miércoles, 20 de mayo de 2015

FRACKING: TAMBIÉN DESDE UNA PERSPECTIVA MÁS AMPLIA


LA PIRÁMIDE DE NUESTRAS CONQUISTAS SOCIALES: FUERON CADA VEZ MÁS COMPLEJAS GRACIAS A LA DISPONIBILIDAD DE UNA ENERGÍA ACCESIBLE Y POCO COSTOSA, PERO ESTE ESTADO, AUNQUE MUCHOS CIENTÍFICOS NO SE HAYAN DADO CUENTA, NO ES ETERNO. APELAR AL TECNO-OPTIMISMO PARA MIRAR A OTRO LADO ES UNA FALTA DE RIGOR INTELECTUAL INDIGNA DE NINGÚN COLECTIVO QUE BUSQUE EXPLICAR LA REALIDAD DESDE UN MARCO CIENTÍFICO.


El discurso medioambiental y la percepción social respecto al fracking

Varias han sido las reacciones que han tenido tanto detractores como quienes apoyan la fractura hidráulica después de publicar mi último artículo "la rentabilidad del fracking contada a principiantes". Entre ellas me han llamado la atención quienes me decían que no aportaba casi nada en el aspecto medioambiental, en especial sobre el cambio climático, otra de las aportaciones a través de las redes sociales ha tenido que ver con los precios del barril de petróleo, que ha sido tratado en numerosas ocasiones y del que pienso, ha sido objeto de demasiadas especulaciones y teorías conspiranoicas. 

Creo que todo es mucho más sencillo y no hace falta apelar a las supuestas presiones de Arabia Saudita que se han querido resaltar para hundir la técnica en EEUU o que éstos, impulsaran el fracking para hundir y castigar a Irán, Rusia o Venezuela. El sistema capitalista dentro de su complejidad y salvando ciertos tópicos, acarrea algunos mecanismos simples y a veces muy torpes como está demostrando.

El consumo, el transporte, la economía en general están supeditados a la disponibilidad de energía, pues ésta los trasciende. Lo repetiremos mil veces, aunque existan geólogos o ingenieros que no lo entiendan, aunque sería muy deseable que desde las ciencias de la Tierra, la mirada global que nos enseñaron en nuestras escuelas, tuviese una vertiente práctica e inteligente, es la única manera de aportar algo a una sociedad que se ha vuelto inestable (insostenible). La energía no es una mercancía más que se compra y se vende sometida a leyes de oferta y demanda, la energía es un precursor de la actividad económica y tanto los inputs como los outputs deben ser tenidos en cuenta. Ahí es donde radica la inutilidad de fuentes de energía que se comportan como sumideros, tal es el caso del fracking, nos guste o no.

En el trasfondo del hilo argumental que he aportado estos años con respecto al fracking, rezuma un mensaje por los cuatro costados, y es que el ser humano se ha creído casi dueño de la creación; el hecho de haber conquistado altas cotas de poder sobre la materia y sobre la dinámica del planeta le ha hecho creerse una suerte de dios capaz de poder con todo (o casi todo). Cuando se habla de este tema de manera abierta y sin edulcorar, salen a relucir los retos que tenemos sobre nuestras cabezas, los partidarios de estas novedosas tecnologías pregonan una fe absolutamente infundada en que las innovaciones tecnológicas siempre son positivas y nunca restan pero, muchas de ellas no son otra cosa que iatrogenias.

Se trata de beneficios a corto plazo pero que traen graves impactos a largo plazo, y que se obvian, soterran o simplemente permanecen ocultos o minusvalorados. La energía nuclear es el ejemplo típico para explicarlo. Aportes minúsculos o inexistentes de energía neta (TRE) a la sociedad, se reparten de forma desigual a lo largo del tiempo de manera que las generaciones futuras que asumirán los costes no pueden intervenir en los dictámenes que les afectarán y perjudicarán de manera trascendental.

En lenguaje económico suele ser resuelto por las tendencias neoclásicas mediante el algoritmo de la capitalización. Se escoge un tipo de descuento que va minimizando el valor presente de los costes y en algún momento se amortiza. El truco se utiliza incluso para minimizar los efectos del cambio climático, pero carece de sentido real, ya que afecta a bienes y sistemas insustituibles, básicos para garantizar la vida humana. Los tipos de descuento que debieran aplicarse tendrían que ser negativos, y eso no existe dentro del marco conceptual de la economía neoclásica. 

El tecno-optimismo nos ha dejado mensajes en los medios tales como la posibilidad de construir un túnel de España a Nueva Zelanda pasando por el manto y el núcleo, o extraer la energía para mantener nuestro estatus en el planeta triturando montañas y cordilleras si hace falta (sin caer en la obviedad del gasto energético que ello conlleva: más del que obtengo), el caso es que en buena medida, tenemos lo que tenemos gracias al nunca mejor denominado "oro negro". Pensar que siempre va a ser así es como poco, naíf, pero no por ello deja de ser irresponsable.



El cambio climático antropogénico: una estabilidad comprometida en muchos frentes

El ser humano ha llegado a las cotas más elevadas de la evolución gracias, entre otras muchas cosas, al conocimiento científico y a su aplicación en la adecuación del medio para su propia comodidad. Así, las ciencias naturales y sus especialidades en el campo de las ciencias de la Tierra contribuyeron a identificar los terrenos más adecuados y estables para proyectar, esculpir y hacer realidad según qué obras de infraestructura, centrales energéticas, nucleares, presas, obras lineales, extracción de energía, etc., con objeto de facilitarse a sí mismo la existencia. Los geólogos vivimos de ello.

Con el devenir de la modernidad y la disponibilidad de recursos geológicos que proporcionaban energías baratas y accesibles, la complejidad constructiva y el desarrollo económico llegaron a niveles nunca antes vistos en la historia, con ello también la noción de dominio del medio y de riesgo sufrieron un cambio paralelo en complejidad, siendo inicialmente ambas cuestiones concretas y sencillas, con el tiempo se convirtieron en difusas y complejas. 

Cada vez más exigencias, condiciones más severas y restricciones que garantizaran el buen funcionamiento, la durabilidad y la estabilidad de nuestras obras y sociedades, fueron necesarios. Así tras analizar el fallo de las que habían fracasado por alguna inadecuada previsión o debido a accidentes, una visión más holística, completa e integradora, comenzó a crecer y abrirse paso en todos los sectores por pura necesidad: nuestra interacción con el medio tiene respuestas.

Adelantarse a esas respuestas es el papel de los científicos que identificamos vulnerabilidades, pero para ello es condición necesaria, aunque no suficiente, el haber aprendido algo del pasado, la historia recuerda cuán grande puede ser la caída (Fool's Overture, Supertramp). A estas alturas de arrogancia y éxito, el ser humano, cuyos movimientos sobre el planeta podrían tener unos dos millones de años, los hemos pasado (debe recordarse que el 99% de ese tiempo) realizando actividades más o menos sostenibles, hoy cada mes de marzo necesitaría 1,5 planetas para que la estabilidad-sostenibilidad estuviese garantizada.

Para el año 2115 necesitaríamos tres planetas si proyectamos el crecimiento económico que nos salvará del paro, la pobreza y reactivará la economía (el 2,7% prometido). Ciudades como Madrid albergarían a 70 millones de almas, pues el crecimiento económico sólo se sostiene con una población trabajadora e innovadora en proporción (son trazos muy gruesos de la demografía, pero ayuda a ver el absurdo del crecimiento exponencial infinito) habría que multiplicar por 15 las líneas de metro. Avilés contaría con 15 acerías como Ensidesa. San Sebastián con casi cuatro millones de habitantes generaría ese año cerca de seis millones de toneladas de basuras y residuos. Una España que hubiese crecido durante 100 años a ese ritmo demográfico, debería suministrar energía y alimentos a 650 millones de almas que generarían diariamente más de un millón de toneladas de basuras y residuos. El crecimiento infinito no sólo es absurdo, es imposible.

FIGURA 3 (ENERGÍA Y CRECIMIENTO) DEL ESTUDIO "LA TASA DE RETORNO ENERGÉTICO (TRE): UN CONCEPTO TAN IMPORTANTE COMO EVASIVO". DE  PEDRO PRIETO.

En lo relacionado con el problema energético, de carestía y de suministro futuro que se nos avecina, nadie pide nuestra opinión, es una mera imposición del planeta, puramente geológica, nada podemos hacer al respecto, el fracking no va a ser la salvación, sino otro gran problema entre tantos que estamos dejando para las generaciones por venir. Insistir en la dinámica de los mercados, en la importancia de las variables macroeconómicas en un marco de oferta y demanda, en las oportunidades de estas nuevas tecnologías, en brotes verdes..., oculta el apuntado hecho fundamental de que "la economía es sólo el lenguaje; el contenido es la energía neta" así lo puntualiza por ejemplo el informe de Tullett Prebon.

Hubo momentos del pasado en los que la no sostenibilidad (estabilidad) del medio que nos acoge y nos da la vida, supuso el colapso de la organización social. Son casi una treintena las sociedades que colapsaron cuando el trato con el medio se volvió inestable (insostenible). Roma pasó en unas décadas de albergar dos millones de almas a unas veinte mil. La isla de Pascua, Groenlandia, Mesopotamia, Perú, México, Egipto..., tuvieron que afrontar caídas en las que si la historia comienza hace 5000 años con la escritura, hemos o deberíamos haber interiorizado por el legado que nos dejaron. Que la autorregulación es primordial y que no se puede crecer indefinidamente sin perecer, es además una observación arquetípica, vale como modelo o ley, y vale para plagas, invasiones, incluso algas en un medio propicio o bacterias en un matraz. 

En las primeras etapas el crecimiento (como el nuestro en los últimos 150 años y gracias a los combustibles fósiles) se hace exponencial debido a la abundancia de nutrientes y condiciones favorables, cuando decae lo que el medio (que los sustenta) es capaz de suministrar, se dan etapas críticas que pueden amortiguarse con autorregulaciones en la reproducción, cambios en la fisiología, canibalismo, inhibición de funciones, etc., pero que lo único que consiguen es retrasar unos minutos, meses o años lo inevitable. El ser humano tiene ahora otra oportunidad de demostrarse a sí mismo que es un ser inteligente, o al menos que lo es más que esos organismos unicelulares, insectos o peces...

DENIS L. MEADOWS, LOS LÍMITES DEL CRECIMIENTO

El cambio climático no viene sólo, ha venido para quedarse y para empeorar las cosas; y digan lo que digan y argumenten quienes sean lo que sea, o lo que se quiera para favorecer según qué negocios, las advertencias dadas por nuestras máximas instituciones interacionales como la ONU u observatorios científicos de la práctica totalidad de los países del mundo, con un consenso del 97%, advierten de manera clara y concisa lo que se nos viene encima.

Cuando el club de Roma advirtió en 1972 del final del crecimiento, del calentamiento y de la factura social y medioambiental que comienza el mundo a sufrir cada vez más intensamente con coletazos más frecuentes, les trataron como a locos, eran los aguafiestas de la euforia del crecimiento infinito del PIB mundial, pero era a costa de sociedades dóciles y subdesarrolladas que fueron saqueadas. El sobredesarrollo pareció normalidad y es que el "homo tecnologicus" parece que nunca tiene suficiente, además de ser poco sensible a los peligros, el concepto de riesgo, como decíamos, se volvió difuso y complejo, con él, miedo y atrevimiento cambiaron de tonalidad hacia el rojo semafórico.

El fracking es un intento desesperado por seguir escribiendo una historia que traza con exactitud las líneas rojas de nuestra evolución, y que ya hemos sobrepasado con creces, no se trata de estar a favor o en contra de una determinada técnica. El problema es que este mensaje global comienza a calar tan profundo como la propia técnica en la ciudadanía de cualquier estado culto y responsable, pero no llega a unas instituciones que se dejan sobornar y corromper por intereses cortoplacistas, beneficiando a unas cuantas corporaciones o partidos y sacrificando el mínimo estatus de persona digna en una gran masa de población mundial. El fracking pasará a la historia como una técnica ligada a una concepción salvajemente depredadora y violenta de la obtención de recursos, aún sin querer mirar las respuestas, paradójicamente la ciudadanía ya lo advierte y los dirigentes hacen oídos sordos.

EL VERTIGINOSO INCREMENTO DE CO2 EN NUESTRA ATMÓSFERA HA ALCANZADO LÍMITES DESCONOCIDOS


Precio del petróleo, ¿conspiración o inestabilidad sistémica?

Asistimos a un momento de cambio radical en la historia del ser humano, un momento apasionante en el devenir del planeta y de este extraño ser que se mueve, ¿piensa? y participa de la creación, pero que no es suya, aunque se lo pueda creer y haya perdido la cosmovisión de su papel si cree que lo tiene o escoge tenerlo; que no se engañe, no ha podido, no puede y no va a poder dominar la Tierra, los profesionales de las ciencias de la Tierra somos quienes debiéramos articular metodologías para que nuestros semejantes disfruten como nosotros lo hacemos conociendo a este robusto y enorme ser que a la vez se muestra frágil y pequeño. 

Cuando denominamos Patrimonio Natural a nuestros bosques y llanuras, a nuestras montañas y pastos, estamos haciendo gala de una actitud profundamente moderna, pero también de apropiación de algo que nos da la vida, algo muy dinámico, con una fuerza que nos puede empequeñecer e incluso aniquilar, y sin embargo se trata de algo que no conocemos muy bien, y menos aún podemos controlar.

El precio del petróleo no es una conspiración de unos pueblos contra otros y el fracking lo toca de manera tangencial, quizás como una de esas regulaciones que surgen en los seres unicelulares, el fracking ha podido durante unos años amortiguar, acompañado de ciertos artificios financieros, una caída que ya estaba prevista y que lo sigue estando; el fracking sólo ha conseguido atrasarla un poco para posteriormente hacerla más pronunciada. 

Creer que el pico del petróleo iba a ser un momento en la historia de altos precios y falta de suministro de energía con guerras por todo el orbe para hacerse con los recursos, no era la fotografía exacta. La caída de la demanda responde precisamente a un flujo de riqueza desde las mayores conquistas como colectivo (arte, cultura, sanidad universal, educación...) que requieren un mayor gasto energético (ver la figura del encabezado), hacia la base de la pirámide social que las sustentaba: extracción, refinado y transporte de energía, las cuales gracias entre otras cosas al fracking, se ha vuelto extremadamente costosa. 



El futuro se escribe desde el presente con la tinta del pasado

Un factor común a aquellas grandes conquistas del ser humano que se constituyeron como exitosas vino inicialmente del cultivado concepto de estabilidad, concepto al que no se le puede desligar del de sostenibilidad. Así la estabilidad inicial sobre la que se fundamentaba una determinada actividad económica, o una conquista social, se garantizaba “antes” de comenzar su expansión con la ayuda de sabios, de analistas, de científicos que investigaban el medio que la sustentara, su dinámica y su evolución, y si se encontraban eslabones en la cadena de estabilidad que pudieran fallar, se llevaba el proyecto a otro plano de la vida humana o se intervenía estabilizando el propio medio.

El mejor exponente de esta corriente ancestral de mejora de los hijos con respecto a los padres, pudo ser que éstos les dejaban lo mejor de lo que podían a las generaciones venideras, se canalizaba como herencias, ahorros conseguidos de un cierto sacrificio, salvando las guerras y hambrunas derivadas, y salvando regímenes autoritarios, el impulso parecía ser a duras penas una mejora de las condiciones de generación en generación. Hoy, no ya nuestros hijos, sino nosotros mismos nos estamos dejando lo contrario, vivimos inmersos en una cultura de acabar con los recursos nuestros y de nuestros descendientes, aún sin haberles dejado participar en las decisiones de lo que estamos haciendo.

EL SÉPTIMO CONTINENTE ES DE PLÁSTICO Y "MIERDA" Y YA SE EXTIENDE POR TODOS LOS OCÉANOS, TRASTOCANDO LAS CADENAS TRÓFICAS INTRODUCIENDO DISFUNCIONES HORMONALES EN MUCHAS ESPECIES, EL PLANCTON SE HA REDUCIDO EN 50 AÑOS EN UN 40%.

En los tiempos en que los países fueron prósperos, pocos fueron los proyectos sociales en que según se avanzaba hubo que solventar vulnerabilidades, pues en todo caso, éstas ya habían sido detectadas y corregidas, y si no, se abandonaban o bien se modificaban con expectativas menos ambiciosas, pero más adecuadas y estables ante la realidad que se iba descubriendo. Así los diferentes modelos de sociedades alcanzaban estados más o menos estables si disponían de energía barata y accesible.

El medio social, como el ambiental, o el económico, se han vuelto inestables, la volatilidad de los precios de la energía, la inestabilidad geopolítica, la social, las migraciones climáticas de decenas de millones de personas, las que lo hacen por conflictos bélicos, ideológicos..., envuelven ya al planeta en una atmósfera que bien tiene que ver con el complementario de ese binomio estabilidad-sostenibilidad y se ha trastocado en justo lo contrario: el mundo es ahora mismo insostenible y por ello es inestable. Todo es inestable, desde los precios del petróleo hasta la psicología social, se ha perdido una buena dosis de autopoiesis como condición de existencia en la continua producción de nosotros mismos.

Estamos condenados a parar una máquina que se nos fue de las manos, no sabemos cuándo, y repensar nuestro destino se ha hecho necesidad; hemos crecido, hemos llegado a una madurez crítica, como el adolescente que deja de crecer para hacerse adulto, físicamente casi no cambia, el mayor cambio no es ahora el tamaño, es inmaterial, una nueva manera más responsable de ver la vida, de distribuir las energías, las inquietudes, los objetivos, se abre paso. Si la educación y las condiciones de crecimiento fueron favorables se cultivará una juventud y una madurez brillante, pero el joven adulto tiene que darse cuenta él solito de que ya no es un adolescente, comienza una era de formalidad.

EL MUNDO DEL QUE VENIMOS Y EL MUNDO HACIA EL QUE NOS DIRIGIMOS, LOS LÍMITES DEL CRECIMIENTO

Es probable que la vida no desaparezca del planeta como nunca antes en los colapsos de las 26 civilizaciones anteriores desapareció, ni siquiera el ser humano lo hará, aquellas civilizaciones, estaban restringidas a zonas determinadas del planeta repartidas en el espacio y en el tiempo. Ahora no es así, el colapso que amenaza si no se reacciona sería global, es lo que tiene la globalización.

Estamos condenados a decrecer, la escasez de materias primas y energía que nos espera y que viene de hace unas décadas no significa el fin del mundo ni el fin de un sistema civilizado que nos llevó hasta lo más alto de la pirámide de la evolución, significa solamente un cambio de tendencia, una reorganización de todo el tejido físico, energético y cultural, no exento de amenazas por inadaptación y desesperaciones (como es el fracking), pero visto desde la cosmovisión de la prehistoria es sólo un cambio. Asumirlo y saber que vendrá acompañado de un decrecimiento extendido, es una postura inteligente. El decrecimiento vendrá, nos guste o no, podemos hacer la transición por las buenas o por las malas, pero la haremos; es deseable que sea de la primera manera.


lunes, 18 de mayo de 2015

LA RENTABILIDAD DEL FRACKING CONTADA A PRINCIPIANTES



ZONA CENTRAL DE TEXAS, VISTA AÉREA: 70.000 DESPIDOS EN ABRIL DE 2015
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1. Cuanto más alta se alza la estatua, tanto más duro y peligroso es después el golpe en la caída

A estas alturas a nadie se le escapa ya que el fracking ha sido el único acontecimiento de relevancia destacable en las últimas décadas en el sector energético. Hoy todos lo sabemos: no hay duda de que el fracking detuvo la creciente disminución de la producción de petróleo de EEUU. Lo que no se nos cuenta es el coste de tal apuesta, y el coste fue una ruina. La extracción más baja de todos los tiempos fue en 2006, desde entonces la producción diaria de petróleo llegó a incrementarse en un 30%, pero se detuvo de un frenazo en 2014 para caer de manera vertiginosa.

La producción de gas natural apuntó aún más alto, pero cuanto más alta se alza la estatua, tanto más duro y peligroso es después el golpe en la caída. Hacia mediados de 2013 la producción de shale gas parecía haberse estabilizado, los campos trabajaban a tope, a pesar de incrementarse el número de plataformas y las inversiones, no se conseguía un incremento proporcional de la producción, pero sí una caída de los precios del gas que hizo que la novedosa tecnología fuera cada vez menos interesante para los inversores.

Figura 1: Abril de 2015. Aumenta el número de empresas del sector que quiebran en los EEUU cada día. El número de taladros activos ("rig count") sigue cayendo con fuerza y es ahora un 53% inferior a lo que fue en octubre de 2014, como muestra la gráfica de Baker Hughes. Las afirmaciones hechas en 2011, 2012, 2013 e incluso en 2014 desde las compañías españolas dedicadas a promocionar estas prácticas, tales como Shale Gas España, BNK Petroleum, etc., que advertían del imparable crecimiento de la técnica en el mundo, que no habría que perder este "imparable" tren, aseveraciones tan pueriles o incorrectas como que llevaría a EEUU a la independencia energética, no faltas de una fanfarria propagandística interesada, pero desbordantes de una falta de rigor sonrojante, también desaciertos como que crearía cientos de miles de puestos de trabajo, etc., etc. Todas ellas resultaron ser un sueño.


Ignorando los impactos ambientales del fracking, y poniendo las restricciones y normas medioambientales por los suelos pudo crearse tamaña burbuja, basada en unos tipos de interés muy bajos y operaciones de especulación muy rápidas. Así, sólo la economía del fracking por sí sola es la pura demostración de que el esquisto bituminoso y el shale gas no eran el milagro que nos salvaría de los peligros económicos y sociales del pico del petróleo barato que según la AIE fue en 2005-2006. La extracción de gas y petróleo por medio del fracking es extremadamente cara. Ni con los precios del petróleo cercanos a los 100$ por barril, como hasta finales de 2014, hubo beneficios para los frackers. Hace unos pocos años a nadie se le hubiese pasado por la cabeza extraer recursos energéticos con fractura horizontal. Si se ha hecho ahora es por efecto de la creciente carestía del crudo convencional, la cual nos ha llevado a explotar materiales de mucha peor calidad y sólo accesibles con tecnologías caras y arriesgadas.

En este planeta de momento no hay soluciones milagrosas. La resistencia de una cadena se mide por su eslabón más débil, y finalmente éste se rompió. El fracking ha caído a niveles de actividad de 2010, no sólo se han cerrado más de la mitad de las plataformas (figura 1) sino que durante el pasado mes de abril de 2015 y solamente en Texas, el lugar que lo vio nacer, han sido expulsados al paro cerca de 70.000 operarios (figura 2), cerrando cientos de plataformas entre las que aún quedaban viviendo de su enorme deuda pagada con deuda. Al final la burbuja reventó.

Figura 2: LA RECESIÓN DE EMPLEO EN TEXAS ESTÁ AHORA LITERALMENTE "SALIDA DE LA GRÁFICA" La recesión del empleo en Texas no había sido tan mala desde el final de la segunda Gran Depresión. THE TEXAS JOB RECESSION IS NOW LITERALLY “OFF THE CHART” Job recession in Texas has not been this bad since the last of the second Great Depression (ABRIL DE 2015)


2. La resistencia de una cadena se mide por su eslabón más débil

Figura 3: Frase de Mark Twain
Algunas de las verdades incómodas que fuimos denunciando los críticos del fracking han ido erigiéndose en realidad, pues fueron abandonando la irrealidad (o mentira, o si se quiere fugaz existencia virtual, pero no real) que les dio alas: la formación de una burbuja; someter a aquellas que se nos decían "prósperas" actividades de 2012-2013 a la luz de dos leyes fundamentales tanto de la física, como de la extracción o la economía, a saber: la ley de los rendimientos decrecientes y la TRE (tasa de retorno energético) es suficiente.

Ambas eran, son y serán razones más que suficientes para no creer en semejantes milagros. En realidad se trata de leyes inviolables, lo que sería más correcto afirmar, por eso el tesón de quienes ya advertíamos de ésto aún a contracorriente y sometidos a presión, pero era la valentía que avalan las leyes inamovibles lo que nos empujó a ello, en especial las dos primeras leyes de la termodinámica, las que son especialmente aplicables a los procesos de extracción, refinado y transporte de energía; 1ª ley: la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma, y 2ª ley: sólo se transforma en una dirección, de disponible a no disponible, la energía utilizable es irrecuperablemente perdida en forma de energía inutilizable.

Desde 2011 tuvimos los datos de estudios ambiciosos, tanto locales como a escala europea, entonces el propio Europarlamento había presentado un completo estudio al respecto y ya nos advertía desde sus informes que "los riesgos y cargas medioambientales no son compensadas por su correspondiente beneficio potencial". Nos hicimos eco de ello y ya entonces manifestábamos la mesura, ponderación y sensatez de una entidad que al menos se preocupó de estudiarlo en profundidad.

Un poco más tarde pudimos leer los del Post Carbon Institute que pusieron en tela de juicio la manipulación inical de las cifras manejadas en cuanto a reservas y recursos, confundiendo muchas veces ambas cuestiones para dar énfasis a un negocio entonces emergente. Más cerca, una comunidad autónoma española (Cataluña) constituyó una comisión de estudio de la técnica, fue quizás la única que de manera rigurosa aportó sensatez y ponderación para juzgar la rentabilidad económica, social y medioambiental del fracking, sus conclusiones pueden resumirse en la siguiente frase: "En la planificación energética de Catalunya no se debe contemplar la explotación de hidrocarburos de roca madre como una fuente potencial de energía autóctona tanto por razones geológicas como sociales y ambientales".

En aquellas fechas, ya se hablaba de manera interesada por inversores, empresas del sector, buscadores de subvenciones, etc., de la "edad dorada del gas" ; pero resultó no ser real (es decir, una mentira), aunque coincidiendo con los altos precios del petróleo, la recesión vino acompañada de la desesperación y desde ella una infundada esperanza, y es que éso es el fracking: una desesperación, la de quienes pretenden o tienen la esperanza de continuar con un sistema en declive y exprimir lo último que queda de la naranja; pero es que como bien afirma nuestro Europarlamento: no compensa.

Finalmente nuestras más pesimistas predicciones se han hecho realidad. La mentira tiene un inconveniente: no es real, por definición; pero además la mentira tiene muchas facetas: reticencia, cabildeo, murmuración... Pero es siempre arma de cobardes.

1. Ley de los rendimientos decrecientes: primero se explotan los recursos más accesibles y de mejor calidad y finalmente quedan los más inaccesibles y de peor calidad. Cuando recolecto las manzanas de un manzano empiezo por las más cercanas y de mejor aspecto, pronto me doy cuenta de que sólo quedan las más altas y difíciles de alcanzar, también las más feas y de peor calidad. Los pozos de fracking empezaron en las mejores zonas y su declive puede llegar a un 80% en tan sólo dos años (ver figura 6).

Para mantener la producción de 1 millón de barriles de petróleo al día de Irak hay que perforar 60 nuevos pozos sólo en un año. La extracción de la misma cantidad de la formación bituminosa Bakken requeriría 2.500 nuevos pozos (ver la foto del encabezado arriba del todo), como con semejante propuesta no se pueden hacer oleoductos, ya que hay que cambiar de sitio permanentemente, el gasto en camiones, carreteras, vías de ferrocarril, trenes, nuevos pozos, nuevos proyectos.., hizo del fracking una actividad que a veces requirió una inversión energética mayor de la que se obtuvo.

2. TRE (tasa de retorno energético): debido a que el acceso es caro, la extracción costosa, el transporte constante, el refinado complejo, las molestias y protestas de los condados por el deterioro de sus infraestructuras acabaron en conflictos y demandas, además las denuncias por contaminación, sismicidad, enfermedades, etc., fueron una calamidad que acompañó a la actividad desde el principio, un gasto energético demasiado alto..., los retornos finales en unidades de energía son similares a los gastados, cuando no menores. Es decir, si en los años de la película "Gigante" con Rock Hudson, James Dean, Elizabeth Taylor, etc., con la energía que suministraba un barril se sacaban cien, es decir TRE = 1:100, con el fracking hemos asistido a alguna TRE=1:5 a 1:10 en el mejor de los primeros casos y TRE=1:1 y menores aún en momentos posteriores, o lo que es lo mismo: el mercado asumió (y aún los hay en circulación) unidades de barriles para los que se usaron más de un barril en su extracción, es decir TRE <1:1.

El concepto de TRE se ha mostrado harto complicado de calcular, peor todavía en los diferentes pozos de fracking, pero se trata de repensar y asumir lo que una de tantas gráficas como la de la figura 4 nos muestran de cara al futuro.

Figura 4: Evolución histórica reciente y su proyección futura del coste de la energía en porcentaje del PIB en rojo; y Tasa de Retorno energético (TRE) en azul, o energía neta que hemos sido, somos, y seremos capaces de conseguir en este planeta. La exposición que se quiso dar en la Escuela de Caminos de Santander es que las cotas de comodidad energética alcanzadas por la humanidad no se van a poder volver a dar con TREs menores de 1:20 (el fracking a lo sumo y en el mejor de los casos puede darnos 1:5), cuando hace unos 80 años con las extracciones de petróleo convencional, de alta calidad y fáciles de extraer eran de 1:100 (con un barril de petróleo disponíamos de suficiente energía como para extraer cien). Ese lujo nunca volverá. La crisis global hunde sus raíces en esta falta de combustible eficiente inyectado a la actividad económica, era asequible y barato, una disponibilidad a la que nunca mejor llamamos "oro negro", pero que desde 2005 ya es inaccesible. La pregunta es si con tasas de TRE 1:20 o menores, podremos mantener la civilización tecnológica que hemos sido capaces de construir.

Ante estas afirmaciones a cualquier economista clásico le parecerá de risa el razonamiento, si no fuera por el hecho de que desde 2012 la deuda de las 127 grandes empresas del sector se estaba hinchando a un ritmo de más de 100.000 millones de dólares anuales, vendiendo activos y generando unos paquetes de deuda tóxica que ya se acerca al medio billón de dólares (figura 5).

No cabe duda que desde 2008 el grueso de los puestos de trabajo en EEUU se generaron gracias a ello, y eso fue el llamado "milagro de los puestos de trabajo del fracking", pero el sistema es un típico esquema Ponzi que en un momento revienta, así escuchábamos eso de ¡EEUU va bien!, una copia exacta del "España va bien" de principios del siglo XXI, que ya sabemos cómo acaba, y que luego (en España) ya supimos que fue lo que había pasado con la deuda de más de un billón de euros generada a fecha de hoy. Un esquema así se sabe perfectamente cómo se desarrolla y cómo finaliza, y no es un problema de falta de advertencias, es probablemente un problema de codicia e inercia, una falta clara de visión hacia un futuro sacrificado comprometiendo nuestra propia viabilidad social, pero no menos la de nuestros hijos, nietos...

El problema con semejante deuda económica y medioambiental, no es solamente que nadie le ha preguntado su opinión a las generaciones futuras, si les parecen bien nuestros experimentos; seguramente cuando hablen en sus libros de historia (si los hubiere) de las decisiones más cobardes de aquellas gentes del año 2015, no saldremos muy bien parados. Un buen número de razones medioambientales, sociales y económicas ya nos están apretando de manera apremiante, actualmente cada alma de las 7.200 millones que habitamos este planeta pagamos una factura medioambiental por prácticas arriesgadas de entre 500 y 1.000 dólares al año, y la factura va al alza. Cuando el que manda es negativo y desconfiado, fácilmente cae en la tiranía. Incluso con las generaciones venideras...

Figura 5: Había estado sucediendo durante años: en 2010, el agujero dejado por fracking fue de sólo 18 mil millones de dólares. Durante los siguientes tres años que siguieron a 2011, la diferencia era de más de 100 mil millones anuales. Arriba el gráfico de una industria con los flujos de caja libre en negativo aparentemente permanentes. Datos de la U.S. Energy Information Administration (eia). La deuda acumulada podría superar ya los 500.000 millones de dólares. Acompañado con la venta de activos por parte de las principales empresas, en algunos casos para pagar dividendos, el futuro energético de un planeta que ya no da más de sí es de color chapapote. El sistema capitalista (como el comunista) se está muriendo de éxito.

Por ejemplo, un típico fracked que se asomaba a las tierras de Oklahoma en 2009 debutaba con una producción de alrededor de 1.200 barriles de petróleo al día. Apenas cuatro años más tarde, la producción se había reducido a tan sólo 100 barriles de petróleo por día. Para duplicar esa salida de la formación rocosa Bakken, por ejemplo, requeriría 5.200 nuevos pozos cada año, y triplicarlo requeriría 7.800 y así sucesivamente... Lo espantoso del asunto es que menos de una década después de todo lo que se hizo, con todas sus implicaciones medioambientales, el millón de barriles adicionales de petróleo por día en la producción se reducirían a solo 100.000, independientemente de lo que las compañías petroleras hagan o dejen de hacer, la naturaleza de la formación donde se perforó el pozo es la que manda.

Figura 6: ARC Financial Research nos presentó la gráfica de la decadencia de las distintas formaciones de Shale Gas en EEUU a mediados de 2013. En noviembre de 2014, con el barril cercano a los 60$, se abandonaron muchos de los campos de extracción y las nuevas perforaciones cayeron en torno a un 40-50%. Este hecho contradice las afirmaciones de los directivos de Shale Gas España por ejemplo, que vaticinaban aún en el presente año, cosas como que el crecimiento de las explotaciones era imparable o que cada vez más, nuevos países se incorporarían a este revolucionario boom energético, que España debería haber cogido este tren y que EEUU será una potencia productora a partir de 2020 y adelantaría a Arabia Saudí, etc. En realidad lo que se esconde detrás de esas afirmaciones del propio economista jefe de la AIE, Fatih Birol, durante la presentación del informe de 2012 de la AIE a la prensa fue que la caída del consumo y la actividad económica en plena recesión es la única forma de conciliar las previsiones de la AIE con la realidad. O lo que es lo mismo: se está diciendo que los EEUU están irremisiblemente dirigidos a un descenso energético imparable con su correspondiente crisis económica de la mano, una crisis cuyas dimensiones serán de depresión.


La californiana Monterey Shale, que la Agencia de Información de Energía (eia) de EEUU creyó que contenía 13,7 mil millones de barriles de petróleo en 2011, supuso una avalancha de apuestas y generación de intereses. Un examen más detallado reveló que la formación estaba mucho más disuelta, tanto es así que sólo alrededor de 600 millones de barriles en última instancia, podrían ser recuperados con la tecnología actual, pero con un coste energético presumiblemente mayor que el que hoy pudieran proporcionar. Se trata de una rebaja superlativa, desde los estudios de David Hughes y el Insttituto Post-Carbón ya hay garantía de que otras de aquellas predicciones super optimistas de 2011 y 2012 sobre las riquezas petroleras de los esquistos bituminosos y del shale gas, tanto en los EEUU como en otros lugares, van a tener resultados similares.

Las mejores ubicaciones para la técnica del fracking se seleccionaron las primeras. Conforme pasaba el tiempo, las nuevas ubicaciones fueron menos productivas como se ve en la figura 6 arriba. Las ubicaciones existentes se agotan rápidamente. El cenit del petróleo y el gas de esquisto seguramente se ha alcanzando ya, y a lo largo de los próximos años no es probable que crezca, sino que si ya han cerrado muchas de las plataformas y pozos y no se han multiplicado las nuevas, se han reducido desde finales de 2014 en más de un 60%, no debemos creer pues en los milagros anunciados en 2011 y 2012, aquellos que el sector cacareó en su momento y que aún en ciertos ambientes sigue cacareando, el problema es que haya todavía (y lo hay) un sector de la industria, de los inversores o de los científicos que se lo quiera creer y sigue confundiendo a la ciudadanía.

Pero, ¿qué mejor que escuchar lo que opina la industria? Los directivos de las mayores empresas son tan críticos con la tecnología del fracking como muchos especialistas medioambientales, en la siguiente figura 7 podemos leer algunas de las afirmaciones que ya se han hecho famosas en el sector de boca de sus autores. Uno de ellos (Exxon) alegó ante la justicia un permiso de fracking muy cerca de una de sus residencias con los mismos argumentos que han venido utilizando las plataformas antifracking, verdaderamente su lectura parece hecha por una de ellas: contaminación de acuíferos, sismicidad inducida, perjuicios para la salud, etc. Dejo esta investigación para la curiosidad del lector.

Figura 7: Los magnates del petróleo se arrepienten de haberse metido en el negocio del fracking: han perdido hasta la camisa. Recordemos la muerte de Christophe de Margerie cuando iba a Rusia a negociar un acuerdo pacífico con Moscú por el problema energético europeo creado a raiz del conflicto con Ucrania: "El grupo Total confirma con gran emoción y una profunda tristeza que su presidente Christophe de Margerie ha muerto en un accidente de avión en el aeropuerto de Vnukovo de Moscú tras una colisión con una máquina quitanieves". Se le llamó el amigo de Rusia.


3. ¡Un gran descubrimiento! Algo que sólo entendías muy a medias, te ha resultado clarísimo cuando has tenido que explicárselo a otros.

Debería parecer obvio que se necesita energía para obtener energía. Y cuanta más se necesite para obtener la energía que queremos, menos queda para las conquistas sociales y culturales del "homo tecnologicus". Explicamos así por qué los precios serán cada vez más altos, ya que los insumos energéticos utilizados cuestan cada vez más (concepto mil veces explicado de la TRE al que pocos economistas quieren hacer frente). En tales circunstancias, hay menos energía neta o sobrante para el uso del resto de la sociedad, es decir, para el desarrollo de las partes no directamente energéticas de las sociedades: cultura, educación, cuidado familiar, sanidad pública universal... Pero lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado. 

El consumo de combustible dentro de la industria de petróleo y gas creció de forma continua desde 1919 hasta principios de 1980 en EEUU, se invirtió a mediados de la década de 1990, y ha aumentado recientemente, como es lógico relacionado con el aumento del costo de la búsqueda y extracción de petróleo y gas.

Poca gente es consciente de un par de obviedades: primera, que obtener la energía que usamos para nuestra vida cotidiana y nuestra comodidad cuesta energía, y segunda, que esta civilización tecnológica, al menos tal cual la conocemos, es presumiblemente inviable con TREs menores de 1:20, por ello algunos científicos comprometidos explicamos a políticos, ciudadanos, empresarios y otros científicos el reto económico, medioambiental y energético que nos ha caído encima (figura 8), y el fracking ya ha demostrado que no es la salvación o el milagro que se pregonó, sino más deuda, más contaminación, más impactos en el subsuelo y un venenosos negocio muy rentable para algunos especuladores.

Verdaderamente vivimos tiempos fascinantes, apasionantes, desconcertantes..., pero está en nuestras manos el hacer que el grueso de la población sea consciente de los retos de sostenibilidad social, medioambiental y económica que nos ha tocado vivir. Las circunstancias nos han conducido a un decrecimiento de la economía (o energía, da igual en este caso), con un empequeñecimiento del mundo desde que nos acoge y del que no podemos escapar ni tampoco hacer inhabitable. Nadie nos ha preguntado nuestra opinión, nos guste o no así será, y tenemos dos formas de afrontarlo, o por las buenas o por las malas, es de desear que sea de la primera manera, las consecuencias de afrontarlo por las malas es mejor no imaginarlas.

Figura 8: Ciclo de Conferencias en el Planetario de Pamplona organizadas por el Ateneo Navarro los días 12 y 13 de mayo de 2015, el día 8 de mayo se había explicado en una charla en Cortes de Navarra y el día 14 de mayo en el Ayuntamiento de San Sebastián (Guipúzcoa).

Rara vez pensamos en la energía que se necesita para obtener la energía que usamos, porque los procesos permanecen ocultos para la mayoría de nosotros, hasta que encendemos la luz o repostamos en el coche y luego pagamos las facturas. Por ejemplo, cuando perforamos para obtener petróleo, creemos que no hubo gasto de energía para construir las plataformas, para mover las tuberías y entregarlas en el lugar de perforación, para perforar el pozo, completar el pozo y bombear el petróleo... Las personas que participan, todos requieren energía en forma de alimentos para vivir y herramientas y transporte para hacer su trabajo. 

El petróleo se transporta por gaseoducto o cisterna a las refinerías que utilizan aún más energía para hacer que los productos finales, como el diesel o la gasolina que usamos lleguen a nuestros vehículos, infraestructuras o edificios. Estos productos son transportados a los distribuidores y finalmente, a las estaciones de servicio minoristas o grandes usuarios industriales. Esta lista es realmente superficial, pero ilustra el alcance de las actividades involucradas. En el caso del fracking están todas las listadas del petróleo convencional más una buena lista más que se requiere para la presión de fracturación, transporte de agua, residuos, inyección, químicos, etc.

Cuando se habla de este tema de manera abierta y sin edulcorar, salen a relucir los retos que tenemos sobre nuestras cabezas, los partidarios de estas novedosas tecnologías pregonan una fe absolutamente infundada en que las innovaciones tecnológicas siempre son positivas y nunca restan pero, muchas de ellas no son otra cosa que iatrogenias.

Se trata de beneficios a corto plazo pero que traen graves impactos a largo plazo, y que se obvian, soterran o simplemente permanecen ocultos o minusvalorados. La energía nuclear es el ejemplo típico para explicarlo. Aportes minúsculos o inexistentes de energía neta (TRE) a la sociedad, se reparten de forma desigual a lo largo del tiempo de manera que las generaciones futuras que asumirán los costes no pueden intervenir en los dictámenes que les afectarán y perjudicarán de manera trascendental.

En lenguaje económico suele ser resuelto por las tendencias neoclásicas mediante el algoritmo de la capitalización. Se escoge un tipo de descuento que va minimizando el valor presente de los costes y en algún momento se amortiza. El truco se utiliza incluso para minimizar los efectos del cambio climático, pero carece de sentido real, ya que afecta a bienes y sistemas insustituibles, básicos para garantizar la vida humana. Los tipos de descuento que debieran aplicarse tendrían que ser negativos, y eso no existe dentro del marco conceptual de la economía neoclásica.

Para acabar las cosas, hay que empezar a hacerlas. Lo primero de todo es ser consciente de lo que se nos viene encima (figura 9), tomar medidas y actuar en consecuencia, y por supuesto, tengamos cuidado con los salvapatrias, ahora vendrán con otra u otras soluciones milagrosas; pero para darse cuenta de si lo son o no, ya hemos aprendido una lección más: sometamos la novedad tecnológica a las leyes de 1. Rendimientos decrecientes y 2. TREs. Y ya veremos qué nos cuentan...

Figura 9: DE GAIL TVERBERG: NUESTRO MUNDO FINITO

lunes, 4 de mayo de 2015

EL TERREMOTO DE NEPAL, EJEMPLO DE QUE EL DOMINIO DEL MEDIO Y EL RIESGO SE HAN HECHO ALGO DIFUSO Y COMPLEJO





REPORTAJE EN ETB



No ha sido una sorpresa, una de las regiones sísmicas más activas del mundo se asienta sobre una caja de resonancia sísmica: una antigua laguna rellena de sedimentos, que por si era poco sustenta una de las tres zonas más densamente pobladas del planeta.



El terremoto de Nepal del 25 de abril de 2015 (M 7,8) y dos de los terremotos principales (6,8 y 6,7) han afectado a cerca de diez millones de seres humanos entre fallecidos, heridos, desplazados o huérfanos. Y no ha sido una sorpresa, una de las regiones sísmicas más activas del mundo se asienta sobre una caja de resonancia sísmica: una antigua laguna rellena de sedimentos, que por si era poco sustenta una de las tres zonas más densamente pobladas del planeta. La aglomerada capital Katmandú, ha sido aniquilada de tres plumazos, con ella cerca de 10.000 víctimas mortales, cientos de miles de heridos y una centena de tesoros perdidos, siete de ellos Patrimonios de la Humanidad (UNESCO) sufren daños irreversibles. La historia de Nepal ha quedado reducida a escombros.

La población crecía a razón de un 6,5 por ciento al año. Durante las últimas décadas el valle de Katmandú vio sus tierras de cultivo convertirse en zonas densamente urbanizadas. Trazados desordenados, pocas restricciones en las nuevas construcciones, incluidas las escuelas, hospitales y edificios públicos, hicieron al valle de Katmandú poco resistente y resiliente ante los impactos sísmicos. La mayoría de los edificios no cumplen con el Código de Construcción Nacional de 1994; cada año 6.000 nuevos edificios de hormigón se sumaban a la voracidad urbanística alimentada por las divisas de los trabajadores emigrados al extranjero: unos 5.000 millones de euros anuales. A Nepal le cayó la desgracia, pero en el sorteo de la desventura y la fatalidad no era el único país que había comprado tantas papeletas. “La historia recuerda cuán grande puede ser la caída” (Fool’s Overture, Supertramp) y la historia una vez más nos proporciona la visión necesaria para comprenderlo:

FOOL'S OVERTURE, ROGER HODGSON (SUPERTRAMP)


El ser humano ha llegado a las cotas más elevadas de la evolución gracias, entre otras muchas cosas, al conocimiento científico y a su aplicación en la adecuación del medio para su propia comodidad. Así, las ciencias naturales y sus especialidades en el campo de las ciencias de la Tierra contribuyeron a identificar los terrenos más adecuados y estables para proyectar, esculpir y hacer realidad según qué obras de infraestructura, centrales energéticas, nucleares, presas, obras lineales, nuestros centros de trabajo o nuestro hogar; el objetivo indiscutible del Homo Tecnologicus ha sido facilitarse a sí mismo la existencia.

Con el devenir de la modernidad y la disponibilidad de recursos geológicos que proporcionaban energías baratas y accesibles, la complejidad constructiva y modificación del medio llegó a niveles nunca antes vistos en la historia, con ello también la noción de dominio del propio medio y del riesgo sufrieron un cambio paralelo en complejidad, siendo inicialmente ambas cuestiones concretas y sencillas que con el tiempo se convirtieron en difusas y complejas.

Durante los tiempos en que tanto la tecnología, cada vez más eficiente, como la posibilidad de crecimiento económico sostenido estuvieron presentes, las infraestructuras llegaron a cotas de diversidad y dificultad que requirieron cada vez en más cuantía, asegurar la solidez y estabilidad del medio sobre el que se erigían y el terreno que las sustentaba. Cada vez más exigencias, condiciones más severas y restricciones que garantizaran el buen funcionamiento, la durabilidad y la estabilidad de nuestras obras, de nuestro hábitat, fueron necesarios. Así tras analizar el fallo de las que habían fracasado por alguna inadecuada previsión o debido a accidentes, una visión más holística, completa e integradora, comenzó a crecer y abrirse paso en todos los sectores por pura necesidad, conclusión: nuestra interacción con el medio tiene respuestas.



¿Y ESA ESTABILIDAD?

Un factor común a aquellas grandes obras que se constituyeron como exitosas vino inicialmente del cultivado concepto de estabilidad, concepto al que más tarde le acompañó el de sostenibilidad. Así la estabilidad inicial sobre la que se fundamentaba una determinada gran obra se garantizaba “antes” de comenzar su construcción con la ayuda de buenos observadores y más tarde científicos, que investigaban el medio que la sustentara, su dinámica y su evolución, y si se encontraban eslabones en la cadena de estabilidad que pudieran fallar, se llevaba el proyecto a otro lugar o se intervenía estabilizando el propio medio o adecuándose a él. Guatemala, Torrevieja, Vera, Villarreal de la Canal…, ciudades y villas hijas de terremotos que en cierta manera aprendieron y enseñaron a otras sobre el infortunio.

Esa estabilidad, articulada de una u otra manera, se presentó finalmente como una realidad exigible sobre la que cimentar nuestros proyectos, ampliar nuestras ciudades, organizar nuestra manera de vivir… El diseño urbano de las ciudades tiene un efecto crítico sobre su capacidad para soportar, responder y recuperarse de los efectos de los terremotos, por ello, trasciende la resistencia estructural de los edificios, la resistencia física de los servicios e infraestructuras críticas y la geotecnia.

El escenario de los terremotos destructivos es la ciudad como un sistema, y no sólo son sus piezas, los edificios. La resiliencia (recuperación fortalecida) de las ciudades frente a los terremotos naturales, inducidos por nuestras actividades industriales, o por el cambio climático, abarca su planificación como un todo, no se puede desligar de su entorno, un entorno que, recordemos, en principio quiso ser dominado. Pero con esta actitud hay un problema de asignación recurrente de objetivos a corto plazo y que no tiene en cuenta lo que pueda ocurrir en el largo plazo; obviamente el objetivo principal desde el principio fue dominar el medio, y cada vez parece más utópica su consecución.

Algunos científicos, después de analizar cómo hemos fallado ante la dinámica terrestre en el diseño de nuestras ciudades y cómo cada vez son más frecuentes los terremotos desatados por nuestras actividades, sugerimos que con el tiempo los gobiernos reconozcan que el daño antropogénico puede convertirse en una realidad, pero lo peor es seguir obviándolo como hasta ahora, evitando así aportar fondos de investigación que deberíamos dedicar a la comprensión de esta frágil interfaz, entre la atmósfera y la hidrosfera, que habitamos.

Las ciencias de la Tierra son vistas cada vez más como una serie de disciplinas que practican científicos cualificados y avezados para dotar a la sociedad de materias primas y recursos industriales y energéticos, pero también de armas eficientes con las que resistir los embates de la Naturaleza o sus respuestas a nuestras acciones más agresivas.

No podemos olvidar a aquellos que nos lo recuerdan: hay propuestas efectivas para que el medio humano y la propia Naturaleza no lleguen a destruirse mutuamente, ahí es donde radica la prosperidad. Debemos escucharles, pues también se adelantan a los acontecimientos desde la idea de que determinados elementos del medio humano, pueden ofrecer resistencia a los efectos negativos de una catástrofe natural o inducida; todo un reto para geólogos, ingenieros, arquitectos y urbanistas, que tendrán que aportar muchas y nuevas ideas para mitigar los desastres por venir, tanto si son efecto de la propia Naturaleza, como si nosotros tenemos algo que ver. Pensemos en un alud, una pequeña piedra cae por la ladera, poco a poco más material se suma al fenómeno hasta el estruendo, éste puede ser catastrófico si el impacto final toca el medio humano. Así es la sismicidad.

Iberia está llena de fallas, fallas que nos preceden en el tiempo, que ya estaban sacudiéndose antes de que nosotros pintásemos bisontes en Altamira y que aún no conocemos. La asesina falla de Alhama de Murcia fue descubierta y bautizada en 1979, sólo necesitó 32 años para matar, para provocar que ricos patrimonios fuesen perdidos, paisajes modificados de por vida, dramas personales incurables, sectores económicos irrecuperables; las comunidades que no le dieron importancia a la seguridad sísmica quedan afectadas por años, por décadas, a veces para siempre. Nepal pasará a la historia universal como un ejemplo triste donde la “amnesia sísmica” se dilató durante 81 años. Una buena parte de su histórica y deslumbrante figura nunca se recuperará.

MAPA DE FALLAS DE PRIMER Y SEGUNDO ORDEN DE LA PENÍNSULA IBÉRICA (CLICK PARA AGRANDAR)