viernes, 20 de enero de 2012

LA RESILIENCIA, LA FALLA DE ALHAMA DE MURCIA Y LA RECUPERACIÓN DE LORCA

1. INTRODUCCIÓN 

IGLESIAS APUNTALADAS ESPERAN
Los terremotos de Lorca del 11 de mayo de 2011 suponen un cambio radical en nuestra concepción del medio en que vivimos, España es un país moderno pero con zonas con una sismicidad capaz de matar personas, colapsar edificios, dañar infraestructuras, arruinar nuestro patrimonio histórico o paralizar por completo la actividad económica de una comarca. En el caso de Lorca, después de los terremotos de mayo de 2011, parece que por motivos muy variados (pero en los que los políticos tienen un gran peso) la recuperación no acaba de arrancar.

Desde el punto de vista estríctamente geológico, a todas luces aparece la Falla de Alhama de Murcia (F.A.M.) como la responsable de semejante desgracia natural, pero ¿podremos o no sobreponernos? La respuesta pasa necesariamente por conocer con la mayor precisión posible a nuestro "enemigo": La Falla de Alhama de Murcia, es la única manera que tenemos de tantear y prever sus movimientos. Adelantarnos a ellos y hacerla (casi) previsible



LA PÉRDIDA DE PATRIMONIO ¿UNA PREOCUPACIÓN NACIONAL?
Y no solo eso, de "enemigo" deberá pasar a ser un "amigo", con todas las consecuencias. La capacidad de recuperación de la comarca es un reto, pero también un símbolo nacional; es un reto que concierne no solamente a los lorquinos y murcianos, es un reto de país, es el escenario donde nuestra capacidad de recobrarse está demostrando si está bien o mal articulada, y triste es decirlo, el engranaje está demostrando ser ineficaz, obsoleto, incapaz y estéril. Sin duda suspendemos ¿tendremos otra oportunidad?




LA ACTIVIDAD NORMAL INTENTA CONTINUAR
En la medida en que sepamos afinar el engranaje político, social, científico y técnico (con la participación directa de los agentes sociales, el consorcio de compensación de seguros, el flujo de capital a través de la banca fluyendo con justicia y limpieza, etc.) podremos recalificarnos y recuperarnos del suspenso. El reto es nuestro termómetro, la crisis no es solo económica, veremos si estamos preparados para vivir en plena interacción con la tierra que nos sustenta.

El ejemplo dado en las primeras horas, días, semanas..., por agencias de emergencia, U.M.E., los técnicos comprometidos y la solidaridad de la gente, no está siendo la norma cuando a quien le toca mover su ficha escatima tiempo y recursos en materializar su obligación. Políticos, asegurdoras, bancos..., no están dando la talla, el resultado es un freno brutal a la resiliencia de la ciudad, de la comarca y una vergüenza para la región y para todo el país.

Si ahora en Lorca (pero más tarde o más temprano en cualquier lugar de España), somos capaces de adaptarnos con coraje, valentía y honestidad a nuestro territorio natural, sus mecanismos y respuestas y además nuestra interacción con él y entre nosotros mismos es acertada, superaremos esta prueba y otras que nos caigan.

Tenemos que reconocerlo: somos un país muy poco preparado para afrontar grandes desastres naturales ¿qué sería de nosotros, después del espectáculo que estamos dando con la (no) recuperación de la comarca con más barroco de Europa, sus viviendas, sus infraestructuras..., si tuviésemos que enfrentarnos a una crisis nuclear como la de Fukushima, por ejemplo?

MAPA DE PREVISIÓN DE DESASTRES NATURALES HASTA 2016
Desde este blog participamos activamente y buscamos maneras de desarrollar la resiliencia, o capacidad que tiene una comunidad biológica o social, para sobreponerse a experiencias adversas y aprender de ellas. Así que también desde el punto de vista que atañe estrictamente al conocimiento geológico, tiene que haber una disposición de la inteligencia, capaz de extraer la lección aprendida y poner en práctica algún proyecto que ayude a salir adelante a la comarca. La peculiaridad que supone vivir cerca (o "sobre", como en Lorca) de una falla activa, puede ser una fuente de conocimiento, riqueza intelectual y económica si esa peculiaridad es bien comprendida, asimilada y explotada.

DESDE EL IGN SIGUEN LA ACTIVIDAD DE LAS FALLAS 

El orden de prioridades obliga a que la prevención y la seguridad sean las protagonistas, el futuro centro de seguimiento e interpretación de los eventos sísmicos de la FAM debe contar ante todo con una red de monitorización y seguimiento de la FAM, por ejemplo entre 4 y 6 monitores colocados a unos 20 km cada uno, y una vez colocados y puestos a funcionar, en el mismo centro de seguimiento e interpretación se procesarían los datos y se tomarían las decisiones pertinentes.



De esta manera se tiene controlada la fuente principal de los eventos sísmicos, complementaría así a aquellas campañas realizadas desde la sede del IGN. No obstante el plantearse para el futuro la conveniencia de que dicho departamento fuese una parte más del IGN situada en Lorca, queda en manos de nuestras autoridades locales, autonómicas y nacionales, y del propio Ministerio de Industria.


NIÑOS DEL COLEGIO CARDENAL ILUNDÁIN DE PAMPLONA YA APRENDEN

Se podría compartir esta perspectiva, en el caso de la comarca de Lorca, con otras localidades situadas en las comunidades colindantes, también con sismicidad relativamente importante, tales como Valencia, Castilla La Mancha y Andalucía. Un centro de monitorización y seguimiento de fallas puede ser trans-autonómico, pudiendo desde Lorca seguirse la parte andaluza de la FAM y en su caso otras fallas compartidas con Alicante, Albacete o Almería. Al mismo tiempo, desde allí se formará a formadores en la pedagogía sísmica como ya hemos empezado en Navarra, Euskadi, Cantabria y varias localidades del norte peninsular.

Recordamos con insistencia que este tipo de fallas son responsables de la destrucción de Vera en 1518, Torrevieja 1829, La Paca 2005 y Lorca en 2011 entre otros eventos, y la FAM se descubrió en 1979. 

Debajo de Lorca, Totana, Alhama, Bullas, Puerto Lumbreras, etc., existe un movimiento continuo, arrítmico e imparable que la tecnología actual permite seguir, aunque no todavía predecir con exactitud, pero sí al menos adelantar; recordemos que no solamente D. Tomás Rodríguez Estrella, profesor de Geodinámica Externa de la Universidad Politécnica de Cartagena, fue el único, si no que otras voces con autoridad se habían manifestado durante 2010 de manera similar, este profesor alertó ya en noviembre de 2010 sobre un terremoto de cierta magnitud a producirse en poco tiempo en los dominios de la FAM:


PRESENTACIÓN DEL TRABAJO CON EL ALCALDE ALHAMA
«...Estamos en una etapa que llamamos intersísmica, cada 100 años aproximadamente se produce un terremoto de unos 6 grados y cada 1.000, uno de 7 u 8 grados en la escala Richter...», comentó durante la presentación de un proyecto para el estudio de la falla que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Alhama. Hay que hacer caso a los científicos y como mínimo, escucharles y destinar los fondos necesarios para sus investigaciones. La creación de este departamento dentro del centro tecnológico sobre sismicidad y otras cuestiones de Lorca, debería contar también con la colaboración de la Universidad Politécnica, no obstante, la labor de seguimiento de la FAM y de otras fallas similares conocidas o no, descubiertas o no, sería una actividad más del futuro centro a crear en el Campus Universitario de Lorca. De hecho una de las tareas fundamentales del centro citado será el de aprender de los terremotos del 11 de mayo de 2011 en aquellas áreas que se han visto afectadas, geología, sismología, arquitectura, ingeniería, prevención y patrimonio, sacar conclusiones, poner en práctica la lección y devolverle a la sociedad una mejor gestión y conocimiento de nuestro medio.


Los estudios de la actividad sísmica de épocas pasadas, realizados a través de las huellas dejadas por antiguos terremotos (paleosismicidad), darían mucha luz sobre los ritmos y recurrencias en las zonas que han sido afectadas, así como de la existencia de fallas aún activas pero escondidas, de las que no sabemos nada. Un trabajo que aún está pendiente en la práctica totalidad de la geografía española y que se podría gestionar y liderar desde Lorca; se concentran unos pocos estudios en el Sureste, pero han sido del todo insuficientes (como se ha visto) para conocer la recurrencia e intensidad de ese tipo de eventos en la zona, Lorca ha sido el mejor testigo de esa imprecisión.


MAPA MOSTRANDO LOS ESTUDIO DE PALEOSISMICIDAD REALIZADOS EN ESPAÑA, LA MAYORÍA SE CONCENTRAN EN EL SURESTE ESPAÑOL, NO HAY DATOS DE PALEOSISMICIDAD CUATERNARIA EN PRÁCTICAMENTE TODO EL TERRITORIO. UNA ASIGNATURA PENDIENTE PARA PODER CONOCER EL MEDIO EN QUE VIVIMOS, SU ACTIVIDAD PASADA Y SU DINÁMICA MÁS RECIENTE, UNA ACTIVIDAD A DESARROLLAR POR UN CENTRO PIONERO QUE LLENASE ESE HUECO Y QUE SE PODRÍA IMPULSAR DESDE LORCA.

La Falla de Alhama de Murcia puede contar con un futuro centro de interpretación de las fallas y los eventos sísmicos único en el mundo, una fuente de cultura científico técnica y también de activación económica de toda la comarca con una proyección tecnológica y pedagógica nacional e internacional.

ANIMACIÓN PARA NIÑOS ¿CÓMO ASIMILAR LO QUE SUCEDIÓ EN LORCA?


Dichos terremotos se incluyen entre los más fuertes sufridos en la zona desde que existen registros históricos. Han supuesto, también, el evento sísmico más grave de este tipo en los últimos cincuenta años en España. Fuentes de la Red Sísmica del Instituto Geográfico Nacional cifran su magnitud en 4,4 y 5,1 en la escala de Richter, siendo los terremotos de mayor intensidad registrados en el sureste español desde hace al menos quinientos años de una magnitud aproximada a 5. El último seísmo con víctimas tuvo lugar el 28 de febrero de 1969 en la costa de Huelva y costó la vida al menos a cuatro personas. Su magnitud se cifró en 7,5 grados en la escala de Richter.

La Península Ibérica no está en una zona con probabilidad de que ocurran grandes terremotos en lo que a magnitud se refiere, pero sí tiene una actividad sísmica relevante; la mayor parte de los terremotos han sido de magnitudes inferiores a 7 si exceptuamos los ocurridos en la falla de Azores-Gibraltar, terremotos de 1755 (conocido como de Lisboa) o en 1969 frente a la costa de Huelva. A pesar de ello, estos sismos son capaces de generar daños muy graves. En concreto, la Península Ibérica se halla situada en el borde SE de la placa Euroasiática en su colisión con la placa Africana.



2. LAS FUERZAS TECTÓNICAS QUE ACTÚAN SOBRE IBERIA




El desplazamiento tectónico entre ambos continentes (África y Europa) es responsable de la actividad sísmica de los países mediterráneos y, por tanto, de los grandes terremotos que se suceden en zonas como Argelia, Grecia o Turquía

MAPA SÍSMICO EUROPEO: VÉASE LA EUROPA MEDITERRÁNEA, LA MÁS ACTIVA Y EL RIESGO SÍSMICO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA: EL SURESTE Y LOS PIRINEOS OCCIDENTALES SON LAS ZONAS MÁS VULNERABLES. LAS PROVINCIAS DE GRANADA, MÁLAGA, ALMERÍA, ALICANTE Y MURCIA EN EL SUR, Y EN EL NORTE PENINSULAR NAVARRA, GUIPÚZCOA Y HUESCA SERÍAN LAS ZONAS QUE DEBIERAN TOMAR MAYOR NÚMERO DE PRECAUCIONES Y SER LAS PRIMERAS EN CONTAR CON PLANES PEDAGÓGICOS EN LA CULTURA SÍSMICA, UNA FORMA DE RESILIENCIA A TRAVÉS DEL SABER. NO OBSTANTE EL HECHO DE QUE OTRAS PROVINCIAS NO SEAN TAN SÍMICAS NO HACE QUE ESA CULTURA NO DEBA APRENDERSE DESDE PEQUEÑOS, HOY EN DÍA SE VIAJA A VELOCIDADES INIMAGINABLES HACE UNAS DÉCADAS Y NOS PODRÍAMOS ENFRENTAR A UN SEÍSMO, INUNDACIÓN O INCENDIO DE VACACIONES EN CUALQUIER PARTE VULNERABLE ¿SABRÍAMOS QUÉ HACER? LORCA LO CONTESTÓ EL 11 DE MAYO DE 2011: ¡NO!


ORIGEN DE LOS EVENTOS SÍSMICOS IBÉRICOS



A la izquierda se pueden ver los epicentros de los terremotos de mayo de 2011 y la situación de algunas de las zonas más afectadas. La singularidad de estos eventos sísmicos europeos, entre los que se encuentran los de l’Aquila o Lorca, es que sus consecuencias catastróficas no son directamente dependientes de su magnitud en la escala de Richter (5,1 en Lorca y 5,8 en l’Aquila), sino de la aceleración sísmica básica, en torno a 0,40g y 0,60g respectivamente (en Lorca la aún vigente NCSE 02 considera un insuficiente valor de 0,12 g). Estas zonas pueden resultar gravemente afectadas; Lorca ya ha sufrido en el pasado otros episodios similares. En 1674, sufrió un terremoto de intensidad VIII. La zona fue sacudida nuevamente por seísmos similares en 1911 y 1948. Asimismo, en 1999, 2002 y 2005 hubo terremotos con una magnitud entorno a 5 en la escala de Richter que provocaron daños.




Por ello, la prevención y planificación de los protocolos de actuación a seguir en caso de sismo, debe ser un objetivo de primer orden. Pero, por otro lado, el aprovechamiento de semejante singularidad puede y debe convertirse en un valor añadido con potencial para generar riqueza tanto intelectual como económica, y esta oportunidad no debiera dejarse escapar.

De los estamentos oficiales que gestionan este tipo de fenómenos naturales y de los que debieran involucrarse para darles una nueva perspectiva, depende la destreza no sólo de generar mecanismos de prevención de riesgos (que en ello se está), sino que ahora se propone algo más, que supone una inversión de papeles: lo que hasta ahora era un peligro potencial, pasará a serlo en menor medida y además, supondrá una fuente de riqueza intelectual y económica.

La resiliencia de una comunidad depende de este tipo de iniciativas y de la capacidad para llevarlas a la acción. Las administraciones y universidades, son responsables de la gestión del conocimiento, pero a la administración corresponderá, además, la importante tarea de estimular y fomentar en la sociedad el desarrollo de las circunstancias necesarias para aprovechar semejante potencial cultural, científico y tecnológico. Cumple por lo tanto las dos definiciones de inversión, por una parte en su aspecto de cambio, pero por otra también de futuro.
No tiene sentido, por tanto, comparar los efectos del sismo de Lorca con los de eventos de escala 8 ó 9 en otras zonas de la tierra, ya que la relativamente baja intensidad de los sismos europeos puede implicar mayores daños humanos, económicos y sociales, dependiendo de su cercanía a núcleos de población, de la superficialidad de la falla fuente y del terreno de acogida de las ondas. Cuestiones que atañen al uso del suelo, a la sismología y la geotecnia respectivamente. Es fundamental una mayor concienciación de todos los agentes implicados en el sector de la construcción, así como de la administración, muy especialmente de los departamentos y consejerías de cultura y patrimonio, de las universidades y centros de investigación y también de la población en general, respecto de la existencia de áreas de la geografía nacional tan vulnerables a movimientos sísmicos. 


EVOLUCIÓN TECTÓNICA DE IBERIA DESDE HACE 25M.A. HASTA 12 M.A.




Una vez más la Falla de Alhama de Murcia (F.A.M.), posiblemente la más activa del territorio nacional, aparece como responsable principal directo de los eventos sísmicos de mayo de 2011. La posición coincide con los epicentros del terremoto principal de magnitud 5,1 así como del terremoto de magnitud 4,4 ocurrido aproximadamente 2 horas antes aquel 11 de mayo de 2011.

MAPA GEOLÓGICO MOSTRANDO LA F.A.M.



Los eventos del 11 de mayo de 2011 coinciden espacialmente con la localización de la traza de la Falla de Alhama de Murcia (FAM) a unos 2 km al NE de la ciudad de Lorca. La FAM fue descrita por primera vez por Bousquet et al. en 1979 y ha sido objeto de varios trabajos de carácter estructural, neotectónico, sismotectónico y paleosísmico, en ellos se evidencia su carácter activo y su alto potencial sismogenético.














JUEGO DE PIEZAS EN ACCIÓN POR LOS ESFUERZOS SOBRE LA F.A.M. 

La FAM es una falla de desgarre sinestral con una componente inversa que varía de unos segmentos a otros; la FAM se extiende a lo largo del borde NO de la depresión del Guadalentín, desde las proximidades de Alcantarilla hasta los alrededores de Góñar en Almería, alcanzando una longitud total de casi 90 km. La falla se encuentra segmentada o cortada en varios tramos con direcciones algo distintas y con estructuras internas de la zona de cizalla de complejidades diferentes.

UNIDADES O TROZOS DE CORTEZA DE MURCIA Y SUS CONTACTOS MECÁNICOS 


La peligrosidad sísmica en la ciudad de Lorca estaría controlada por dos tipos básicos de fuentes capaces de producir terremotos dañinos: en primer lugar las fallas conocidas o desconocidas que presumiblemente no producirán terremotos mayores de 6 y en segundo la Falla de Alhama de Murcia. En cuanto al primer caso, un estudio científico reciente (Gaspar-Escribano et al., 2008, BEE:6,179-196) estima que el terremoto más probable en Lorca para un periodo de retorno de 500 años (el que se considera en la edificación de viviendas) tendría una magnitud del orden de 5, muy similar a la del terremoto principal del 11 de mayo.

EL TRASVASE AFECTADO POR EL MOVIMIENTO DE LA FAM



En este sentido podría considerarse que Lorca se puso a prueba el 11 de mayo de 2011 con el terremoto más grande esperable. Sin embargo, todavía quedan por despejar muchos interrogantes, entre ellos el alto nivel de aceleración registrado (hasta 0,41 g) en comparación con la aceleración básica que provee la norma sismorresistente para la construcción (0,12 g). 


PRINCIPALES FALLAS ACTIVAS EN MURCIA (LA F.A.M. EN ROJO) Y EPICENTROS


Respecto a la posibilidad de que ocurran terremotos realmente catastróficos en Lorca la fuente más probable es la propia Falla de Alhama de Murcia, que va limitando la serranía con la vega desde aproximadamente Puerto Lumbreras hasta prácticamente la ciudad de Murcia, con una longitud de unos 90 km. Se estima que esta falla es capaz de producir terremotos entre 6,5 y 7 cada 2.000 años (información procedente de Martínez-Díaz et al., 2010, en la Quaternary Active Faults Database of Iberia). En la Región de Murcia existen otras fallas también capaces de producir grandes terremotos, de consecuencias previsiblemente catastróficas, con una alta frecuencia en el sentido geológico.



4. LA FALLA DE ALHAMA DE MURCIA Y LA RESILIENCIA


ESTUDIO DE LA PALEOSISMICIDAD Y RITMOS SÍSMICOS 

Un problema importante a la hora de sobreponerse a una catástrofe es el desconocimiento de los mecanismos desencadenados que nos hacen el daño, pero el problema siempre es que no se ha invertido lo suficiente en estudios de paleosismicidad ni de sismotectónica, y no sabemos con seguridad cuando fue el último gran terremoto que produjeron estas fallas, cuestión fundamental para poder prever el siguiente, y que sólo puede resolverse a través de la investigación geológica.



Lorca tuvo la suerte de que el terremoto de mayor intensidad (5,1) vino anunciado con un evento previo de 4,4 dos horas antes, lo que hizo que la población ya alertada y prevenida saliese a la calle, con lo que se salvaron con seguridad muchas vidas, contabilizándose, gracias a ello, solamente 9 muertos. Pocos pero demasiados. En l’Aquila en abril de 2009, con un evento similar de escala 5,8 hubo 308 muertos. Las pérdidas económicas han sido estimadas en 2.500 mill. € en la localidad italiana y entorno a 1.650 mill. € en la española. 

Dicha suerte de aviso no tiene por qué suceder siempre, por lo que el refuerzo, la nueva mentalidad constructiva, la optimización y mejora de las normas de diseño deben ir implantándose cuanto antes, al igual que la mentalidad de vivir sobre una zona sísmica. 

Por todo ello, desde el punto de vista exclusivamente geológico, se vislumbra ya la necesidad del primer aspecto formal para impulsar la resiliencia de la comarca, y es simplemente ese: La monitorización y seguimiento de la actividad de la FAM. Algo que un futuro será una fuente de conocimiento, acompañado de otros departamentos en un centro tecnológico de con un centro de interpretación de las fallas y los seísmos, una fuente de cultura científica y técnica y una fuente de creación de empleo, a través del servicio que prestará a la sociedad, en especial al codicioso sector de la construcción, a la Universidad y por supuesto, acompañado de una infraestructura adecuada, a la propia ciudad de Lorca.

LORCA CIUDAD DEL SOL

EL PATRIMONIO HISTÓRICO DAÑADO