sábado, 30 de marzo de 2013

NUESTROS TERREMOTOS Y NUESTRO PATRIMONIO NATURAL


LA SIERRA DEL PERDÓN AL SUR DE PAMPLONA

Consideraciones, percepciones y observaciones sobre la acogida ciudadana de la charla, conferencia y coloquio en el Planetario de Pamplona el día 26 de marzo de 2013


EL CARTEL


La ciudadanía participa del debate científico y cultural, en ello radica el tesoro navarro de la salud social. Ayer, en el Planetario de Pamplona, asistimos a un alto nivel de concienciación social que sorprende por su elevado grado de conocimiento. Físicos, ingenieros, arquitectos, geólogos, biólogos, estudiantes, trabajadores de las antiguas Potasas, ciudadanos de Etxauri, del Perdón... Todo un intercambio de observaciones, ideas y brillantes propuestas en torno a los últimos acontecimientos sísmicos. La sabiduría está en la calle. El flujo de información está cambiando, la universidad ya no es la única fuente, la unidireccionalidad del movimiento del conocimiento ya no fluye solo desde ella. Las redes sociales educan, divulgan, todo funciona si se sabe utilizar.

Una cosa quedó bien clara: la naturaleza en Navarra es uno de nuestros mayores tesoros, y la gente lo quiere y mucho, un tesoro que tanto nos da y nos quita, actuamos sobre nuestro territorio y hablamos de él como si fuéramos sus dueños. La naturaleza también en Navarra es ya una cuestión social porque la hemos hecho social, cuando decimos nuestro patrimonio natural expresamos una actitud profundamente moderna, es verdad, pero también de arrogancia y apropiación de una dinámica que a duras penas comprendemos y menos aún podemos controlar.

La ecuación sobre el origen de los terremotos que aún brotan alrededor de Pamplona fue uno de los puntos más comentados. Los datos aportados por las personas que vivieron en primera persona el abandono de las galería de Potasas y la evolución posterior de la sismicidad actual, décadas después de aquellos acontecimientos, coinciden con los datos suministrados por el IGN. Ahora bien, concatenar unos hechos que ya parecen claros, es además de arriesgado, valiente, pero al mismo tiempo revelador. La Tierra siempre nos vuelve a poner en nuestro sitio. La sociedad navarra había asumido que esas galerías se cerrarían y compactarían, que todo volvería a su ser, algo sin importancia para las generaciones futuras, pero...

Las históricas lluvias de este invierno y primavera, sin antecedentes conocidos, penetraron por lo más profundo de la sierra del Perdón, provocaron la disolución de sales y el colapso de oquedades y galerías que canalizaron el acceso del agua limpia de lluvia y nieve a zonas hasta ahora inaccesibles; así, tanto movimiento, estruendo y vibración, acompañado de una tremenda ascensión de los niveles de agua, atrapó también aire que quedó comprimido y literalmente explotaba como un globo.

Las fallas de la zona, en zonas profundas resultaron estimuladas, su reacción mostrando epicentros a 2, 3 y hasta 4 kms. de profundidad ya indicaba que no eran las galerías las que estaban colapsando, sino algo más importante, así se animó por un fenómeno de transferencia de esfuerzos a estas fallas engrasadas con tanto agua y sometidas a presión de fluidos a dispararse, a su vez estas a las colindantes y estas a otras, y así es como comenzó el enjambre sísmico.

REGISTRO DEL PRIMER TERREMOTO DE LA SERIE QUE VERDADERAMENTE ASUSTÓ, FUE A LAS 8:08 DEL DÍA 18 DE MARZO DE 2013, SE LE ADJUDICÓ UNA MAGNITUD mbLg 2,9 (3,0 ML) Y FUE EL PRELUDIO DE AL MENOS OTROS TRES TERREMOTOS SENTIDOS EN PAMPLONA Y ALREDEDORES

Este fenómeno, a través de sus propias conexiones y recursos fue capaz asimismo de estimular a través del pasillo de Belascoáin a fallas que ya se encontraban en la traza principal del accidente tectónico ya más famoso de la Cuenca: la falla de Pamplona y sus otras fallas asociadas como la falla de Etxauri. Es posible que fuera esta precisamente la que también pretensada, y ya lubricada y estimulada, se disparase la madrugada del sábado (4,2 ML), pero su actividad ya vino anunciada días antes con terremotos premonitorios e incluso algo más enérgicos como el del jueves 21 de marzo en Ciriza (3,8 ML); las réplicas en ambas zonas aún se suceden. Queda por aclarar el hipocentro, hay datos entre 5 y 40 kms.

Ayer, los ciudadanos más despiertos se preguntaban en el Planetario, con toda la honestidad y brillantez que las mentes libres de prejuicios puedan otorgar al ser humano científico u observador, sobre el origen de ese efecto dominó: ¿dónde comenzó? ¿Lo hizo el 14 de febrero por las descomunales lluvias, o lo hizo en los años ochenta al abandonar a su suerte decenas de kilómetros de canales de entrada de agua hacia las sales del Keuper bajo la sierra del Perdón? ¿Quién se esperaba más de 600 litros en tres meses?

Hemos tomado medidas para construir nuestros edificios a partir de la elaboración de normas sismorresitentes, pero estas no han sido, no son y nunca serán suficientes, no hemos tomado precauciones en ambientes intraplaca como lo hemos hecho en los bordes de ellas. La sismicidad navarra, y en especial la de la Cuenca de Pamplona, tiene su propia personalidad, según la vamos conociendo vemos que poco se parece a la de Granada, o a la de Lorca. Pamplona, el 10 de marzo de 1903 estuvo nada más y nada menos que tres horas sufriendo impactos, esto sale a la luz cuando truena, todos nos acordamos entonces de Santa Bárbara. Tenemos que pensarlo cuanto antes y planificar en consecuencia. Ya no podemos asumir más que no se derivará daño alguno con la reducción y cambios de la capa freática como el que estamos viviendo, no será el último episodio hidrosísmico que vivamos.

Espero que con el tiempo los gobiernos reconozcan que el daño antropogénico puede convertirse en una realidad; y peor si seguimos evitando aportar fondos de investigación que deberíamos dedicar a la comprensión de esta frágil interfaz, entre la atmósfera y la hidrosfera, en la que vivimos. Nos hemos adueñado de ella, la hemos convertido en patrimonio natural porque somos así de modernos, pero casi ni la conocemos, no sabemos ni siquiera cómo reacciona, y menos aún cómo la podemos controlar.

MOMENTOS DE LA CHARLA EN EL PLANETARIO DE PAMPLONA

ENTREVISTA PARA ENTRETO2, EL DÍA DE LA CHARLA DE UTERGA

PAMPLONA ESTÁ PREPARADA PARA UN SEÍSMO DE 5,2. LA ENTREVISTA COMPLETA



Aretxabala ha seguido muy de cerca la cadena de seísmos que se inició en el Perdón el 14 de febrero y que se ha extendido por la zona de Etxauri, provocando hasta un gran temblor de 4,1 grados. Incide en que el agua es un factor, pero que no hay que descartar la mano del hombre.

BEATRIZ EQUÍSOAIN IRAIZOZ - Viernes, 29 de Marzo de 2013 PAMPLONA.


Los terremotos van a llegar al Parlamento de Navarra. ¿Tan grave es el asunto?

No, no es grave. Es normal. Es un tema que se tenía que haber abarcado hace mucho tiempo. Vivimos en la tercera zona más sísmica de la Península Ibérica, junto al sureste español (foco Granada-Alicante) y la zona atlántica donde Portugal. Desde hace bastante tiempo se viene advirtiendo sobre los terremotos, pero aquí todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena. En 2004, cuando se produjeron varios seísmos, hubo bastante revuelo y unos pequeños intentos de abarcar el tema abiertamente. Ahora, como ha sido más constante y el número de terremotos -unos 230- asusta, parece que es la leche. Pero en realidad son pequeños seísmos, muchos de ellos colapsos de cavernas de las antiguas galerías de Potasas, que han animado a su vez a fallas más profundas y luego se ha ido extendiendo como un efecto dominó hasta que ha tocado una zona principal. Además, seguimos manteniendo unos niveles freáticos altísimos, unos ríos altísimos... El papel que está jugando el agua en todo ésto es importante.

¿Esa es la causa de todos estos seísmos?

La causa en realidad es que se acumulan esfuerzos. Las fallas están pretensadas y el agua es la gota que colma el vaso: las engrasa y eso las hace saltar. Pero no podemos decir que sea el agua directamente. Cuando hablamos de hidrosismicidad estamos diciendo que el agua juega un papel como vehículo a la hora de modificar la transferencia de los esfuerzos entre unas fallas y otras. El agua es un agente que está influyendo en la transferencia de esfuerzos y eso anima a las fallas a dispararse. Estaba claro que la de Etxauri estaba estimulada. Todos los días presentaba por la mañana 2 o 3 terremotos premonitorios y eso es indicativo de que algo se está moviendo. Era previsible que iba a venir uno, como el que se produjo de 4,1 grados de magnitud. Tarde o temprano iba a llegar.

Si son normales todas estas series sísmicas que se están produciendo, ¿por qué hay tanta preocupación ahora?

Hay un tema social. La gente tiene metidas en la cabeza las imágenes de Lorca y eso se nota mucho. La población está muy sensibilizada por lo que ocurrió allí. A partir de 2011 hay un antes y un después en el tema de la sismicidad. Ahora mismo España creo que no da abasto, sólo con lo que está pasando en El Hierro, en Lugo, en Lorca, Jaén, Navarra... La cuestión del estudio sísmico en Madrid se ha quedado pequeña para un país que tiene una sismicidad que ya hemos visto que es capaz de matar, capaz de arruinar el patrimonio, capaz de paralizar una comarca entera, de hundir para siempre sectores económicos importantes... ¿Quién paga todo ésto?

El de Lorca fue de 5,1 grados. ¿Aquí se podría dar esta magnitud?

Sí, el de Lizarraga, en 1998, fue de 5,2 grados.

¿Y es factible que se vuelva a producir otro similar en Navarra?

Cuando un fenómeno natural se da, la recurrencia es normal. Se vuelve a producir, claro, aunque no tenemos la varita mágica y no sabemos cuándo. Nosotros tenemos una personalidad sísmica propia, toda la zona asociada a la falla de Pamplona la tiene, y la empezamos a conocer ahora, a comunicarnos con este fenómeno natural: empezamos a entenderlo, tenemos que ser nosotros los que lo comprendamos y traducir su lenguaje. En este sentido, necesitamos estudios históricos buenos. Es fundamental recuperar a los historiadores en todo ésto. Cuando yo estudié el terremoto de 1903 me quedé sorprendido, porque en los catálogos oficiales es un seísmo al que simplemente se le da una intensidad 6, se le pone un epicentro que es Badostáin y se acabó. Pero cuando fui a las fuentes históricas, descubrí que fue un terremoto múltiple, que se dio en varias zonas al mismo tiempo: desde San Sebastián, pasando por Lekunberri, Sangüesa, Aibar hasta Gallipienzo. Estudiando lo que dijeron los científicos de la época o los alcaldes resulta que la Cuenca de Pamplona estuvo tres horas sometida a impactos, tres horas seguidas meneándose. Y eso no está metido en las bases sobre las que construimos normativa urbana y sectorial.

La Cuenca de Pamplona, con más de la mitad de la población navarra viviendo aquí, ¿estaría preparada para un terremoto, por ejemplo, como aquel de 5,2 grados?

Pamplona está preparada, tiene un urbanismo bastante bueno. Aunque no se pensó para ésto, resulta que es bastante compatible. Hay una excepción: el Casco Antiguo, en el que los edificios 32, 34, 36, 38, 40 y 42 forman una unidad, se apoyan en sí mismos, y además uno es de tres pisos, el otro de dos, con azotea, sin ella... Todo eso es revisable porque desde el punto de vista urbanístico, si hay un impacto de 5,2 como el de Lizarraga y no se da a 40 km de profundidad, sino a 14 como la falla de Etxauri, sí que va a haber daños materiales. Por eso, estaría muy bien la propuesta que hacemos de una inspección técnica de edificios, parecida a la ITV del vehículo. Es necesario ir preparando la ciudad, de cara al siglo XXI, como una ciudad resistente en cuanto a inundaciones, incendios y también ante terremotos.

Algo que no se ha hecho hasta ahora. ¿Se ha obviado esta cuestión a la hora de edificar?

Los arquitectos y los ingenieros piensan que aplicando la normativa sismorresistente en la nueva construcción ya está todo hecho. Es decir, hacer los pilares de una forma determinada, poner unos hierros dentro de los pilares, etc. Pero no es así. Las normas de construcción sismorresistentes ni han sido, ni son, ni nunca serán suficientes.

¿Y entonces qué habría que hacer?

Normativa urbana. Tenemos barrios enteros, fantásticamente construidos desde el punto de vista sismorresistente la estructura, pero tienen las chimeneas sueltas, los antepechos, los alerones... Y eso es lo que mató en Lorca. Estos elementos, cuando se cayeron, son lo que mató a la gente. Pero no cayeron los edificios, que es lo que hace la normativa sismorresistente. Hay que insistir en que, lo importante, es asegurar todos esos elementos estructurales. Por otro lado, también suspendemos aquí en un tema muy importante: la educación de la gente. Los ciudadanos no tienen cultura sísmica, ni siquiera saben que viven en una zona sísmica. Es fundamental que la gente esté educada, porque si se desata un terremoto, no debe pasar lo de Lorca, que la gente salió corriendo y le cayeron los lucernarios y las chimeneas encima. Hay que quedarse, ponerse debajo de las puertas o meterse debajo de las mesas. No hay que salir nunca corriendo a la calle.

¿Hasta qué punto influye la mano del hombre en todos estos terremotos?

Este es un tema muy interesante. En los años 80 se abandonaron galerías, se las hacía colapsar, pero no quedaron cerradas de forma compacta, sino que tenían vías de entrada de agua. Prácticamente toda la sociedad navarra ya habíamos asumido que eso estaba estable, pero ha tenido que hacer un invierno con unas lluvias tan tremendas para darnos cuenta de que habíamos asumido una cosa que no era real: el agua ha entrado por ahí, se ha comido la sal, se han provocado cavernas y colapsos, que es lo primero que se detecta en los sismógrafos; ésto, al moverse tanto y ser tan seguido, ha estimulado a fallas profundas que a su vez, por una transferencia de esfuerzos, han estimulado a otras fallas adyacentes por toda la zona de Belascoáin y estas han reactivado todas las de Etxauri que están en la misma zona. Por lo tanto, este efecto dominó verdaderamente empieza en la mano del hombre. El debate es interesante: ¿hasta qué punto nosotros somos capaces de influir en esta pequeñísima y frágil interfaz en la que vivimos, entre la atmósfera y la hidrosfera? Cualquier cambio en una de las dos, en este caso la hidrosfera, puede provocar que nuestro hábitat se vea tocado. ¿Ésto empezó el 14 de febrero en El Perdón o en los años 80 en las galerías de Potasas?


Un terremoto de 5,2 grados, ¿qué consecuencias podría tener para la población?

LOS TERREMOTOS IBÉRICOS MÁS FUERTES
DESDE 1985, CON EL USO DE RED ANALÓGICA
Pues de 5,2 como el de Lizarraga, allí otra vez y a la misma profundidad, las mismas: sustos en la población, grietas, alguna que otra copa rota y poco más. Ahora bien, un 5,2 en la zona de Etxauri, más cerca del núcleo de Pamplona, podría provocar daños materiales.

No creo que haya muertos. Pero por si acaso podríamos evitarlo con la educación de la población y con estas inspecciones técnicas de edificios. De todas formas, potencialmente cada mil años podríamos esperar algo un poco más gordo.

En el nuevo mapa tectónico de la Península Ibérica nos han metido entre las denominadas zonas 7 y 8. En la zona siete podría esperarse hasta una intensidad de 6,5, en una recurrencia cada mil años. Es decir, según el nuevo mapa tectónico, aquí se podría esperar, como mucho, un seísmo de 6,5 grados de magnitud.



MAPA TECTÓNICO DE ESPAÑA 1:2.000.000 IGME-SGE

LA ENTREVISTA PARA ENTRETO2, EL DÍA 21 DE MARZO, LA CHARLA DE UTERGA
LA ENTREVISTA EN DIARIO DE NOTICIAS CLICK EN LA IMAGEN PARA AMPLIAR

jueves, 28 de marzo de 2013

CONSIDERACIONES SOBRE LA AMENAZA SÍSMICA EN LA CIUDAD CONTEMPORÁNEA

EPICENTRO DEL ÚLTIMO TERREMOTO 4,2 ML A 14 km DEL CENTRO DE PAMPLONA, SÁBADO 23 DE MARZO DE 2013


1. LA AMENAZA SÍSMICA DEPENDE DE CUATRO FACTORES

Cuatro son los factores que van a determinar la amenaza sísmica repartida en el tiempo en un determinado lugar y para una ciudad concreta, es fundamental el diálogo con los historiadores, también tener estudios de paleosismicidad, conocer la recurrencia temporal del fenómeno sísmico debe ser parte de la cultura de las poblaciones englobadas en zonas sísmicas, pero también de las que no lo son:

1. La actividad sísmica local, es la más importante de las cuestiones a considerar.

2. Las características del terreno que acogerá las ondas, la geología, la topografía, las formaciones cuaternarias locales y la interacción terreno-cimiento.

3. La posibilidad de ocurrencia de sismos a determinada distancia de la ciudad, es decir, la presencia de accidentes tectónicos destacables cerca de los núcleos englobados en su zona de acción, los cuales en interacción con los terrenos que acojan las ondas con características dinámicas determinadas, pueden amplificar la aceleración en superficie.

4. La educación sísmica de la población, una cultura que salva vidas.

La amenaza y la vulnerabilidad son por lo tanto variables que dependen la una de la otra. Los terremotos y las tipologías de suelos o rocas, por sí mismos no tienen por qué ser una amenaza para la ciudad. Las tormentas, las nevadas, el viento, son también fenómenos naturales que de por sí no son dañinos, hemos aprendido a convivir con ellos.

Para que se produzca una desgracia tienen que darse cita una serie de componentes físicos y sociales que se mantengan expuestos y que no se hayan identificado. Un edifico o un barrio puede ser vulnerable a un tipo de terremoto mediano, pero a otro de mayor magnitud y diferente manera de propagación no tiene por qué serlo.

Una de las mejores herramientas para evaluar y actuar en consecuencia es la zonificación geotécnica-sísmica; es un pronóstico basado en los accidentes tectónicos, el estudio de la historia y las características dinámicas de los terrenos, una división que puede hacerse por barrios, manzanas, etc., que nos permite conocer el medio sobre el que construimos nuestras casas, nuestro hábitat.

La confección de mapas de riesgo sísmico locales o microzonificación sísmica ha demostrado ser la mejor de las armas para adelantarse a semejantes embates de la Naturaleza, también que su uso salva vidas y supone un importante ahorro para los estados está más que demostrado en los países de nuestro entorno que ya los tienen. El reto del futuro urbanismo, por tanto, deberá ser el cambio de perspectiva histórica, abandonar los postulados post-industriales del siglo XX y abrirse a este urbano siglo XXI regido por la ciencia, la cultura y las nuevas tecnologías.



2. NORMATIVA E HISTORIA

Durante el siglo XX se extendió la creencia de que teniendo normas de construcción y diseño de edificios sismorresistentes era suficiente, no se tuvo en cuenta que el acelerado avance en la investigación estructural cambiaba esas normativas al mismo ritmo. El resultado es que en una ciudad contemporánea como puede ser Pamplona, conviven edificios medievales, barrocos, con otros relativamente modernos que cumplieron normativas avanzadas, pero hoy ya no lo harían, por ejemplo en España entera los hay bajo los diferentes paradigmas de 1968, 1974, 1994 ó 2002, también hoy en revisión después de lo de Lorca

En todas ellas los cambios fueron notables, incluso la filosofía y los cambios por los estudios históricos son bien distintos, (ver Reconsidering Urban Planning in Spain after the Lorca Earthquakes 11th May 2011 A. Aretxabala Díez & C. Sanz Larrea, School of Architecture, University of Navarre, Spain). En poco tiempo cambiaron las teorías de recurrencia de los terremotos, su propagación, sus efectos geotécnicos, estructurales, el conocimiento histórico de sus impactos...

Hoy en las ciudades europeas y en especial en las españolas hay barriadas enteras que cumplieron la normativa de aplicación en su momento; pero ya no cumplirían las normativas vigentes a pesar de su moderada juventud. Los estragos constructivos de las últimas décadas y las alegrías urbanísticas y especulativas aún no se han sometido a análisis rigurosos de vulnerabilidad general, menos aún sísmica. Los edificios antiguos y los cascos viejos aparecen de manera reiterativa como los más vulnerables (L'Aquila, Lorca, Módena, Ferrara, Sofía...).

Los informes de estudio de los efectos sobre el medio humano entregados después de cada terremoto que haya provocado daños, sean éstos bajos, medios o elevados, manifiestan una y otra vez las mismas deficiencias de diseño, disposiciones urbanísticas y ciertas configuraciones dañinas en ciudades cercanas a fallas activas. Una y otra vez se siguen reportando las mismas conclusiones; una y otra vez se siguen produciendo los mismos daños, el sector desconoce ampliamente cuáles son esas reiterativas carencias por lo que es incapaz de corregirlas, así sigue cayendo de manera redundante en los mismos errores.

LAS TRES ZONAS SÍSMICAS DE IBERIA: 1. EL S.E. ESPAÑOL, 2. PIRINEOS OCCIDENTALES, 3. LA COSTA ATLÁNTICA

También durante el siglo XX, coincidiendo con el despegue de la burbuja inmobiliaria y su desarrollo posterior, se consideraba que la responsabilidad de minimizar el riesgo sísmico en las zonas vulnerables del S.E. español, Canarias y Pirineos centrales y occidentales, recaía sobre los ingenieros estructurales y la correcta aplicación de la normativa vigente que expresaba los avances en la materia. La cual con cada cambio, hemos visto que era siempre al alza y ahora después de lo de Lorca, El Hierro, Jaén y Pamplona, lo va a ser mucho más.

Desde el Decenio Internacional para la Reducción de Desastres Naturales (DIRDN) declarado por la ONU en 1989 y vigente hasta 1999, en el que en España apenas se desarrollaron políticas acordes con ese espíritu, se reconoció que la labor de minimizar desastres era multidisciplinar y transdisciplinar abarcando muchas dimensiones. La labor de paliar desastres no era algo exclusivo de los ingenieros y  de los calculistas, sino de la sociedad en general: los científicos, los arquitectos, los dirigentes, maestros, profesores, padres, los ciudadanos...



3. LA INTERVENCIÓN HUMANA

Por lo tanto era, es y será una responsabilidad no sólo sectorial (aunque el sector de la edificación, que amasó cantidades ingentes de dinero nunca se preocupó de garantizar su propio futuro a través del conocimiento del medio, era su ámbito de desarrollo, y hoy se lamenta de ello), también social, política y de los sectores económicos que fueron conformando las ciudades contemporáneas. Los mismos que deben retomar lo que en su día fue tarea que competía a los sectores culturales tanto como a los administrativos y económicos.

La vulnerabilidad, sin embargo, debe incorporar también la idea de que determinados elementos del medio humano pueden ofrecer cierta resistencia a los efectos negativos de una catástrofe o cierta propensión a verse dañados por la misma. En otras palabras, no puede quedarse en un simple cómputo que responda a las preguntas: ¿Cuántos daños puede producir una catástrofe?, ¿cuánto dinero cuesta en pérdidas materiales?, ¿cuánto en humanas? Eso es lo que se suele llamar exposición, pero no, lo que se debe incluir es la estimación de la resistencia a sufrir daños que incorpora cada pieza del sistema, cada individuo, echando mano de su cultura individualmente y en su conjunto la comunidad

Está claro que el nivel de intervención es aquel en el que se debe considerar la ciudad como un sistema y no exclusivamente el cómo aplicar normativa individual a sus piezas: los edificios; es decir, un enfoque sistémico ampliado, multidisciplinar, transdisciplinar y holístico, cuyo vehículo fundamental deberá ser conducido con valentía, brillantez y arrojo desde nuestras instituciones con una posición muy específica: es el urbanismo del siglo XXI, basado en un profundo conocimiento de la ciencia, la cultura y las nuevas tecnologías.



Antonio Aretxabala, geólogo de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, y Xavier Chérrez, arquitecto del Arzobispado de Pamplona y Tudela y experto en Patrimonio, analizan vulnerabilidades sísmicas del casco histórico de una ciudad contemporánea: Pamplona, en ETB2.



RESUMEN SOBRE LA ACTIVIDAD SÍSMICA
 EN NAVARRA A PRINCIPIOS DE 2013 (EiTB)


Este pequeño artículo está basado en las reflexiones que aún desarrollamos con no pocas dificultades desde INDERC; las investigaciones y reflexiones más remarcables están recogidas en el libro de mi amiga y compañera de batallas antisísmicas (o como a ella más le gusta: sismorresistentes), Teresa Guevara Pérez: Configuraciones urbanas contemporáneas en zonas sísmicas. Ella es una pionera en la visión y aplicación holística de la seguridad sísmica y la resilienca de las comunidades, además de una gran maestra y guía profesional.

LA TÍPICA ROTURA A CORTANTE DEL HORMIGÓN ARMADO SOMETIDO A ACELERACIÓN SÍSMICA


MAPA INTERACTIVO: TERREMOTOS Mw > 3 EN LA ZONA OCCIDENTAL PIRENAICA DESDE 1967:
CLICK SOBRE LA FOTO


viernes, 22 de marzo de 2013

¿CRÓNICA DE UNA SISMICIDAD ANUNCIADA?

PUBLICADO EN DIARIO DE NOTICIAS
¿CRÓNICA DE UNA SISMICIDAD ANUNCIADA?

El pasado día 22 de marzo se celebró el día internacional del agua, nunca mejor escogida la fecha, ni queriendo se hubiese hecho mejor, el jefe del área de climatología de la AEMET, Antonio Mestre, ha explicado que marzo también será histórico, hasta el 25 de marzo, ya se supera el doble del valor normal para este periodo. De hecho, ha añadido que, en algunas zonas de Andalucía como Jaén o del este peninsular, así como en Navarra, zonas inmersas actualmente en crisis sísmicas, ha caído entre cuatro y cinco veces más de lo normal. Ni el histórico 1947 lo supera. Especialmente Navarra y Jaén han hecho historia.

El 20 de Julio del 2011, el científico del Instituto de Geociencias de Madrid del CSIC Miguel de las Doblas, sugirió un modelo hidrosísmico novedoso según el cual la sobreexplotación del acuífero de Lorca pudo influir de manera decisiva en la génesis del terremoto de Lorca que asoló la ciudad el 11 de Mayo del mismo año.

Ante las inundaciones que asolaron el valle del Guadalentín a finales de septiembre del 2012 en las cercanías de Lorca, el científico sugirió en noviembre del 2012 que podría darse un efecto “rebote” en el acuífero sobreexplotado que se volvería a llenar de manera brusca y eso podía de nuevo incidir en la sismicidad a lo largo de la falla de Alhama de Murcia.

Un titular rezaba: “Un científico asegura que las lluvias podrían provocar otro seísmo: El investigador del CSIC Miguel Doblas dice que al hincharse el acuífero por la riada se añade nueva tensión a la falla”. En el reportaje se añade que “El científico del CSIC se ha atrevido a asegurar que las recientes inundaciones en esta zona de Murcia podrían dar lugar a un nuevo terremoto en un corto plazo de tiempo, porque al "hincharse" el acuífero se añade nueva tensión a la falla”, varios rotativos repitieron la noticia.

Ningún especialista daba credibilidad a esta sugerencia. Desde hace unas semanas, y sobre todo ayer, parece haberse reactivado súbitamente la actividad sísmica a lo largo de la falla de Alhama de Murcia en el entorno de Lorca y parece que la predicción efectuada en noviembre del año pasado se está cumpliendo.


LA HIDROSISMICIDAD: UNA REALIDAD INNEGABLE

Desde que Costain y otros autores en 1987 acuñaron este concepto que pone en evidencia las relaciones de causa-efecto entre el clima, las precipitaciones (el agua) y los terremotos de poca profundidad y magnitud, ha quedado demostrada en la bibliografía científica de todo el mundo que las lluvias son capaces de desencadenar episodios sísmicos: resultados de más de 30 estudios efectuados en todo el mundo durante el último cuarto de siglo, en los cinco continentes; demuestran así que la hidrosismicidad es una hipótesis viable para explicar la sismicidad en el interor de las placas.

La elevación del nivel del agua en los acuíferos y la difusión de la presión de fluidos, independientemente del régimen tectónico es capaz de disparar fallas. Ya no se puede asumir que las variaciones en el nivel de los acuíferos profundos no tienen repercusiones en el riesgo sísmico de una zona.

La evidencia de que el clima tiene influencia en los movimientos tectónicos va aumentando en cada congreso especializado: el agua de la lluvia, de los ríos, lagos, o mares se cuela por cualquier fisura que encuentra en la corteza porosa, incluyendo las fracturas o fallas. En los sectores corticales que presentan las adecuadas combinaciones de fracturas conectadas/permeables y aguas subterráneas, los incrementos naturales de agua en las zonas de recarga de agua pueden transmitirse a profundidades de hasta 10-20 km y producir terremotos.

La idea de que el cambio climático y las variaciones estacionales del mismo pueden tener influencia en los terremotos no es en absoluto una hipótesis excéntrica. A pesar de que todos sabemos que el poder de la sismicidad proviene de los movimientos de las places a grandes profundidades, incluso estas estructuras masivas pueden verse influenciadas por lo que pasa en la superficie que puede frenar o incrementar la ocurrencia de los terremotos.

Además, cualquier elemento que aumente o disminuya el peso que soporta la corteza genera deformaciones y esfuerzos. Cuando ésto ocurre por encima de una de las muchas fallas existentes donde la corteza ya se encuentra “pretensada”, puede aumentar o disminuir su potencial para deslizarse sísmicamente. Existe una substancia muy pesada cuyos movimientos dependen en gran medida de las condiciones climáticas: el agua (Mcguire, 2012).

REGISTROS EN ANÁLISIS, AÚN QUEDAN BASTANTES CUESTIONES POR RESOLVER

ESTA VEZ LOS POLÍTICOS VAN POR DELANTE

Después de lo ocurrido en Italia con la injustificada condena a los científicos que no supieron prevenir del terremoto de L´Aquila, creemos que una hipótesis como la de la hidrosismicidad tiene que tenerse muy en cuenta ya que presenta la enorme ventaja de ser capaz de aportar obvias medidas de prevención para mitigar la futura recurrencia de al menos un tipo de sismicidad; además puede sugerir un estricto control de las actividades humanas para evitar que puedan hacer variar el nivel de los acuíferos de manera brusca: controlando las extracciones descontroladas o el llenado de los embalses. 

Además, y según los estudiosos extranjeros, el modelo hidrosísmico tiene el potencial de predecir la recurrencia de terremotos en zonas donde se compruebe su viabilidad, ya que en principio, después de una recarga masiva de agua en una cuenca fluvial, se puede anticipar un repunte de la sismicidad (ver el caso de Lorca o Jaén).

Es curioso que las zonas apuntadas por Antonio Mestre hoy sufran ¿hidro? sismicidad, la cuestión ya ha llegado a nuestros dirigentes, parece que por fin, en algunas cuestiones tan evidentes los políticos van por delante de los científicos, los primeros ya se han dado cuenta.

Navarra ya ha ganado una primera batalla en el reconocimiento de esta hipótesis, cuando la Comunidad Foral de Navarra tiembla por las históricas lluvias de un invierno que no tiene par en los registros históricos, incluso el IGN ha aceptado oficialmente la influencia del agua para explicar parte de las recientes series sísmicas alrededor de Pamplona, es posible que fuera la falla de Etxauri la que generó el terremoto de la madrugada del pasado sábado, su hidrosismicidad aún espera ser reconocida y lo hará, entre otras cosas guarda en su cabecera un enorme colapso por disolución.

En Jaén los más de 2000 terremotos que llevan sufriendo en la loma de Úbeda desde octubre del 2012 han sido también explicados por Miguel de las Doblas y el que suscribe, el efecto devastador de las recientes y masivas precipitaciones volvieron a rellenar los acuíferos profundos de la zona después de una sequía y unas extracciones históricas, habían sido incluso ilegalmente explotados desde el año 1995, no sólo para el cultivo intensivo de los olivares que fue su inicial cometido; verdes jardines con piscina se podían ver en agosto, geranios que no envidiarían a los de Santillana del Mar crecieron con aguas subterráneas.

Sin embargo, la hidrosismicidad asumida por buena parte de la población jiennense, sigue sin ser aceptada institucionalmente, quizás por los numerosos intereses sectoriales creados, a pesar de que esta hipótesis para Jaén ha sido ya aceptada por la más importante organización geofísica del mundo (“American Geophysical Union”), y que los habitantes de esta región pueden comprobar en directo las correlaciones temporales infalibles entre un episodio intenso de lluvias y la recurrencia de la sismicidad.

Algo parecido ocurre en Lorca donde la hipótesis hidrosísmica de Miguel de las Doblas (corroborada un año después en Nature Geosciences por Avouac, 2012; y González et al., 2012) no obtiene la más mínima aprobación por parte de los investigadores o autoridades locales, que siguen empeñados en negar lo obvio: la sobreexplotación del acuífero del Guadalentín y las posteriores lluvias tienen efectos innegables en la desestabilización de la falla de Alhama de Murcia que ya estaba “pretensada” y por lo tanto el factor agua constituye “la gota que colma el vaso”, hoy ya casi se puede decir: estamos ante uno de los anhelos del ser humano, adelantarse, aunque de momento sólo sea a un tipo muy concreto, a la sismicidad. 

Parece que en este país de tan pocos recursos en investigación, aún queda substancia gris y margen para algún éxito científico.

UN EPISODIO HIDROSÍSMICO RECONOCIDO: LA SIERRA DEL PERDÓN, NAVARRA

domingo, 17 de marzo de 2013

YESA: SUBIR LA COTA PUEDE SUPONER MÁS SEGURIDAD O NO...


PUBLICADO EN DIARIO DE NOTICIAS
EL PALEODESLIZAMIENTO DE LA REFAYA DE UNOS 14 HECTÓMETROS CÚBICOS A 150 m DE LA PRESA


1. ENTREVISTA CONCEDIDA A E. CONDE PARA "DIARIO DE NOTICIAS". 



PAMPLONA. El especialista de la UN, Antonio Aretxabala, se muestra expectante ante lo sucedido en torno al embalse de Yesa. A su juicio, las causas del movimiento de tierras son variadas y de sobra conocidas, pero cree que el interior del macizo rocoso guarda un "comportamiento heterogéneo".


E. Conde: ¿El recrecimiento serviría para estabilizar la ladera?

A. Aretxabala: Es bastante lógico. Todo el corte que se está haciendo está justo debajo de las urbanizaciones va a ser el que acoja el nuevo recrecimiento, que será más elevado, y va a hacer de contención de esta ladera. Esto desde el punto de vista estrictamente mecánico es verdad, supone un aumento de estabilidad, pero queda por aclarar una serie de cuestiones respecto de las filtraciones de agua sobre las que nadie de la CHE ha comentado nada. Parece una perogrullada, pero es verdad. Esa obra grande hace de contrafuerte para sujetar las dos laderas.


E.C.: ¿Qué causa o causas explican lo que ha ocurrido ahora en Yesa?

A.A.: Normalmente cuando se da una inestabilidad en la naturaleza, como el movimiento de una ladera de un tamaño tan grande, es porque se dan varias circunstancias que juntas generan ese deslizamiento.

Primero tenemos una predisposición de una zona inestable conocida. Era vox pópuli que todas esas laderas han estado dando guerra desde hace décadas y siglos. Hoy en día tenemos tecnología suficiente para influir sobre ellas, coserlas y hacer una serie de actuaciones que disminuyan la inestabilidad al máximo posible. Al mismo tiempo estamos haciendo grandes infraestructuras que se suman al factor inestable. Por un lado está el factor de inestabilidad que supone el recrecido, y por tanto subir el nivel freático del pantano, que ahora mismo está a más del 90% de su capacidad. 

A esto hay que sumar unas lluvias tremendas, 500 litros por metro cuadrado en dos meses, que es prácticamente el 70% de lo que llueve en un año en esta zona, por lo que todo esto supone una bajada de las condiciones de resistencia, rozamiento y cohesión. Y además es un terreno que se deforma de manera diferencial como se ve en las grietas de Lasaitasuna, que se debe a una plastificación por partes, casi a una licuación del terreno. 

Esa inestabilidad se extiende hasta 60 metros de profundidad, por lo que las actuaciones son muy vagas. Están quitando tierra de la parte alta, para que las fuerzas de empuje, que están en contra de la estabilidad, se reduzcan lo máximo posible, pero al mismo tiempo se está subiendo el nivel freático (lugar en el que se encuentra el agua subterránea) y se está reblandeciendo el terreno. 

Subir el agua 20 metros no les va a dar más seguridad a estas urbanizaciones. Es verdad lo que dice la CHE del contrafuerte que va a soportar los embates de la montaña, pero a su vez se va a subir el nivel freático, cuyo análisis desconozco. No me creo que el terreno sea totalmente impermeable, e impermeabilizarlo va a ser muy difícil. Jugamos con esos equilibrios, pero las respuestas de la naturaleza son inestables.


E.C.: ¿Ese movimiento de la ladera se puede sujetar desde la base?

A.A.: No tenemos más remedio que admitir que el recrecimiento de grava lo puede sujetar. Se trataría de tensar desde la base la ladera para que se sostenga, pero la ladera no es rígida. No es un movimiento homogéneo, de 400 de ancho por 500 de largo. Hay zonas en la parte central que se mueven mucho y en la periferia casi ni se notan. 

Eso se da cuando hay una deformación plástica y casi líquida. Si va a subir el agua de repente, pueden darse filtraciones que se sumen a estas inestabilidades. Podemos esperar que dado que se forman pequeños comportamientos individuales dentro de la ladera habrá comportamientos imprevisibles localizados dentro de la urbanización, y eso convendría aclararlo y hacer un estudio ambicioso.


2. UN POCO DE HISTORIA

El recrecimiento del embalse de Yesa ha venido siendo polémico desde la primera propuesta. Los objetivos buscados con el recrecimiento de la presa de Yesa son: crear 48.000 Ha nuevas de regadío en Bardenas Reales y en la comarca de las Cinco Villas, el nuevo Yesa permitiría que fuera un embalse hiperanual y no anual permitiendo una mejor regulación del cauce del Aragón entre periodos de sequía y lluvias a la vez que se conseguiría una mejora notable en el regadío; además abastecería agua a Zaragoza y se podrían construir dos centrales hidroeléctricas con una potencia de 89 MW.

Estos objetivos iniciales fueron modificándose en el tiempo. Las previsiones de regadío han sido significativamente rebajadas por el Plan Nacional de Regadíos. Por otra parte, el abastecimiento de agua potable a Zaragoza ha sido desvinculado del recrecimiento de Yesa por el Gobierno de España con la construcción del embalse de La Loteta, con una capacidad de 120 hm³, realizado con subvenciones procedentes de la Unión Europea. 

Desde que en 1983 se hiciera publico el plan de recrecimiento de la presa de Yesa, que pretende la construcción de una nueva presa que triplicaría la capacidad actual del pantano hasta 1.500 hm³, se han creado grupos de oposición a la obra por parte de diferentes asociaciones de afectados encabezadas por la Asociación Río Aragón y COAGRET, junto con asociaciones ecologistas como Ecologistas en AcciónGreenpeaceSEO/BirdLife,WWF/AdenaAEMS-Ríos con VidaAmigos de la Tierra y que conforman la plataforma "Yesa No". 

La oposición ha llegado incluso a tribunales donde se han abierto cinco acciones judiciales, tres contenciosos administrativos, una querella criminal contra tres ex-altos cargos del Ministerio de Medio Ambiente y una denuncia por destrucción de Patrimonio Histórico-Artístico en referencia al Camino de Santiago que también ha sido denunciado ante la UNESCO. En estas acciones han participado significativamente los ayuntamientos de Jaca y Artieda. Todas las sentencias han fallado en contra de los denunciantes dando vía libre a la construcción de la nueva presa. 

Con la puesta en funcionamiento del actual embalse, en 1960 se produjo un deslizamiento en el estribo derecho de la presa que obligó a desviar la carretera y a desmontar un gran talud. Hoy en día dicho estribo sigue teniendo problemas pues se ha localizado la existencia de filtraciones que pondrían en peligro la cimentación de la presa nueva. Hay problemas geológicos en la ladera izquierda, con la existencia de un paleodeslizamiento de 14 hm³, en el paraje de "La Refaya", que según varios estudios corre riesgo de movilizarse si se recrece la presa.

Además, durante los trabajos de construcción de un vertedero en la pista de la margen izquierda, se produjo en agosto de 2006 un deslizamiento de 3,5 millones de metros cúbicos de tierra que amenazan con caer al agua y provocar una ola que rebase la presa, sus consecuencias serían catastróficas para los habitantes del Sangüesa (4000 habitantes). La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) mantuvo este hecho oculto hasta que hizo público en febrero de 2007 un informe que reconocía el deslizamiento. 

Durante el verano de 2007 se abrieron nuevas grietas y socavones en la zona, y más tarde la pista quedó inutilizada por un gran movimiento. A la vista de lo sucedido y de la incapacidad de la CHE para solucionar el problema, el Ministerio de Medio Ambiente decidió sacar a licitación a finales de 2007 la realización de estudios geológicos de las laderas.


3. RELACIÓN HISTÓRICA DE LOS DESLIZAMIENTOS

1. Paleodeslizamiento de la Refaya, Antiguo movimiento de ladera de unos 14 hm³, actualmente fosilizado, situado cerca del estribo izquierdo, pero con riesgo de movilizarse si se recrece Yesa.

2. Deslizamiento de 1930. El 13 de noviembre de 1928 comienzan las obras de construcción de la actual presa. En 1930 se cae la ladera derecha mientras se excavaba el estribo.

3. Inestabilidad de los aliviaderos de la presa 1957-1958. El terreno donde se han construido los aliviaderos obliga a realizar más sondeos y a inyectar cemento en los cimientos. Por su volumen, la obra tuvo que sacarse a concurso en el BOE del 16 de septiembre de 1957, y fue adjudicada en el BOE del 6 de marzo de 1958.

4. Deslizamiento de 1960. A raíz del llenado del embalse y su posterior desembalse, se reactiva el deslizamiento de 1930. Se movilizan 60.000 m³ de tierra que afecta a la carretera recién construida, lo que obliga ha realizar un nuevo trazado.

5. Deslizamiento de 1964. Durante unas lluvias la ladera derecha se vuelve a venir a bajo.

6. Deslizamiento del 30 de noviembre de 2003. Mientras se excava el estribo de la ladera izquierda aparece una grieta de 4 m de ancho y otros 4 m de profundidad, así como deslizamientos de tipo flexual toppling de 45 m por 60 m.

7. Deslizamiento de febrero de 2004. La excavación del talud de la ladera derecha reactiva los deslizamientos de 1930 y 1964.

8. Deslizamiento de julio de 2006. La presión ejercida por la instalación de un vertedero en la margen izquierda, provoca el deslizamiento de 3,5 millones de metros cúbicos de tierra.

9. Deslizamiento de verano de 2007. En julio de 2007 se repiten las grietas y deslizamientos de 2006 en la ladera izquierda.

10. Deslizamiento actual que obliga el desalojo de dos urbanizaciones, El inglés y Lasaitasuna justo encima del recrecimiento de la presa.

4. LUGARES DE INTERÉS



ESCÓ, ABANDONADO  EN LA MARGEN DERECHA, AÚN GUARDA LAS HUELLAS DEL TERREMOTO DE 1923


LA ENTREVISTA EN NAVARRA TV 31 DE ENERO DE 2014

jueves, 14 de marzo de 2013

EL PELIGRO DE CONSTRUIR SOBRE CASTILLOS DE NAIPES. LA ENTREVISTA COMPLETA



PUBLICADO EN "EL MUNDO" Y EN VARIOS MEDIOS
EL COLAPSO DEL TERRENO EN EL CONDADO DE HILLSBOROUGH (FLORIDA) SE TRAGÓ A UN HOMBRE

Lo mejor para evitar catástrofes es una actitud mental acorde con los nuevos conocimientos que tenemos de la Tierra, que aunque no son muchos, nos han servido ya para hacer de la Naturaleza una cuestión social, porque la hemos hecho social.

Cuando decimos nuestro "patrimonio natural" expresamos una actitud profundamente moderna, es verdad, pero también arrogante y de apropiación de una dinámica que a duras penas comprendemos y menos aún podemos controlar.


ENTREVISTA COMPLETA CONCEDIDA AL PERIODISTA CIENTÍFICO RICARDO DUDDA  PARA EL DIARIO  "EL MUNDO"


1. Ricardo Dudda: ¿Por qué pudo ocurrir tan repentinamente este suceso? ¿No se producen estos socavones de una forma progresiva?

Antonio Aretxabala: Para explicar el rápido colapso del terreno es necesario comprender que se trata de un proceso que va generando inestabilidad poco a poco con el tiempo, normalmente por desaparición del una parte del mismo entre las partículas en la parte profunda afectada por corrientes de agua, el proceso es de disolución de la roca calcárea existente en el condado de Hillsborough, va desapareciendo el terreno de forma progresiva aún siendo estable, también por cierto lavado de las partículas que resisten la disolución.

Queda una estructura muy porosa, con muchos huecos por desaparición de partículas que denominamos en geotecnia "estructura en castillo de naipes". Finalmente un pequeño impuso, un golpe, el paso de un vehículo, una rotura de una tubería, etc., es capaz de hacer colapsar todo un sistema que terminó con esa estructura tan parecida a un castillo de naipes. Lo que se produce de una manera progresiva es la acumulación de inestabilidad, es decir la configuración de ese castillo de naipes, el colapso, como la metáfora a la que apelamos, es instantáneo.


2. R.D.: ¿Son siempre causados estos fenómenos por la acción del hombre o también se producen de forma natural?

A.A.: También de manera natural, la propia Naturaleza tiene su dinámica, es nuestra responsabilidad conocerla, comprender sus procesos y actuar en consecuencia, si construimos en una zona propensa a colapsos no es culpa de la Naturaleza, esa dinámica precedía al ser humano, puede hacerse, pero tomando medidas preventivas, si éstas no se toman, nos exponemos a un peligro. Pero en el caso de los colapsos igual que en de las inundaciones, corrimientos, terremotos, etc. Debemos conocer el territorio sobre el que habitamos, para ello tenemos una herramienta inigualable, es desarrollar a partir de la confección de mapas de riesgo, la ley del suelo de 2008, especialmente su artículo 15.


3. ¿Como influyen las lluvias y sequías en estos fenómenos?

Las lluvias sobre todo en un clima como el de Florida, de altas temperaturas y mucha humedad, propician un ambiente para la creación en el terreno de esas estructuras en castillo de naipes, son muy porosas, con muchos huecos y sólo hace falta que al terreno le afecte una fuerza "exógena" como un reventón de una tubería, unas lluvias muy copiosas, una sequía con abuso en los riegos, algo que se ha reportado en Florida en ocasiones como causa de esos colapsos del terreno, una vibración natural (sismo) o artificial (tráfico), etc.

Cualquier perturbación externa puede desmoronar el equilibrio del sistema suelo (partículas-huecos) que se mantiene estable gracias a la cohesión natural o fuerza "endógena", es decir a la atracción entre las partículas; un exceso de agua o vibración puede desmoronar de golpe, por eso el proceso se conoce como colapso, hundimiento, etc. Volvamos a recordar cómo se cae un castillo de naipes y también que está compuesto por los naipes, pero no olvidemos que en su estructura la definición es también de los huecos, si éstos no existiesen tendríamos una baraja, una castillo de naipes es una baraja ordenada de una determinada manera.


4. ¿Qué se hace cuando esto ocurre? ¿Se tapan con cemento? ¿No existen acuíferos subterráneos? ¿Qué ocurre con ese agua acumulada?

La prevención siempre es en geología la mejor de las herramientas, lo primero se debe conocer el medio (ley del suelo de 2008), si es o no es propenso a colapsos; es fácil, cualquier geólogo o estudiante lo detectaría. Lo segundo, una vez detectado, hay que actuar en consecuencia, o no construir en ese lugar o tomar las medidas pertinentes, tales como reforzar el terreno o evitar la afluencia de agua con drenajes perimetrales, que al fin y al cabo, lo que se trata es de evitar la acción de las fuerzas "exógenas", hay también medidas anti vibraciones, etc.

Lo normal es cimentar con pilotes en capas profundas que no se vean afectadas por estos fenómenos. Cuando se producen los colapsos, se puede actuar rellenando los embudos, las dolinas, o los huecos dejados con diferentes materiales, todo dependerá de lo que se quiera conseguir, hay zonas que incluso las dejan así como parte del paisaje kárstico, si no es zona urbana claro. 

Pueden existir acuíferos subterráneos, pero el proceso de colapso no es directamente dependiente de ello ni de su profundidad, el hueco puede ser un acceso tipo embudo hacia los acuíferos, pero puede no serlo también, habría que estudiar cada caso particular. Normalmente el agua tiene su propia dinámica, y es a ella a la que deberemos ajustarnos, no deberíamos imponer nuestra terca voluntad si se conocen procesos hídricos poderosos, al fin y al cabo la Naturaleza puede darnos respuestas muy violentas en esas zonas de la Tierra por donde suele disipar su energía: ramblas, cursos de agua, abanicos aluviales, fallas; si nosotros hacemos nuestras casas o negocios en esas zonas, deberíamos saber a lo que nos arriesgamos, en España hay casos muy concretos, por ejemplo el camping de Biescas sobre un abanico aluvial cuyos períodos de recurrencia se estimaban en cientos de años, allí murieron 87 personas, hubo cientos de heridos. 

El hospital de Lorca estaba justo encima de una zona capaz de amplificar las ondas sísmicas, el peor de los lugares para hacerlo, la población navarra de Peralta tiene todos los años patologías en edificios, algunos de ellos con ruina total debido a colapsos del terreno similares a los de Florida, son muchos los ejemplos, y muchos más que empezaremos a comprender cuando despertemos y nos demos cuenta de la cantidad de urbanizaciones que ubicamos en lugares de riesgo en los años del voraz urbanismo bulldozer.

PERALTA (NAVARRA) EL PARÍSO DE LAS PATOLOGÍAS POR TERRENOS COLAPSABLES Y OTRAS...

5. ¿Qué se debe hacer para que no ocurran estas desgracias de nuevo?

Pues como ya hemos comentado deberemos ser conscientes y honestos, conscientes de vivir en una interfaz muy frágil y muy estrecha, entre la atmósfera y la hidrosfera y actuar de forma responsable. Es posible que España tenga que replantearse muchas cuestiones concernientes a la gestión, la convivencia y el poder del agua. La implantación de políticas preventivas y optimizadoras, acordes con los rasgos ambientales, geológicos, climáticos, y de distribución del territorio, se advierten aún como algo difuso y limitativo de desarrollo económico. 

Las actuaciones post-catástrofe o posteriores a las patologías, se orientan mucho más hacia una exigencia de recuperación de la situación igual a la anterior que hacia la posibilidad de impulsar nuevas políticas para favorecer la resistencia futura y la resiliencia. Una muy minoritaria opinión, menos del 10% de la población, culpabiliza a los condicionantes naturales del territorio. Está claro que sobre el agua y su poder hay bastante desinformación, pues se trata de un discurso vertical, si nuestros dirigentes insisten en sus grandilocuentes "soluciones definitivas" mucha gente acaba adoptando esa visión como la única posible, una muestra más de la deficiencia pedagógica de nuestras instituciones y de algunos medios de comunicación de masas; no se divulgan soluciones resistentes y resilientes a medio y largo plazo, se resalta lo inmediato, lo catastrófico, aunque el agua ha demostrado siempre que ante la inmediatez es indiferente.


6. ¿Qué pasa con las zonas que ya están construidas sobre zonas así de inestables, como es el caso de Florida, que está asentada sobre dolinas de hundimiento? ¿Qué solución puede haber para que no ocurra de nuevo, a parte de no construir en las zonas más inestables?

El terreno de Florida es muy propenso a los hundimientos de tierra, abundan las cavernas subterráneas, pues es un terreno calcáreo o kárstico, un tipo de roca muy vulnerable que se erosiona y disuelve fácimente con el agua. Un hueco cerca de Orlando creció hasta 122 metros en 1981, se tragó cinco automóviles, dos negocios, una casa y una piscina olímpica. Más de 500 hundimientos del terreno se han reportado en el condado de Hillsborough desde que el estado de Florida comenzó a llevar un registro en 1954. Entonces se ha conocido que hay zonas urbanizadas en lugares vulnerables. En general se toman medidas evaluando el peligro, si es poco, moderado, o mucho, y dependiendo de ello se refuerzan los cimientos, se aísla la zona con drenajes perimetrales o zanjas de recogida de agua, incluso se desaloja la zona y se declara zona no apta para construir. 

Para que estas cosas no vuelvan a ocurrir habría que actuar sobre los agentes naturales (uno o varios) que los provocan, lo cual es peligroso, pero podemos preservar, como hemos indicado, la zona considerada de la actuación de esas fuerzas "exógenas", evitando que entre el agua o transmitiendo las cargas de las edificaciones a terreno profundo seguro, de tal forma que si se desencadena el proceso las estructuras estén a salvo. La Naturaleza a pesar de todo lo que nos da y nos quita es uno de nuestros mayores tesoros, actuamos sobre nuestro territorio y hablamos de él como si fuéramos sus dueños. 

Lo mejor para evitar catástrofes es una actitud mental acorde con los nuevos conocimientos que tenemos de la Tierra, que aunque no son muchos nos han servido ya para hacer de la naturaleza una cuestión social, porque la hemos hecho social, cuando decimos nuestro "patrimonio natural" expresamos una actitud profundamente moderna, es verdad, pero también de apropiación de una dinámica que a duras penas comprendemos y menos aún podemos controlar; y peor todavía si seguimos evitando aportar fondos de investigación que deberíamos dedicar a la comprensión de esta frágil y estrecha interfaz (entre la atmósfera y la hidrosfera) en la que habitamos.

NOVIEMBRE DE 2010, CRÁTER DE 20 m EN SCHMALKALDEN (ALEMANIA)

ARTÍCULO (PDF) SOBRE TERRENOS COLAPSABLES EN NAVARRA PUBLICADO EN REVISTA DE EDIFICACIÓN (RE35) INGENIERÍA DEL TERRENO (INGEOTER Nº8) E INGEOPRES

domingo, 10 de marzo de 2013

HACE 110 AÑOS: ¿FUE EL TERREMOTO DE PAMPLONA DEL 10 DE MARZO DE 1903 UN TERREMOTO MÚLTIPLE?

MÚSICA: SHILLER, LICHTER, SEHNSUCHT


Este artículo fue enviado a varios medios, nunca se publicó. Sin embargo hay que agradecer a Diario de Navarra el que impulsase una investigación: "Pamplona sobre el recuerdo de su mayor terremoto", en la persona de Andrea Gurbindo; ella realizó un magnífico trabajo de recopilación presentado el domingo 24 de marzo de 2013 en su edición especial semanal, basado en mi artículo sobre el terremoto de Pamplona de 1903.
PAMPLONA HACIA 1903




Tal día como hoy hace 110 años, el 10 de marzo de 1903, se produjo un terremoto en Navarra y Guipúzcoa con intensidad VI que pudo ser múltiple, su registro histórico es bien merecedor de un estudio serio, pero éste nunca se ha llevado a cabo. No hay fondos para investigarlo.

Hoy, 10 de marzo de 2013, nuestros dirigentes locales se tiran los trastos a la cabeza: cobros de comisiones, presuntas corrupciones, lucro personal... Mientras actúan así, la Naturaleza nos recuerda a escasos 15 km de la Plaza del Castillo su vasto poder: 100 terremotos en un mes.

La Sierra del Perdón vive un enjambre sísmico desde el 14 de febrero que tampoco se estudia. Lo peor para una comunidad es evitar aportar fondos de investigación para comprender esta frágil interfaz (entre la atmósfera y la hidrosfera) que habitamos, ello nos hace vulnerables.



NAVARRA, GUIPÚZCOA, 10 DE MARZO DE 1903
VARIAS AUNQUE ESCASAS SON LAS NOTICIAS ENCONTRADAS. LAS HORAS A LAS QUE SE PRODUJERON LOS TEMBLORES SON SUBJETIVAS, COMO LA DURACIÓN DE LOS MISMOS, O EL MISMO ORIGEN DE LAS SUCESIVAS SACUDIDAS QUE SE SUCEDIERON EN VARIOS LUGARES DE NAVARRA Y GUIPÚZCOA.


1. HACE 110 AÑOS, UN 10 DE MARZO DE 1903

Tal día como hoy de hace 110 años, el 10 de marzo de 1903 se produjo un terremoto en Navarra y en Guipúzcoa con intensidad VI cuyo registro histórico es merecedor de un estudio serio que nunca se ha llevado a cabo. Los pocos datos que posemos nos dan un epicentro en la Cuenca de Pamplona, concretamente a 1 km  aproximadamente al oeste de Badostáin. Sin embargo, las noticias de las trepidaciones principales abarcan desde San Sebastián hasta Gallipienzo. Por supuesto en Pamplona se sintió especialmente, Pamplona, la capital de Navarra es la que le ha dado el nombre al que ya se conoce en sismología histórica como el terremoto de Pamplona de 1903.

Es muy probable que se tratase de un terremoto múltiple, o una característica "personal" de la sismicidad de la Cuenca de Pamplona, afectando a varias dislocaciones o en el que varias fallas se debieron reactivar al mismo tiempo e incluso estimularse unas a otras, transfiriéndose esfuerzos que llegaran a ser críticos, hay réplicas por toda la geografía navarra y guipuzcoana; incluso al día siguiente se recogen noticias en periódicos guipuzcoanos y en los catálogos sísmicos. Llama la atención el supuesto efecto local de San Sebastián como foco periférico de repetición de ondas, tal y como Alfonso Rey Pastor lo definió en 1931 con motivo del estudio del terremoto de 1923 en la Canal de Berdún, cerca del hoy embalse de Yesa.

Es muy difícil afrontar una investigación histórica de este evento sísmico de 1903, ya que se recogen muy pocos datos, los historiadores no lo abarcaron, han sido expulsados del estudio de los riesgos naturales. La prensa local se hace eco de ello en varias ocasiones en los días posteriores pero con criterios muy subjetivos en cuanto a duración, hora o intensidad. Llama la atención que el corresponsal de Gallipienzo, a más de 30 km del supuesto epicentro, hable de pánico, movimientos de objetos en las casas, el baile de las camas, etc. Gallipienzo mostraría un marcado efecto topográfico en el impacto de las ondas que además podrían haber llegado ya reconducidas o encañonadas por la morfología o una cercanía clara a una falla reactivada por transferencia de esfuerzos, algo bastante habitual.

EL TERREMOTO  DEL 10 DE MARZO DE 1903,  OBSÉRVESE
EL EFECTO LOCAL EN SAN SEBASTIÁN, QUE EN 1931  YA 
 APARECE EN EL ESTUDIO SOBRE EL TERREMOTO DE 1923
También se ve que hay cierta diferencia en las horas a las que se produce el evento principal, por ejemplo en Gallipienzo a la una y veinte minutos de la madrugada.

En Sangüesa y Lecumberri se reportan a las dos menos cuarto, en Navascués a las dos, etc. 

Era habitual en aquella época este tipo de descoordinación de los relojes. Los datos históricos más asequibles se encuentran en las publicaciones del IGN.




Sin embargo, el fenómeno puede tener otra explicación, los archivos de efemérides sísmicas y volcánicas de la NASA de aquel 10 de marzo, apuntan a unas tres horas de trepidaciones ese día en Pamplona, y los testimonios de los corresponsales, alcaldes y periodistas parecen indicar algo parecido. En otros casos se habla no sólo de horas distintas, sino de duraciones bien diferentes. Todo lo cual nos hace pensar que se trataría de diferentes terremotos o un episodio sísmico múltiple de varias horas de activación con epicentros que podrían tener una línea marcada que iría desde San Sebastián hasta Gallipienzo, como se puede ver rastreando los testimonios en la imagen de más arriba.

EL ESTUDIO COMPLETO AQUÍ


2. HOY, INSTANTÁNEA DE UN 10 DE MARZO DE 2013

Ahora bien, si hubo un terremoto múltiple ¿cómo es que no lo hemos considerado aún en nuestros catálogos históricos que son las bases de nuestra normativa urbanística y de edificación? La poca o nula inversión en la investigación de estos fenómenos naturales nos hace más vulnerables, especialmente ante las puertas de un siglo XXI que ha comenzado siendo urbano (cerca de 350.000 personas vivimos ya en la Cuenca de Pamplona) y por lo que se ve, seguirá acentuándose ese carácter. 

Hoy, en marzo de 2013, nuestros dirigentes locales se tiran los trastos a la cabeza por culpa de comisiones y corrupciones, los ciudadanos asistimos estupefactos a un sonrojante espectáculo que nada tiene que ver con nuestros intereses. Mientras ellos actúan así, la Naturaleza nos recuerda a escasos 15 km de la Plaza del Castillo su tremendo y vasto poder, a pesar de que los intereses de ellos, de nuestros dirigentes, se concentren en torno al cobro de comisiones lucrativas que bien servirían para aclarar por ejemplo el enjambre sísmico que actualmente vive el sur de Pamplona, más concretamente la Sierra del Perdón

Cualquier país civilizado hubiese comenzado ya a estudiar un fenómeno semejante cuando cerca de 100 terremotos se concentran en tres semanas en una misma zona, la mitad en los alrededores de Uterga, por muy baja intensidad que éstos tengan quién sabe si son el preludio de algo más molesto o simplemente un enjambre más como el de 2007 desatado con el detonante de unas lluvias sin precedentes (NOTA del 23 de marzo: y así fue): 1, 2, 3, 4, 5...

España carece de estudios sobre hidrosismicidad, Navarra, comunidad pionera en investigación está sufriendo uno y todavía no se ha planteado aún un estudio urgente y serio, ni siquiera en un tiempo que clama por hacerlo atravesando un episodio sísmico y ya recurrente (al menos tres veces en los últimos 31 años y en 1982 con una fuerza respetable dentro de magnitudes entre 4 y 5) situado a 15 km de 350.000 personas.

VECINOS DE LOS PUEBLOS DE LA SIERRA DEL PERDÓN BUSCAN RESPUESTAS, AÚN SE ACUERDAN DE 1982

3. NAVARRA: UNA NATURALEZA DINÁMICA Y VEHEMENTE, AUNQUE FRÁGIL A LA VEZ

Los ciudadanos no nos merecemos unos dirigentes que ya no se interesan por el bien común, sino por su lucro personal, especialmente los recortes en investigación científica y en cultura, además de los de sanidad, nos llevarán a un estado de conocimiento del medio tan deficiente que cualquier fenómeno natural como el ocurrido hoy hace 110 años podría darnos un gran disgusto. La situación española en cuanto a inversión en investigación científica ya no es que se pueda calificar de preocupante, es catastrófica, tanto o más que los propios terremotos.

Hace 110 años cuando en la Cuenca de Pamplona vivían 30.000 personas en casas de tipo caserío, el hormigón armado prácticamente aún no había hecho su aparición, empezaba a hacerlo, hoy la mayor parte de la comarca está esculpida en un paisaje de hormigón armado. El efecto ensanche entonces comenzaba a dearrollarse.

Hemos confiado demasiado en la ductilidad de los materiales, los últimos terremotos europeos nos lo han enseñado a base de desgracias, fatalidades y dolor, de pérdida de vidas y de un coste humano y social aún sin determinar ¿quién paga tanta calamidad evitable? La distribución de nuestras ciudades no ha sido la más acertada desde el punto de vista de inundaciones, desprendimientos, terremotos... La ley del suelo de 2008 sigue siendo una carpeta que adorna las estanterías de los departamentos de urbanismo.

La voraz especulación de las dos últimas décadas nos pasará factura, los enjambres sísmicos nos recuerdan cada día de marzo y desde el 14 de febrero que a 15 km de la Plaza del Castillo hay una fuerza que se nos escapa, que aquí la tierra se mueve, es dinámica y a veces vehemente, y que guarda una energía que se puede desatar en cualquier momento como lo hizo en 1982, una energía que automáticamente nos recuerda la fragilidad de nuestro hábitat. Por una sola comisión de esas con dietas dobles al asistir a reuniones de la CAN y presentar productos financieros envenenados, podría aclararse parte de lo que le está pasando a los vecinos de Uterga, Astráin, Belascoáin, Salinas, Biurrun, Beriáin, Subiza, Artajona, Adiós..., y a los demás que estamos tan cerca nos aliviaría, como a tantos otros habitantes de la Cuenca de Pamplona.

La Naturaleza en Navarra es uno de nuestros mayores tesoros, un tesoro que tanto nos da y nos quita, actuamos sobre nuestro territorio y hablamos de él como si fuéramos sus dueños. La Naturaleza también en Navarra es ya una cuestión social porque la hemos hecho social, cuando decimos nuestro "patrimonio natural" expresamos una actitud profundamente moderna, es verdad, pero también de arrogancia y apropiación de una dinámica que a duras penas comprendemos y menos aún podemos controlar; y peor todavía si seguimos evitando aportar fondos de investigación que deberíamos dedicar a la comprensión de esta frágil y estrecha interfaz (entre la atmósfera y la hidrosfera) en la que habitamos.




DON SALVADOR CALDERÓN Y ARANA, PRIMERA REFERENCIA AL TERREMOTO DE 1903


5. INFORME PRELIMINAR: LA SERIE SÍSMICA EN LA SIERRA DEL PERDÓN (SUR DE PAMPLONA) EN 2013


RESUMEN SOBRE LA SISMICIDAD EN NAVARRA 
A PRINCIPIOS DE 2013 (EiTB)