viernes, 30 de diciembre de 2011

ESPAÑA, TIERRA DE SISMOS

PUBLICADO EN VARIOS MEDIOS
EMILIO CARREÑO, DIRECTOR DE LA RED SÍSMICA NACIONAL MIDIENDO EN EL ACELERÓGRAFO DE LA ANTIGUA CÁRCEL DE LORCA MOMENTOS ANTES DE DIRIGIRNOS A PARTICIPAR EN LA MESA REDONDA DE CONCLUSIONES SOBRE LORCA CON JUAN ROLDÁN Y LA PATRONAL.


Había pasado una semana ya de los terremotos de Lorca y se habían desatado todo tipo de conjeturas incluso en los círculos más especializados. Que si no se había aplicado la normativa, que si se habían hecho mal los edificios... En ese momento, habían salido a la luz los datos de aceleración registrados en la antigua cárcel de Lorca y las cifras eran contundentes: casi se habían cuadruplicado las expectativas más pesimistas de la NCSE02

Esa cuestión de las culpabilidades fue algo que tajantamente desmentimos en los medios de comunicación y que mereció ser escrito en este mi segundo artículo dedicado una semana después, cuando ya había algunos datos al respecto. En especial era preocupante el dato del pico de aceleración básica registrada: 0,37g-0,41g, frente a las expectativas técnicas vaticinadas por la norma NCSE02: un "optimista" 0,12g. Además fueron los antepechos, cornisas, vuelos..., los que mataron e hirieron a una población que no se lo esperaba, unas personas que salieron despavoridas corriendo por no saber cómo hay que reaccionar, justo lo que no tenían que hacer. Las estructuras, a pesar del dato de aceleración, aprobaron, no así la norma en global, cuyas deficiencias quedaron manifiestas

Antonio Aretxabala Díez


ESPAÑA TIERRA DE SISMOS

Ha pasado más de una semana, Lorca sigue apareciendo como una de las noticias más impactantes de los últimos tiempos, más en el sector de la edificación. No pocos constructores han sido señalados con el dedo, ahora nos preguntamos qué hemos hecho mal, pero con lo que empezamos a saber, ¿se puede hablar de culpables?

Ya ha sido analizada la catástrofe desde varios puntos de vista: puramente sísmico, constructivo, histórico, también el del cumplimiento de las normas sismorresistentes.

Se coincide en todas ellas:

1- La región de Murcia está en una de las tres zonas más sísmicas de la península, cercana a un borde de placa con fallas activas asociadas muy superficiales

2- Lorca se sitúa justo encima de varios de esas fracturas (ya han generado más de 130 réplicas), los esfuerzos son compresivos NO-SE y distensivos NE-SO.

3- Los terrenos que acogieron las sacudidas bajo Lorca son terrenos sueltos, susceptibles de colapsos y hundimientos. Las deformaciones se transmiten directamente a los edificios por las cimentaciones. No amortiguan deformaciones, a veces las amplifican. 

4- Los edificios dañados estructuralmente son generalmente anteriores, pero también los hay posteriores a las normas sismorresistentes. Algunos derribados tenían 8 años.

Lorca, aparece cartografiada con coeficiente de contribución o amplificación k=1 y 0,12g (serían los “latigazos” que duraron 5 segundos vapuleando edificios); g es la aceleración de la gravedad.

Los acelerógrafos del Instituto Geográfico en Lorca, detectaron 0,28g para el primer movimiento de 4,4 grados y nada menos que 0,37g para el segundo de 5,1. Esa aceleración catapulta al movimiento, localmente al grado VIII, que para el United States Geological Survey (g = 0,34-0,65) el calificativo es “Destructivo”.

De momento despejamos ciertas dudas sobre supuestas labores constructivas deficientes, aún cumpliendo la norma, las exigencias quedaron un 300% cortas.

En Alhama de Murcia, el acelerógrafo, midió una aceleración de 0,012 g, un 3.000% menos que en Lorca, según Emilio Carreño, director de la Red Sísmica Nacional. Esto demuestra la debilidad del seísmo distribuido horizontalmente.

Conclusión: Lorca ha sido el centro de la diana, lo peor es estar encima de una falla activa, futuras normas sismorresistentes deberán pensarse también para “latigazos pequeños” pero superficiales.

¿Habría otras localidades en parecidas condiciones?, ¿podrían sufrir movimientos cortos en el tiempo con picos de aceleración también 3 veces mayores de lo que las normas aún vigentes auguran? El mayor coeficiente se aplica en Granada: 0,24g. Por debajo de 0,04g no son obligatorias medidas especiales.

No estaría mal que la inevitable revisión del mapa sísmico que Lorca acaba de dejar obsoleto, analizase a fondo también la geometría y distribución de otras fracturas o fallas activas, podrían afectar a poblaciones en similar disposición en: Guipúzcoa, Navarra, Norte de Aragón, Cataluña, Valencia y Alicante, Murcia, Albacete, Andalucía, Sur de Extremadura y Este de Galicia, y Canarias, por si acaso.

LA MESA DE REFLEXIÓN EN LORCA