxabala Díez

¿Por qué fue tan dañino?

Nos lo preguntamos todos: si la mayoría de los especialistas aseguran que un terremoto de magnitud media (5,1) no es algo tan extraño por estos lares ¿qué es lo que ha pasado? España registra unos 2.500 seísmos anuales, de los cuales una treintena son sentidos por la población, pero lo peor ya está aquí, delante de nuestras narices. Nos guste o no, entramos en el siglo XXI, como país moderno que somos, con una decena de víctimas mortales por un seísmo. Las ha habido anteriormente: sí, en el siglo XIX, también en el XX, el 20 de abril de 1956 en Granada (doce muertos) y el 28 de febrero de 1969 en Huelva (cuatro muertos por crisis cardíacas después de producirse el terremoto). Entonces ¿cómo es posible que los daños en pleno 2011 y con una normativa de construcción tan estricta sean tan grandes?

Habría que diseccionar la respuesta en dos partes, una que atañe a la propia Naturaleza: la capacidad de generar terremotos de la zona más sísmica de la península (por todos conocido) además de las características concretas del subsuelo que ha sufrido la sacudida (ya no tan conocido); y la otra, sería respecto al tipo de construcciones dañadas y de la aplicación de las sucesivas e históricas normas simorresistentes en el diseño de los edificios.

En cuanto a la primera, la zona de Lorca (a escala regional) se encuentra inmersa en una zona de actividad sísmica conocida. La cantidad de terremotos diarios (y sí, digo diarios) registrados, es proporcional al número de observatorios que durante el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país se han venido instalando. Cada vez la sensibilidad de estos aparatos es mayor. Conclusión: cada vez registramos más movimientos, es decir, podemos suponer que siempre han estado ahí, incluso cuando no los detectábamos; vivimos sobre una piel de toro bastante dinámica: Canarias por su actividad volcánica, Levante, los Pirineos y el Sureste, se llevan las medallas al estar en el podio que otorga el choque entre las placas africana e ibérica.

La generación de terremotos a esta escala se puede asemejar a un grupo de fichas de dominó yaciendo horizontalmente sobre la mesa, juntas, tocándose, tangentes unas a otras. Si movemos una de ellas, se genera un tren de empujes hasta que todas en unos instantes se reajustan. Algo tan superficial es análogo a lo superficial de los segmentos que entre fallas y fracturas han generado la catástrofe de Lorca.

Pero específicamente en la cuenca donde se encuentra Lorca ¿qué tipo de terrenos reciben y acogen esos impactos? Para el no iniciado en Geotecnia puede sonar extraño: margas y yesos del Mioceno. Para los especialistas dice bastante. Es la conocida Zona IV de la Guía de planificación de estudios geotécnicos para edificación de la Consejería de Obras Públicas de la región de Murcia.

Las margas con yesos, dada su naturaleza ligeramente cohesiva y soluble, generan huecos a escala del macizo rocoso (lo conocemos como fenómenos kársticos) pero también éstos huecos están presentes en la parte más íntima y microscópica del suelo que por meteorización estos materiales generan, así hablamos de suelos potencialmente colapsables o suelos semisaturados, cuya cohesión es variable por lo que vamos a ver.

Estos terrenos colapsables suelen ser terrenos firmes, de capacidad portante media, aunque es desde hace muy poco (el CTE entra en vigor en 2007) cuando se toman las medidas pertinentes para detectarlos, para testificarlos y apuntarlos con el dedo como «potencialmente peligrosos». En sí mismos no lo son, son inocentes, tan solo hace falta que una fuerza exógena desbarate esa cohesión interna o endógena y todo se desmorone como un castillo de naipes. La misma guía citada lo dice: el mayor peligro son los hundimientos y colapsos (BORM 3 noviembre de 2001). Y esas fuerzas tarde o temprano vienen en forma de reventones de tuberías, vibraciones por tráfico pesado y la peor de todas: un terremoto (o dos) como los ocurridos.

En cuanto al diseño de los edificios, los más afectados y espectaculares son anteriores a las normas sísmicas, las cornisas caídas que han provocado las muertes, destrozado vehículos y los colapsos de los edificios son, a falta de un estudio que será necesario en el futuro, en su mayoría de fábrica de ladrillo.

Queda pues esta segunda parte abierta. Sin duda consta que las normas sismorresitentes, en especial la última NCSR-02, se cumplen casi a rajatabla, sobre todo en hospitales. Sin embargo, en esta piel de toro que nos ha tocado vivir, también la picaresca al servicio del lucro fácil ha esculpido nuestra historia. Sería bien triste que algo de esta oscura psicología haya tenido un papel protagonista en una de las catástrofes naturales más feroces y crueles de nuestra reciente historia.

LA OPORTUNIDAD DE EL HIERRO

El fenómeno volcánico debería ser aprovechado como una gran ocasión para la proyección científica, cultural y turística de la isla. Islandia, Hawai o las Azores ya lo han hecho con excelentes resultados


PUBLICADO EN VARIOS MEDIOS
LA MÁS LLAMATIVA DE LAS ERUPCIONES FUE GRABADA POR LAS TELEVISIONES DE TODO EL ORBE

España es un país de una riqueza cultural y natural sin igual, en poco más de medio millón de kilómetros cuadrados albergamos una riqueza que nos otorga el segundo puesto mundial en cuanto a patrimonios de la UNESCO, tenemos un par de ellos menos que Italia, es verdad, pero nos diferencia el que nuestras joyas barren el itinerario del hombre desde que apareció sobre el planeta hasta hoy, desde Altamira hasta Gaudí, y no solo el renacimiento, el barroco o la edad media, desde un patrimonio de la humanidad como es Monte Perdido hasta otro, Garajonay, quedan reflejadas todas las épocas, y ahí radica lo peculiar que nos diferencia. Países bastante alejados de nosotros, en cuanto a menor número de estos tesoros, como Francia o EE UU, le sacan bastante más jugo a lo suyo. Lo venden mejor o quizás lo envuelven más bonito, el caso es que aquí se sigue vendiendo playa y cerveza barata. Los petroglifos bimbaches son desconocidos por algunos representantes de la cultura y el turismo.

Verónica Montero, consejera de turismo de El Hierro, ha visto en las fuerzas del interior terrestre una oportunidad de proyección internacional sin comparación a nada anterior, una proyección científica, cultural y turística; afirma y con razón: «Una erupción de tipo basáltica o hawaiana: muy lenta. Inclusive podría ser atractiva de ver. De hecho, Hawai es un gran destino turístico y ellos tampoco se salvan de tener seísmos.». ¿Se la apoyará de verdad como en EE UU para desarrollar esa brillante idea? ¿Se corren riesgos por ello? Y es verdad: casi diez mil veces ha temblado la tierra desde junio, unas sesenta de ellas sentidas, y no es de esperar una catástrofe, ni de tipo sismológico ni volcánico. En España no sabemos convivir con estos fenómenos como lo hacen islandeses, americanos, indonesios o italianos. Además, si algo se pusiera feo, para eso está ahora la isla llena de geólogos, vulcanólogos y personal de emergencias, como en Hawai lo está todo el año. Ya se le busca nombre a la décima isla canaria si al final la viésemos emerger.

EL HIERRO

Es poco probable que se dé una erupción violenta, y si se diese sería un fenómeno de una atracción formidable. Guardando las acciones preventivas y de emergencia no debería haber mucho que temer, pero no hay mal que por bien no venga. En Hawai hay no uno, sino varios volcanes que permanecen en constante erupción. Los peligros a evitar son los razonables de no acercarse demasiado a la lava, unas normas de construcción sismorresistentes a las que nada tenemos que envidiar, etc. Todo un catálogo turístico basado en las fuerzas de la Tierra se puede promover también aquí, solo hace falta creérselo, pero con unos medios de comunicación que solo ejercitan la mirada catastrófica, lo tenemos muy difícil. Una erupción de gases a varios cientos de metros de profundidad en el mar ya es visible. 

No es el fin del mundo, es algo bastante común en la Naturaleza, pero ahora nos ha tocado en territorio español. El que hay algo muy caliente y latente ahí abajo lo pueden testificar todos los que visitan Timanfaya y ven al agua salir hirviente, salvaje y disparada, la paja arder a unos decímetros de profundidad o se preparan un chuletón a la 'piedra magmática'. Algunos si supieran sobre lo que andan en el parque, le tendrían más miedo que a los terremotos.

Las Azores, hermanas geológicas, ya tienen su centro de interpretación de los volcanes, aprovechando un viejo faro abandonado y un cono inactivo, hay vigilancia, una infraestructura dedicada para los amantes de lo telúrico. Miles de visitantes anuales van teniendo un mayor conocimiento del fenómeno, del medio volcánico, mayor cultura y más ganas de viajar.

La magia de El Hierro sorprende más: es la segunda isla más abrupta del planeta, sus paisajes estratificados, reserva de la biosfera de la UNESCO, ofrecen todos los marcos posibles en relativamente pocos metros de altura, desde una orilla volcánica con lagartos únicamente conocidos en esos lares, pasando por paisajes mediterráneos de almendros hasta un bosque pirenaico con sus ovejas y vacas, en el que solo falta Heidi para sentirse en los Alpes. Y eso no lo hay en Hawai. Su patrimonio geológico y prehistórico es inigualable, misteriosos petroglifos bimbaches adornan toda la isla, y publicaciones al respecto se pueden adquirir en los centros de información, oficinas de turismo y librerías de la isla; pocas áreas de España se manifiestan tan abiertamente cultas con lo suyo, tan sorprendentemente instruidas y preparadas, además el mundo vegetal es también singular debido a esa configuración geológica y morfológica: el garoé y el sabinar lo atestiguan, calas inimaginables muestran paisajes y plantas de otro mundo.

Ahora esos paisajes acogen a sismólogos, geólogos y aficionados a la vulcanología, ¿hasta que esto pase y nadie se acuerde de El Hierro?, un lugar que tal y como lo han presentado la mayoría de los medios solamente parece una olla a presión a punto de explotar. Verónica Montero hace gala de toda esa cultura que los políticos ya no saben captar, pero sin un apoyo institucional sus ideas no florecerán, porque es así, este país va poco a poco haciéndose gris, perdiendo energía en disputas partidistas, una energía no tan potente como la de la Tierra, pero perdida al fin y al cabo.

NO HAY PELIGRO SÍSMICO ALGUNO PARA LA POBLACIÓN

sábado, 3 de diciembre de 2011

LOS ANIMALES PERCIBEN CAMBIOS QUÍMICOS ANTES DE UN SEÍSMO

PUBLICADO EN VARIOS MEDIOS Y 
EN UNAV
SAPOS ESCAPAN HORAS PREVIAS A UN TERREMOTO EN CHINA

Nos acabamos de enterar: unos científicos de la NASA y otros británicos de la Open University han estudiado el comportamiento de los sapos italianos, que huyeron de sus charcas antes del terremoto de l’Aquila, en 2009 mató a 309 personas.

Los animales habitantes del agua son sensibles a cambios en su composición química. Algunos geólogos lo habían investigado: científicos de la NASA han corroborado que las rocas sometidas a fuertes tensiones liberan partículas cargadas eléctricamente. Las cargas en forma de iones nos causan dolores de cabeza, nerviosismo, náuseas..., elevan el nivel de serotonina, hormona del estrés.

El caso es que en contacto con la atmósfera pueden producir luminiscencia, nubes de colores, como hemos comprobado antes de varios terremotos, últimamente han sido estudiadas, grabadas y filmadas. En el agua, el proceso puede evolucionar hasta la formación de agua oxigenada (H2O2). Como sabemos, afecta a la materia orgánica disuelta en estanques, convierte la materia orgánica inocua en sustancias que son tóxicas para los animales.

Así podríamos diseñar nuevos instrumentos para anticiparnos a los desastres sísmicos. Ésta no es la única experiencia; los chinos se llevan la palma: desde el terremoto de Haicheng en 1975, varias líneas de investigación centran desde entonces sus esfuerzos en las observaciones de serpientes huyendo, incluso con temperaturas invernales.

Un investigador retirado del servicio sismológico de China: Sun Shihong, aconseja en conferencias y publicaciones observar el comportamiento de reptiles, ratas, animales domésticos, cambios en el sabor de las aguas de pozos...; ser consciente de estas anomalías ha salvado muchas vidas. Ya en el 373 antes de Cristo, encontramos referencias escritas en Grecia.

Una teoría muy popular en California, en constante transformación, propone una correlación entre el número de animales de compañía extraviados y el número de seísmos en el área de la bahía de San Francisco.


Investigación en España

¿Y nosotros, hacemos algo al respecto? El servicio sismológico del IGN, recogió varias llamadas del comportamiento anómalo de especies domésticas antes de los terremotos de Lorca, perros agitados, gatos huyendo, en la charca de Totana pájaros en estampida, cerca de Torrevieja, en la traza de la falla asesina, una llamada alertó dos minutos antes del comportamiento anómalo de su ninfa (un loro australiano), se volvía loca en su jaula, es una especie muy tranquila.

Este campo de investigación se nos brinda ahora en bandeja en El Hierro, aprovechar semejante potencial, y sumarnos así a estas investigaciones internacionales tan importantes, sería una inversión en I+D+I a la altura de organizaciones tan prestigiosas como la NASA, el servicio geológico de los EEUU, la universidad de Berkeley, el servicio sismológico de China o la Open University UK, y tantas otras repartidas por el mundo en la que algún estudiante español participa... Pero claro, seguro que a más de uno de los que nos gestionan esas letras tan poco spanish del I+D+I, esto le hace sonreír.