miércoles, 12 de septiembre de 2012

EL TERREMOTO DE PAMPLONA DEL 10 DE MARZO DE 1903 (M 4,7 - VI)



FIGURA 1: RECREACIÓN CON EPICENTRO AL OESTE DE BADOSTÁIN. SON MUY POCOS LOS DATOS DE ESTE TERREMOTO, A PARTIR DE TESTIMONIOS Y PRENSA SE HA CALCULADO UN GRUPO DE ISOSISTAS: V-VI EN ROJO, IV EN NARANJA Y II-III EN AMARILLO. LO CURIOSO ES QUE DE ESTE TERREMOTO HAY TESTIMONIOS EN SANGÜESA, LECUMBERRI, NAVASCUÉS Y POR SUPUESTO EN LA CUENCA DE PAMPLONA, PERO TAMBIÉN EN LA CIUDAD DE SAN SEBASTIÁN.

Pamplona fue el escenario en 1903 de un singular episodio sísmico, los momentos más críticos se vivieron cuando la ciudad estuvo durante tres horas seguidas recibiendo impactos. Se alcanzó un grado de intensidad VI-VII ¿Podría ser esta peculiar sintomatología el sello "personal" de la sismicidad de la cuenca de Pamplona vivida otra vez en 1982? Recuperamos este capítulo de la historia de Navarra aunque se haya perdido el diálogo con los historiadores, algo que tarde o temprano pasará factura. Parece oportuno y necesario afrontar el siglo XXI teniendo esta realidad presente en los futuros planes de crecimiento de la comarca.

Han sido varias las poblaciones englobadas en el área sísmica pirenaica, golpeadas en el pasado por terremotos destructivos, de ellos al menos cuatro grandes terremotos lo han hecho con magnitudes de 6 a 7 e intensidades VIII a X durante los últimos 650 años; aún así no se han desarrollado planes especiales de carácter urbanístico o de inspección técnica de edificios acordes con esa realidad natural, especialmente en poblaciones con más de 10.000 habitantes de Navarra, Guipúzcoa o Álava. 


1. INTRODUCCIÓN

Al igual que la lluvia o las sequías, para las que nos hemos preparado y actualizado, con el viento y el fuego hemos avanzado enormemente, en normativa y en tecnología; sin embargo, respecto a la sismicidad, tan sólo hemos confiado en la ductilidad de los nuevos materiales de construcción y en unas normas cambiantes desde 1968, pero dichos materiales y normas son mucho más jóvenes que la siempre presente sismicidad ligada a nuestra tierra, moderada pero latente y al acecho. Nunca serán, (como no son, ni han sido) suficientes las normas de construcción sismorresitente.

Aún no sabemos cómo se van a comportar los edificios en ciertos lugares propensos a fenómenos de amplificación sísmica, licuefacción, colapso u otros comportamientos geotécnicos derivados de tales impactos; la historia documentada no va más allá del siglo XVIII, y no hay estudios paelosísmicos que nos digan nada de antes de nuestra época histórica.

Desconocemos en nuestra geografía dónde están los lugares más propensos a esos comportamientos geotécnicos, y así como con respecto a la lluvia hay lugares propensos a la acumulación, al lavado o a la escorrentía, tales como charcos y cárcavas, con respecto a la sismicidad también hay comportamientos geotécnicos singulares previsibles, pero están aún sin testificar, sin estudiar, menos aún cartografiados, es decir plenamente identificados; tampoco sabemos si ya han sido urbanizados y si miles de personas ya viven sobre ellos.

Geógrafos e historiadores, pioneros en el siglo XIX y XX de la investigación sísmica y que impulsaron también la instrumental, han ido abandonando, o han sido apartados, también en Navarra hasta ahora, del estudio específico de los terremotos, pero no menos de las avalanchas, como el evento de Azagra que al final gracias a los historiadores se descubrió que fueron cuatro, también de las inundaciones, tormentas o ciclones.

Se ha producido una invasión en materias geográficas e históricas por parte de otros científicos ajenos a ese tipo de investigación, expertos en sus disciplinas pero sin buena metodología histórica, somos técnicos de la Física, Geología, Arquitectura, Ingeniería..., el desenlace: grandes confusiones con muy bajo nivel en los resultados, unas pobres bases para hacer normativa y un coste económico y social que aún estaría por determinar. Navarra y en especial Pamplona no se ha librado de ello, el PLAN ESPECIAL RIESGO SÍSMICO NAVARRA (SISNA) es un gran protocolo de actuación en caso de un terremoto dañino en Navarra, pero muestra, como en otros casos anteriores, esas dramáticas carencias históricas que subestiman el riesgo.

Al final las comunidades que olvidan o ven borroso su pasado, cuando son golpeadas por un fenómeno natural acaban por reproducir las mismas desgracias y reacciones que sus abuelos, no se aprende del pasado porque se olvida y no se crean los mecanismos de defensa adecuados porque se subestima el poder de la Tierra ¿Quién paga un coste tan alto? ¿Por qué tanto daño evitable? ¿Quién es responsable de las inundaciones anuales de siempre los mismos barrios pamplonicas? ¿Quién sería el responsable si un terremoto de escala mayor de 5 vuelve a impactar en la ciudad y se producen daños irreparables que hubieran podido evitarse?

Con la dureza y crudeza de una base de datos y el intento de sutileza de un estudio histórico, pero sin la metodología apropiada de los historiadores, esta investigación ha sido hecha en momentos de entrega, y con mucho amor al arte; he revisado prensa, archivos, libros, grietas, he recuperado testimonios escritos, trabajos olvidados, he recorrido parroquias, bibliotecas... Pero una cosa que no ha dejado nunca de sorprenderme es la tremenda facilidad para el olvido de la población, efecto creo de la persistente debilidad institucional y política con respecto a los riesgos, en especial los sísmicos y concretamente de éstos en Pamplona; las instituciones han subestimado la importancia de la aplicación de la seguridad sísmica, aunque una y otra vez vuelva a salir a la luz, no se invierte en conocerlo, siempre se deja de lado.

He visto comunidades que no esperaban tanto daño de algo que creían que nunca pasaría, "esas cosas siempre les pasaba a los demás", me decía Maria del Mar en Lorca, lleva desde mayo de 2011 sin casa, he visto el sufrimiento de lorquinos y granadinos, también de italianos, éstos últimos en Emilia Romaña (creían ellos) llevaban más de 450 años sin terremotos significativos, con esos datos hicieron sus normativas urbanas y constructivas, pero ahora los historiadores recuerdan a sus dirigentes que no fue así, hubo al menos tres terremotos importantes.

A Lorca se le había olvidado que estaba en una zona sísmica y durante el siglo XX hizo hasta un hospital en el peor de los lugares para hacerlo, allí donde la Tierra atrapa las ondas; o dos barrios, San Fernando y La Viña, en un lugar que la Tierra escogió para disipar su energía, estas comarcas y otras que he visitado o en las que he trabajado quedan dañadas por años, por décadas, a veces para siempre.

Otro elemento importante, sobre todo en los últimos 100 años, es la falta de información sobre el riesgo sísmico en la población navarra. Cualquier temblor proveniente de alguna falla de las tantas que nos circundan produce pánico ¿Quién calcula el riesgo sísmico sin conocer algunos detalles importantes del pasado? Hay un terrible problema de subestimación de los impactos históricos. No hay diálogo con los historiadores. Además, hay un problema de método de evaluación de los peligros (sismicidad histórica seleccionada de acuerdo a ciertos criterios más la aceleración básica). El resultado es que no se revela el riesgo a quienes toman las decisiones, los administradores y tampoco a las personas normales, los ciudadanos.

Antonio Aretxabala Díez       
Pamplona, 12 de septiembre de 2012

FIGURA 2: TERREMOTOS MÁS FUERTES CERCANOS Y SENTIDOS EN PAMPLONA EN LOS ÚLTIMOS 200 AÑOS. LOS M=4,5-5,0 APARECEN CON UN CIRCULITO GRIS, LOS DE M=5,0-5,5 CON UN CÍRCULO MEDIANO EN NARANJA CLARO, LOS M=5,5-6,0 EN UN CÍRCULO GRANDE NARANJA Y LOS M>6 EN GRANDES CÍRCULOS ROJOS. RECOPILACIÓN DE VARIAS FUENTES HISTÓRICAS Y CATÁLOGOS ESPAÑOLES Y FRANCESES Y DEL USGS. EN EL CENTRO DE LA IMAGEN PUEDE VERSE EL TERREMOTO DE Mw4,7 DE 1903. TAMBIÉN UNO DE LOS MÁS SENTIDOS QUE LLEGÓ A ESCALA VIII CERCA DEL EPICENTRO: EL TERREMOTO DE MARTES DE 1923 EN ROJO EN LA PARTE DE ABAJO, TAMBIÉN ABAJO A LA IZQUIERDA EL DE ARNEDO DE 1817


2. EL EVENTO SISMICO DEL 10-III-1903 EN PAMPLONA

Los datos históricos más asequibles se encuentran en las publicaciones del IGN. Más información sobre la sismicidad pirenaica, terremotos históricos y sus consecuencias las podemos encontrar aquí. Uno de los terremotos más violentos cerca de la capital navarra fue el terremoto de Martes (Huesca) de 1923.

CATÁLOGO DEL IGN: FEBRERO-ABRIL DE 1903:


FIGURA 3: 10 DEL III DE 1903: EVENTO DE INTENSIDAD VI SSIS EN PAMPLONA, NAVARRA

FIGURA 4: INFORMACIÓN DEL CATÁLOGO SÍSMICO DE JOSÉ GALBIS DE 1932 (TOMO I) IGN
CATÁLOGO: GLOBAL SEISMIC HAZARD ASSESSMENT PROGRAM

En el catálogo del GLOBAL SEISMIC HAZARD ASSESSMENT PROGRAM para la ONU, encontramos la siguiente información histórica que nos da las coordenadas en la parte Oeste de Badostáin. Como se puede ver, el movimiento se dio cerca de esa localidad de la cuenca de Pamplona, a unos 800 metros en dirección a la capital navarra, y en este caso la magnitud considerada llega a 4,7Mw según este catálogo histórico del GSHAP:

YEAR
MONTH
DAY
N-LATIT
E-LG 
SIZE
LOGM0
MW  
CATALOG
1903
3
10
42.8000
-1.6000
IMSK
23.1244
4.7

SPAIN 



FIGURA 5: SAO/NASA Astrophysics Data System (ADS). Efemérides sísmicas y volcánicas nº 4: Marzo  de 1903 2ª Pamplona. Varias trepidaciones repetidas durante tres horas


FIGURA 6: EPICENTRO OFICIAL A UNOS 800 m AL OESTE DE BADOSTÁIN
FIGURA 7: EL EVENTO DEL 10-III-1903 M 4,7 (VI) OFICIALMENTE AL OESTE DE BADOSTÁIN SOBRE UN PLANO GEOLÓGICO-LITOLÓGICO Y ADMINISTRATIVO DEL ÁREA METROPOLITANA ACTUAL DE LA CAPITAL NAVARRA. E: 1:64.000



3. EL TESTIMONIO DE LOS CIENTÍFICOS Y DE LA PRENSA LOCAL

Es muy difícil afrontar una investigación histórica de este evento sísmico de 1903, ya que se recogen muy pocos datos, la prensa local se hace eco de ello en varias ocasiones en los días posteriores pero con criterios muy subjetivos en cuanto a duración, hora o intensidad. Llama la atención que el corresponsal de Gallipienzo, a más de 30 km del epicentro, hable de pánico, movimientos de objetos en las casas, el baile de las camas, etc. Gallipienzo mostraría un marcado efecto topográfico en el impacto de las ondas que además podrían haber llegado ya reconducidas o encañonadas por la morfología. 

También se ve que hay cierta diferencia en las horas a las que se produce el evento principal, por ejemplo en Gallipienzo a la una y veinte minutos de la madrugada, en Sangüesa y Lecumberri a las dos menos cuarto, en Navascués a las dos, etc. Era habitual en aquella época este tipo de descoordinación de los relojes.

Sin embargo, el fenómeno puede tener otra explicación, los archivos de efemérides sísmicas y volcánicas de la NASA de aquel 10 de marzo, apuntan a unas tres horas de trepidaciones ese día en Pamplona, y los testimonios de los corresponsales, alcaldes y periodistas parecen indicar algo parecido. En otros casos se habla no sólo de horas distintas, sino de duraciones bien diferentes. Todo lo cual nos hace pensar que se trataría de diferentes terremotos o un episodio sísmico múltiple de varias horas de activación con epicentros que podrían tener una línea marcada que iría desde San Sebastián hasta Gallipienzo, como se puede ver rastreando los testimonios aquí.


EXTRACTO DEL TRABAJO DE SÁNCHEZ-NAVARRO-NEUMANN: TERREMOTOS MÁS NOTABLES DE LA PENÍNSULA IBÉRICA (1921)











Por otro lado, en Pamplona al menos, se da testimonio de una réplica algo más de una hora después y de desperfectos "alarmantes" en algunas edificaciones antiguas. En cuanto a la duración del evento, la incertidumbre es mayor, D. Salvador Calderón y Arana destaca los "muchos segundos" que duró; seguramente porque los típicos temblores de tierra bien conocidos desde siempre en la zona de Pamplona, suelen ser muy cortos, de apenas 2 a 6 segundos, por lo que llamó la atención a este catedrático de Mineralogía Descriptiva un tiempo sensiblemente más largo, sin especificar, pero resaltando ese aspecto anómalo. En Sangüesa, el alcalde habla de unos veinte segundos y alarma general, en Navascués también con alarma general, de dos a tres, y el corresponsal de Lecumberri lo dilata hasta un minuto.

En San Sebastián, a 70 km, además de cristales rotos, pánico y desperfectos, se dan datos de que las oscilaciones fueron de Norte a Sur. Quizás éste sea el primer testimonio de la historia que refleja el marcado efecto local y de resonancia y repetición que la ciudad donostiarra desarrolla cuando se dan este tipo de fenómenos naturales. Más tarde en 1923 con el terremoto de Martes (Huesca) presentó el mismo patrón, se repitió en 1929 con el de Turruncún (La Rioja), y en 1931 D. Alfonso Rey Pastor se da cuenta de este fenómeno y lo publica con motivo del trazado de isosistas del terremoto de 1923 en su trabajo "El período sísmico de La Canal de Bedún (Pirineos) 1923-1925", entonces le adjudica a San Sebastián el calificativo de "foco periférico"

Treinta y seis años después, en 1967 y en plena época instrumental pero aún sin red analógica nacional (que comienza en 1985), se repite el patrón con el impacto en la capital guipuzcoana del terremoto de Arette. San Sebastián es un foco con "emergencia de nuevas ondas de retroceso" con un marcado efecto de "resonancia macrosísmica ligado a la costa vascongada" como había apuntado O. Mengel en su tesis.

Otra de las observaciones que nos lleva a pensar en un terremoto múltiple está en la observación hecha por el corresponsal de Lekunberri: "... el fenómeno duró poco más o menos un minuto; pero la trepidación no ha sido continua, sino repetida varias veces en intervalos de cinco o seis segundos...". El estudio detallado de los apuntes, de las fuentes históricas, de los archivos de los familiares, podría darnos luz sobre lo que se presume que pasó ese día y el siguiente en Navarra y Guipúzcoa. El papel de los historiadores en el estudio de estos fenómenos fue fundamental hasta que fueron expulsados, por eso hoy sufrimos de amnesia sísmica





FIGURA 9: SALVADOR CALDERÓN Y ARANA
Don Salvador Calderón y Arana (1851- 1911) era catedrático de Mineralogía Descriptiva y Jefe de la Sección de Mineralogía del Museo de Ciencias Naturales. A los pocos días, en la sesión del primero de abril de 1903, se hace eco de la noticia que recibió por carta dando algunos detalles sobre los daños a edificaciones, duración del evento, réplicas y reacciones de los habitantes de la capital de Navarra, aparece en el Boletín de 1903 de la Real Sociedad Española de Historia Natural, página 168:

"... Por carta recibida de Pamplona, tengo noticia de que ocurrió en aquella capital, á las dos de la madrugada del día 10 de Marzo último, un temblor de tierra de cierta intensidad, y que dicen, duró bastantes segundos...".


"... La trepidación principal fué tan fuerte, que muchos vecinos acudieron atemorizados á los balcones. A las tres de la madrugada del mismo día se repitió el fenómeno, causando nueva alarma. No han ocurrido desgracias personales, pero se han cuarteado algunas casas viejas de un modo alarmante..."



La Dinastía de Barcelona del 11 de marzo de 1903:

Terremotos: Esta madrugada, á las 12 se ha dejado sentir en Pamplona un fuerte terremoto. Media hora después percibióse el fenómeno sísmico en San Elias.

FIGURA 10: DIARIO DE NAVARRA 11-III-1903

Navarra, Guipúzcoa, Álava... tienen una asignatura pendiente en cuanto a la distribución de unos territorios que se han urbanizado en diferentes épocas, respondiendo a diferentes paradigmas dominantes (la época de los ensanches a finales del siglo XIX y principios del XX, la época industrial a mediados del XX, la distribución franquista durante los años 60, la más moderna de barrios residenciales de los 80 y 90 y los especulativos de los 90 hasta hoy) y siempre de múltiples maneras, pero nunca se han considerado los fenómenos sísmicos ligados a nuestra historia en tales distribuciones, incluso hemos visto cómo las futuras ITEs (inspecciones técnicas de edificios) y directivas del Gobierno Vasco respecto de la actualización catalogada de viviendas, tan necesarias ya, no contemplarán a corto plazo tales fenómenos naturales.

En cuanto al Gobierno de Navarra ni siquiera contempla de momento esa suerte de inspecciones en el tremendo volumen de viviendas construidas antes de los años 70 o después, pero en zonas que podrían ser propensas (o no, puesto que de ello nada se sabe); a pesar de ser la más vulnerable y habitada de las regiones administrativas de los Pirineos Occidentales, en las mentes de sus dirigentes, estas cuestiones ni siquiera se contemplan.

El caso de Pamplona es significativo, pues después de 110 años, la faz de la comarca es la de una ciudad distribuida durante más de un siglo con criterios urbanísticos muy dispares en la que los fenómenos sísmicos nunca estuvieron presentes sobre papel, a pesar de que aunque todavía pocos y olvidados, los testimonios históricos de su recurrencia e impactos dañinos sí lo estuvieran sobre su territorio natural. De 30.000 habitantes rurales y desperdigados se ha pasado a 350.000 urbanos y concentrados en barrios o núcleos residenciales.



Recordemos que por ejemplo Pau apenas llega a aglomerar en su área metropolitana a 180.000 habitantes, prácticamente la mitad de Pamplona. En Navarra un avanzado trabajo sobre la sismicidad de toda la región enfocado hacia las actuaciones de emergencia, el SISNA, destaca varios trabajos, entre ellos el de Lacan y Ortuño de 2011: "Active Tectonics of the Pyrenees: A review. Revisión de la tectónica activa de los Pirineos", un trabajo muy completo para el Journal of Iberian Geology que comienza así:

 "... En los últimos 400 años, los Pirineos han sufrido al menos siete terremotos de magnitud M > 5. Durante las últimas décadas, varios estudios de sismotectónica, neotectónica y paleosismología han tratado de identificar las principales estructuras activas en las zonas epicentrales de los terremotos destructivos. A pesar de estos estudios, el estado de esfuerzos sigue bajo debate, sin que haya un modelo sismotectónico unívoco a la escala de la cordillera...". Y luego sigue:

"... A pesar de que son sismos moderados los que caracterizan el registro instrumental, la sismicidad histórica es indicativa del potencial de las estructuras sismogénicas de los Pirineos, con al menos cuatro grandes terremotos con magnitudes (M = 6 - 7) durante los últimos 650 años (por ejemplo: Vogt, 1979; Lambert et al, 1996; Olivera et al, 2006). Estos eventos destructivos tuvieron intensidades MSK entre VIII y IX y el último se produjo en 1750, hace más de 250 años. La ausencia de terremotos catastróficos en el último siglo se refleja en la falta de conciencia social de este peligro, y también en la escasez de investigación científica dedicada al estudio profundo de las estructuras sismogénicas...".


FIGURA 11: VISTA AÉREA DE BADOSTÁIN, LA LOCALIDAD RURAL MÁS CERCANA A AQUEL EPICENTRO

FIGURA 12: DIARIO DE NAVARRA DEL 13-III-1903
''La verdad: diario político de noticias e intereses generales 'Año XXIII Número 55 (11/03/1903)"

FIGURA 13: La verdad Año XXIII Número 55 (11/03/1903)

FIGURA 14: EL ECO DE NAVARRA 12-III-1903

FIGURA 15: LA MATIN (PARIS) ÚLTIMOS TELEGRAMAS DE LA NOCHE MIÉRCOLES 11 DE MARZO DE 1903: TERREMOTOS. UNA SACUDIDA DE TERREMOTO SE HA SENTIDO EN PAMPLONA, AYER A LA MAÑANA, A LAS 2 HORAS. SE HAN REPRODUCIDO ALGUNAS TREPIDACIONES, CON MENOS INTENSIDAD DURANTE CERCA DE TRES HORAS.

4. CONOCIENDO LA "PERSONALIDAD" DE LA SISMICIDAD EN LA CUENCA DE PAMPLONA, UNA MIRADA CRÍTICA E INTEGRADORA


A partir de estos datos históricos, teniendo en cuenta las observaciones de los científicos como las reportadas por D. Salvador Calderón y Arana, Sánchez-Navarro-Neumann, los pocos datos recogidos en catálogos como el de José Galbis, además de las observaciones de los testigos de varias de las localidades afectadas, quizás deberíamos considerar una mayor intensidad que la asignada (VI) en principio a este evento de marzo de 1903. La escala de Mercalli modificada (figura 16) por ejemplo, nos indica que los daños considerables en edificios pobres pertenecen a la intensidad VII.


FIGURA 16: ESCALA DE MARCALLI MODIFICADA

Por lo tanto, las afirmaciones hechas por varios de los científicos y testigos: "... No han ocurrido desgracias personales, pero se han cuarteado algunas casas viejas de un modo alarmante..." podrían entrar dentro de esa categoría VI-VII. Esto puede ser transcendental desde el punto de vista de la seguridad sísmica de la ciudad de Pamplona, porque este evento sísmico se ha podido subestimar en relación a no haberlo considerado en los inputs realizados para la confección del PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN CIVIL ANTE EL RIESGO SÍSMICO EN NAVARRA (SISNA).

Y es que en este magnífico trabajo enfocado a la seguridad sísmica de Navarra, que data de de febrero de 2011, generalizado para toda la Comunidad Foral, tienen un peso específico importante los terremotos que hayan brotado en terreno navarro con intensidades mayores de VIII o magnitudes mbLg mayores de 4,5. El terremoto de Pamplona de 1903 no aporta circunstancia alguna relevante como sí lo hace por ejemplo el que los autores del SISNA denominan "el terremoto de mayor magnitud ocurrido en territorio navarro" (SISNA página 14) que según ellos fue el del 18 de Septiembre de 2004, con epicentro al NE de Lizoaín y magnitud mbLg 4,5.

Se trata una vez más de una pérdida histórica posiblemente influyente que no puede pasarse por alto (he ahí uno más de los recurrentes problemas en los equipos técnicos sin historiadores), además de ser injusta con la sismicidad navarra en general y en particular con la cuenca de Pamplona, pues encierra no uno, sino dos posibles errores históricos por defecto.

Primero: el terremoto más fuerte no es de 2004, sino de 1998; es el conocido como terremoto de Lizarraga del 27 de octubre de 1998 (mbLg 5,2); este evento sigue siendo muy conocido en círculos de expertos por haber sido durante 12 años la medalla de oro de los sismos ibéricos desde que opera la red analógica nacional e internacional. Cualquier persona familiarizada con la sismicidad ibérica conoce de sobra la relevancia del terremoto de Lizarraga de 1998, veremos más abajo cómo algunos departamentos franceses lo han incorporado a su normativa sectorial y departamental.

Hoy, ese terremoto histórico, es precisamente el segundo más contundente y enérgico de la era analógica en red que funciona desde 1985 en la Península Ibérica, detrás del de Lecrín (Granada) que lo desbancó de lo alto del podio en 2010 con una magnitud mbLg de 6,2. El terremoto de Lizarraga de 1998 no fue de magnitud mbLg 4,5 sino como hemos apuntado de 5,2. En ese tiempo (12 años) que transcurre desde 1998 hasta 2010, fue Navarra la que permaneció a la cabeza de los terremotos ibéricos desde el despliegue de la red analógica (ver el apartado 5.1 sobre este terremoto en mi artículo dedicado a la "sismicidad en los Pirineos Occidentales, Álava, Guipúzcoa y Navarra").

Segundo: otro aspecto es que sí que hay un terremoto de igual magnitud (o mayor dependiendo de la escala escogida), y que debiera ser una referencia mucho más importante por afectar directamente a la cuenca de Pamplona, pero paradójicamente no aparece explícitamente contemplado en el SISNA (es probable que lo haga como herencia del trabajo de la consultoría Prospección e Ingeniería de 1992 "Estudio Sísmico de Navarra" pero en el SISNA no se habla de él), además es de más duración y algo más cercano a la capital, Pamplona: es el terremoto de Legarda del 22 de mayo de 1982, quizás el más sentido, recordado, comentado, estudiado y cacareado por los pamploneses que lo vivieron, pues fue ampliamente notado en aquella Pamplona de 1982 con 175.000 habitantes (la mitad que hoy) donde las torres (los denominados "rascacielos") de Barañáin se hicieron famosas por sus balanceos de hasta 7 cm. Un mes después volvió a temblar la ciudad con sismos recurrentes (figura 29).

El rigor del investigador de la sismicidad histórica, que es al fin y al cabo un geohistoriador, debe ser cristalino, y debe tener muy claros los sistemas de búsqueda de las fuentes (heurística) y así, una vez hallados los datos, podrá operar con ellos con una sana crítica interpretativa (hermeneútica) sea ésta científica y/o dialéctica. Semejante rigurosidad histórica es nada más y nada menos que la base de la normativa sectorial, de ello van a depender las construcciones de edificios, infraestructuras, embalses, centrales energéticas, nucleares...

El Plan Territorial de Protección Civil de Navarra (PLATENA), en el marco competencial que el ordenamiento jurídico atribuyó a la Comunidad Foral, previó específicamente la necesidad de elaborar un plan autonómico para hacer frente al riesgo derivado de los terremotos dentro del territorio de Navarra; aunque como tercera zona sísmica de Iberia, existen áreas físicas de la geografía foral cuya importancia y trascendencia están muy por encima de generalidades debido a la demografía, la concentración de sectores productivos, industria, patrimonio, etc. Sin duda, el área principal es la Cuenca de Pamplona.

Se justificó por tanto, la necesidad de disponer en la Comunidad Foral del "Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo Sísmico en Navarra" (el SISNA) que asegurase la intervención eficaz y coordinada de los recursos y medios disponibles, con el fin de limitar las consecuencias de los posibles terremotos que se puedan producir y afectasen a las personas, los bienes y el medioambiente. El organigrama del plan es magnífico y la estructuración acorde con la realidad sísmica y social, ahora bien la presentación de datos de la sismicidad histórica es confusa y carente de los datos importantes, por ello subestima el riesgo sísmico de la zona más relevante de Navarra, la que aglutina al 60% de la población: la cuenca de Pamplona.

Los autores de ese estudio realizado en febrero de 2011 para garantizar en lo posible la seguridad sísmica de Navarra (SISNA) manifiestan por enésima vez esa típica falta de datos históricos de los equipos de científicos y técnicos de los que los historiadores (pioneros de la investigación sísmica) han sido expulsados, llegando a afirmar: "... En Navarra, los terremotos registrados en el último siglo han alcanzado magnitudes moderadas nunca superiores a Mw = 5..." (SISNA página 14) lo cual como hemos visto es un posible error de percepción histórica que subestima el impacto de los terremotos navarros, especialmente en la zona más vulnerable por la cantidad de personas que vivimos hoy en ella: la cuenca de Pamplona.

FIGURA 17: PAMPLONA DESDE EL FRENTE DE LA MAGADALENA, ENTRE 1910 Y 1920 (FUENTE: J.M. CÍA 1999)

Está claro que estos trabajos transcendentales deben ser realizados por equipos conocedores de la historia local, de la peculiar sismicidad navarra y en especial de la cuenca, además de haber dispuesto de al menos un historiador, figura fundamental (nunca nos cansaremos de afirmarlo) para sentar las bases de una correcta distribución del territorio y normativa sectorial mirando al siglo XXI. Si no es así y siempre lo vemos en los equipos exclusivamente técnicos, el desenlace es imperecederamente el mismo: grandes confusiones con errores notables, bajo nivel en los resultados y un coste económico y social que aún estaría por determinar.

El terremoto de Legarda de mayo de 1982 por un lado y el de Lizarraga de 1998 por otro, son ambos motivos históricos suficientes como para proponer una revisión al menos histórica del SISNA y un análisis especial dedicado a un área metropolitana que aglutina al 60% de la población de Navarra (cerca de 350.000 personas). Además si esta investigación histórica del terremoto de 1903 es considerada a partir de ahora, ya serían tres los acontecimientos geohistóricos que en un siglo nos acercan a una visión más realista de la cuestión sísmica navarra, en especial de la cuenca de Pamplona. Asimismo la similitud y paralelismos encontrados en los tres eventos, en especial los de 1903 y 1982, nos hacen pensar en que estemos ante la primera oportunidad histórica de intimar (primer paso para un trato cercano) y "tutear" al carácter singular de la sismicidad de la cuenca.

Por otro lado, en esta cuestión tenemos una gran ventaja con respecto a otras zonas de la Península Ibérica, podemos recabar información de nuestros vecinos del norte, que además de interesarse y estudiar más profundamente el tema (un 400% más de inversión en estudios de impacto sísmico), disponen de diferentes servicios que operan en Francia como la red ReNASS, el ISARD, el emsc, etc., recopilando información que se puede ver resumida en catálogos (algunos incluso editados en castellano) y que por ejemplo achacan a los terremotos de Lizoáin y Nagore de septiembre de 2004 magnitudes de 5,3 y 5,2 respectivamente. Fuentes afortunadamente muy cercanas y de las que otras comunidades más alejadas de Francia no disponen, no considerarlas sería otro craso error, pues por si era poca su cercanía geográfica, además la que denominan la "Navarra española" está contemplada en varios de sus estudios.

En efecto, un ejemplo lo podemos obtener de la seria consideración gala frente el enérgico evento de Lizarraga en el "Dossier Départemental des Risques Majeurs Cellule d’Analyse du Risque et de l’Information Préventive de la PRÉFECTURE DES PYRÉNÉES-ATLANTIQUES de la République Française" (página 46) que data de 2003, un año anterior a los terremotos de Lizoáin y Nagore; dice: "... El departamento de los Pirineos Atlánticos puede ser golpeado por terremotos que no tengan lugar dentro del propio departamento. De hecho, los Altos Pirineos (65) también han experimentado fuertes seísmos. Por ejemplo, la región de Pamplona (Navarra española) es el lugar de una actividad sísmica significativa (magnitud 5, el 27/10/1998). Estos lugares con seísmos cerca de la frontera pueden causar perturbaciones y daños en el propio departamento...". 

Como vemos, los franceses del departamento de los Altos Pirineos (65) consideran al menos desde 2003 a la zona de Pamplona "una zona de actividad sísmica significativa", y en especial al terremoto de Lizarraga como potencialmente dañino en su propio territorio. Mientras tanto, en el SISNA de febrero de 2011 (página 11) se afirma: "... La baja sismicidad de Navarra explica que el tema del riesgo sísmico no haya recibido tanta atención por parte de la comunidad científica, como otros riesgos naturales...". 

Por lo tanto, vemos que el estudio y consideración de estos fenómenos naturales tiene dos perspectivas: una desde el norte (Francia) que considera desde 2003 al terremoto de Lizarraga como una referencia importante en un contexto de "actividad sísmica significativa" (la región de Pamplona en la Navarra española); y otra desde el sur (España) que cree que Navarra al completo es una zona de "baja actividad sísmica" y que el terremoto de Lizarraga no es una referencia importante.

Lo paradójico es que el optimismo del sur es inversamente proporcional a la inversión en el estudio de estos fenómenos. Francia dedica un 400% más que nosotros a este tipo de investigación, la cual es proporcional a las medidas de seguridad reflejadas en las expectativas de sus normas, el optimismo, vemos, también es proporcional a la falta de inversión. En los equipos franceses de estudio de la sismicidad hay historiadores. Un resumen de la diferente consideración incluso pensando exclusivamente en Navarra se puede ver en la siguiente tabla resumen comparativa.

TABLA RESUMEN COMPARATIVA DE LOS PLANES DE SEGURIDAD SÍSMICA QUE ATAÑEN A NAVARRA (SISNA) Y AL DEPARTAMENTO DE LOS PIRINEOS ALÁNTICOS (PDPA)

Además, esa magnitud apuntada anteriormente (mbLg 4,5 en Lizoáin 2004) que como hemos afirmado, se alcanzó asimismo en Legarda el 22 de mayo de 1982, demuestra que hay antecedentes históricos bastante más cercanos a la capital Pamplona (a unos 15 km), como bien afirman nuestros vecinos franceses; aquel 22 de mayo de 1982 se produjo en un episodio con réplicas importantes, bastante parecido a este fenómeno estudiado en perspectiva histórica de 1903 y con una trepidación principal de unos 20 segundos de duración, algo que también llamaría la atención de los científicos de aquella época, como subrayó entonces D. Salvador Calderón y Arana con el terremoto de 1903; ahora, después de estudiarlo a fondo, vemos que guarda un paralelismo significativo con el de 1982. Algo también que por otra parte nos lleva a seguir pensando en que la cuenca de Pamplona ha mostrado una sismicidad cuyo peculiar "carácter personal" de tipo múltiple y repetitivo, comenzamos a conocer y valorar.

Uno de los más curiosos relatos del fenómeno apareció el día 16 de marzo de 1903 en el Eco de Navarra, Diario independiente (figura 18), corresponde a cómo lo vivió S.S. en pleno centro de Pamplona, en el casco antiguo (figuras 27 y 28), suministra con este cómico relato una buena sucesión de imágenes de lo acontecido y de cómo lo afrontaron los ciudadanos de la época, las roturas de objetos, los temblores de los muebles, la réplica posterior, las teorías geológicas del fuego central (la pirosfera), etc.; está firmado por alguien que se autodenomina "UN LUNÁTICO":


FIGURA 18: EL ECO DE NAVARRA 16-III-1903 q.l.b.m. UN LUNÁTICO



Otro acontecimiento (texto de la figura 18)

En la noche del martes al miércoles se sintió en Pamplona un fuerte temblor de tierra, que asustó á parte del vecindario y que dió al traste con algunos objetos de cocina. Yo de mi sé que no hubiera tenido conocimiento aquella misma noche del fenómeno sísmico, á no haberme despertado al ruido que produce un plato que se quiebra al choque con el pavimento. Me levanté asustado y con la bujía en una mano y una tonelada de miedo en la otra, que me temblaba como una vara verde agitada por viento marcial (viento de marzo), me encaminé á la cocina en busca de la causa del ruido. Llegué á la puerta, y entónces me temblaba todo el cuerpo, y no me atrevía á dar un paso. Lo menos me parecía que iba á salir de la cocina Bu-Hamara ó la escuadra yanquée. 

Por fin al cabo de una cantidad de tiempo, que no me atrevo á precisar y que lo mismo pudo ser un minuto que una hora, en un acceso de valentía abrí la puerta y grité con toda la fuerza de mis pulmones: ¡Quién va! Es decir ¡Quién anda por ahí! Nadie me respondió. Registré la cocina y no vi más que los restos mortales de dos platos, que se habían tornado en fragmentos irregulares de barro. Como en mi casa no hay gato, no pude achacar á este animal, al cual se achacan tantas cosas, el destrozo de los platos, y no sin cierto escrúpulo me volví otra vez á la cama, dando vueltas á mi cerebro, para averiguar quién hubiera podido quebrarlos. 

Apenas me había metido en la cama, sentí un ruido extraño y me pareció que se meneaban los muebles. El susto por un lado, y por otro el que no tenía la cabeza para discurrir, me impidieron averiguar en el acto lo que significaba aquel ruido extraño, que por otra parte no tiene nada de particular. Medio aturdido, me levanté, me vestí de prisa y me asomé al balcón. ¡Cuál no sería mi asombro, al ver coronados los demás balcones de gente también, con la curiosidad pintada en los respectivos rostros. —¿Qué ocurre, vecinita, pregunté á una pollita, que vive en la casa contigua la mía. —Pues nada, un temblor de tierra. En casa han bailado la jota los muebles. —¡Ah! Entonces no hay que asustarse; si no es más que eso, es bastante poca cosa. —Cómo, ¿bastante poca cosa? Los hombres, no se asustan ustedes de nada. ¿A quien se le ocurre llamar poca cosa á un temblor de tierra? Para ustedes sería algo, nada más, el que se hundiera el mundo. — Pero señorita, sí el mundo no se puede hundir. Se podrán hundir los edificios, pero el mundo, ¡por Dios! el mundo, si se hundiera, ¿á dónde iría á parar? 

Y á continuación expliqué á mi vecina las teorías geológicas, del fuego central, etc., porque he de decir á ustedes que, aunque pese á Julio Verne, que ya lo creo que le pesará, yo soy de los que creen en la pirósfera ¿eh? —Pero ¿es verdad,— dijo mi vecina,— que debajo de nuestros piés hay fuego? —Tanto como debajo de los pies no, pero algo más abajo sí. Y, si nó, ahí tiene V. la calle de la Curia qué, efecto del calor que despide esa esfera de fuego, está en cuesta, porque no ignorará usted que con el calor se abarquillan los cuerpos. Y en esta conversación, nos estuvimos dos horas largas. Dos horas menos de sueño. Y todo por el temblor de tierra. 

Y pensar que habría en nuestra misma calle, personas que dormían á pierna suelta, sin que se hubieran dado cuenta de nada... Y después cualquiera les hacía creer que había temblado la tierra! A lo mejor le decían al que con la mayor buena fé del mundo contaba lo ocurrido: —Eso se lo cuenta V. á Mr. Habas cocidas ó á Moreno, que lo que es á mi.., ¿á mi qué me va V. á contar esas cosas, si ya he pasado de la pubertad? 

Lo bueno fué que al día siguiente se confirmó la noticia, pues el temblor de tierra se sintió en varios pueblos de la provincia, según nos dijo El Eco en cartas de sus corresponsales. Conste, pues, que el fenómeno fué un hecho; y si los dormilones no se dieron cuenta de él, que no echen la culpa á nadie. Como quiera que me ha resultado un poco larga la latita del terremoto, me he visto en la precisión de suspender algunos comentarios á unos cuantos asuntitos de actualidad palpitante, Siempre de ustedes afectísimo S. S. 

q. l. b. l. m.    

UN LUNÁTICO.



FIGURA 19: PAMPLONA HACIA 1903



5. LA ACTIVIDAD SÍSMICA ES RECURRENTE, LOS TERREMOTOS SIEMPRE VUELVEN


FIGURA 20: DN 7-IX-2012

Según el EMSC (Centro Sismológico Euro Mediterráneo), el día 6 de septiembre de 2012 un evento sísmico percibido por algunas personas se dio al Sur de la localidad de Burlada, su magnitud baja, M 2,7 hizo que no se derivasen daños, pero la poca profundidad a la que se generó, unos 2 km, fue la causa de que mucha gente lo notase y se produjesen llamadas a protección civil, Policía Foral y 112 (figuras 20 y 21).

El IGN, quizás más fiable por la cantidad de instrumentación que tiene desplegada en las inmediaciones de Itoiz, da las coordenadas cerca de Aoiz y de Nagore; los testimonios más llamativos coinciden con esa circunscripción precisamente cerca del embalse.

En cualquier caso, ambas interpretaciones indican lo difícil que es muchas veces apuntar al lugar exacto de los hipocentros, incluso en nuestra actual era de la moderna instrumentación, e incluso en una zona con tanta densidad de sensores como es precisamente ese área de Itoiz. ¿Se trataría otra vez de un evento múltiple?


FIGURA 21: EL SISMO ML 2,7 A 7 km AL SUR DE BURLADA EL DÍA 6 DE SEPTIEMBRE DE 2012, CUYO HIPOCENTRO SE SITUÓ A 2 km DE PROFUNDIDAD, PRODUJO ALGUNOS SUSTOS, ALERTAS Y LLAMADAS Y AVISOS A PROTECCIÓN CIVIL, NO HUBO DAÑOS. EL IGN DA LAS COORDENADAS CERCA DE AOIZ, ¿SE TRATA DE DOS TERREMOTOS CON DOS FOCOS SIMULTÁNEOS O UN ERROR DE COORDENADAS? ¿ES ÉSTE EL TIPO DE SISMICIDAD PECULIAR, CASI DE CARÁCTER "PERSONAL" DE LA CUENCA DE PAMPLONA?
FIGURA 22: EL TERREMOTO DE LA MAÑANA DEL 25 DE FEBRERO DE 1996 AL SUR DE GAZÓLAZ FUE AMPLIAMENTE SENTIDO EN LA CAPITAL PAMPLONA (IV), LLEGANDO A INTENSIDAD V EN SUBIZA, GAZÓLAZ, BERIAIN, ETC.

Debemos apuntar a que la sismicidad es recurrente, como la lluvia, las tormentas, la nieve... Es verdad que sus ritmos son diferentes, pero en los casos meteorológicos, más comunes, hemos aprendido las lecciones de no construir nuestras casas en los lechos de los ríos, en las ramblas, o en aquellos lugares peligrosos o que implican cierto riesgo si lo sabemos, sin embargo, en el caso de la sismicidad, cada vez que se produce un terremoto, suelen pasar décadas o cientos de años hasta el siguiente, ese transcurso de tiempo puede ser letal si como en el caso de Emilia Romaña se olvida, España entera lo ha hecho, hemos sufrido una amnesia sísmica de más de un siglo.

Pero no debemos olvidar que cuando un área de nuestro ámbito ha recibido impactos, sin duda los volverá a recibir. Después de más de un siglo el escenario que recibe esos impactos ya es otro, y en el caso de la cuenca de Pamplona, tan solo hay que pensar en el hecho de que cuando D. Salvador Calderón Arana documentó el terremoto de 1903, tan sólo 30.000 habitantes vivían desperdigados por la cuenca, era un modo de vida eminentemente rural. Hoy 350.000 personas están expuestas a un fenómeno similar aglutinadas en barrios o ayuntamientos de más de 5.000 habitantes, un entorno fundamentalmente urbano.


FIGURA 23: DENSIDAD DE POBLACIÓN Y EVENTOS SÍSMICOS: UN EJEMPLO SIGNIFICATIVO LO TENEMOS EN EL SISMO ML 2,7 AL SURESTE DE BURLADA EL DÍA 6 DE SEPTIEMBRE DE 2012 A 2 km DE PROFUNDIDAD, PRODUJO ALGUNOS SUSTOS, ALERTAS Y LLAMADAS Y AVISOS A PROTECCIÓN CIVIL, POLICÍA FORAL, ETC. NO HUBO DAÑOS. GENTILEZA DEL EMSC. RECORDEMOS QUE MUY CERCA, EN BADOSTÁIN EN 1903 EL IMPACTO SE ACERCÓ A ML 5.


Si este tipo de sismicidad fuese el sello de identidad de la Cuenca de Pamplona y seguramente de una buena parte de Navarra, habría que buscar antecedentes. Intentar indagar más allá de 1903 aún resulta más difícil, hay testimonios anteriores en los catálogos aunque son de toda la geografía navarra. Pero con el sello "personal" de la sismicidad de la cuenca que aquí queremos identificar, tan sólo encontramos una referencia.

Ésta aparece en el "Anni Mire géologique de Daginconrt, HI, 577, Paris, 1887", y hace referencia a unos hechos similares el día 18 de marzo (aunque en el original pone mayo es marzo, hay un claro error en la transcripción) de 1817, entre Marquina, Burlada y Calahorra; podría tratarse de algún movimiento sentido en la Cuenca de Pamplona y asociado con el terremoto de Arnedo del 18 de marzo de 1817 e incluso una mala transferencia de los datos del mismo, pero que llegó hasta Marquina y Burlada que dice así:

"... La vallée de l'Èbre est un fond de lac miocène, resté encore plus stable que le détroit aquitain, et cette aséismicité s'étend au versant espagnol tout entier des Pyrénées, malgré la grande altitude à laquelle y ont été portés l'Éocène et le Crétacé. Faibles et rares cependant, les séismes reparaissent en Navarre et sur un territoire triangulaire compris entre Marquina, Burlada et Galahorra ; les environs de ce dernier point semblent avoir été assez éprouvés le 18 mai 1817. Cette région pénéséismique n'est probablement pas distincte de celle déjà mentionnée sur le versant français, de Boucau à Fontarabie. Tout ce qu'on en peut dire c'est que, correspondant au fond du golfe de Gascogne, elle prolonge sur terre une dépression océanique profonde de 5000 mëtres. 

Cette disposition indique un accident tectonique de première importance, et il ne serait pas étonnant qu'il jouât un rôle séismogénique, au moins indirect, jusque de l'autre côté de la chaîne, dans la vallée de l'Arga, simple suggestion dont la confirmation est réservée à l'avenir. Peut-être n'est-il pas inutile non plus de noter que dans la province d*Alava, les ophites ont traversé toutes les couches, sauf le Miocène. Adan de Yarza en conclut à leur "âge oligocène": Ces mouvements ne sont-ils d'ailleurs point trop anciens pour se survivre?..."

FIGURA 24: RAMÓN ADÁN DE YARZA Y SUS MINERALES
PRECURSOR DE LA GEOLOGÍA EN EL PAÍS VASCO

"... El valle del Ebro es un fondo de lago mioceno, se mantuvo no obstante más estable que el estrecho de Aquitania, y esta asismicidad se extiende a la vertiente española por todos los Pirineos, a pesar de la gran altitud alcanzada en el Eodeno y el Cretácico. Moderados y raros, sin embargo, los terremotos ya reaparecen en Navarra en un área triangular entre Marquina, Burlada  y Calahorra, en torno a estos puntos parece haber sido bastante probado el 18 de mayo de 1817. Esta región penesísmica (región intraplaca donde se dan menos del 10% de los terremotos) no es probablemente diferente de las ya mencionadas en el ambiente de la parte francesa, de Boucau a Fuenterrabía. Todo lo que podemos decir es que correspondiente al Golfo de Vizcaya, que se extiende sobre la superficie de la tierra en una depresión oceánica profunda de 5000 metros. 

Esta disposición indica un accidente tectónico de gran importancia, y no sería sorprendente su carácter sismogenético que jugó un papel importante, por lo menos de manera indirecta, incluso en el otro lado de la cadena, en el valle del río Arga, mera sugerencia de que su confirmación está reservada para el futuro. Tal vez no vale la pena hacer notar que en la provincia de Álava, las ofitas han aparecido por todas las capas excepto en el Mioceno. Adán de Yarza concluye en su "Oligoceno": llegados a este punto ¿no será que estos movimientos no son tan viejos como para sobrevivir?..."

En el catálogo del IGN, antes de 1903 encontramos los siguientes testimonios:
  • 15/11/1755 V-VI Sangüesa 
  • 11/04/1844 IV Pamplona 
  • 20/04/1844 IV-V Pamplona 
  • 13/12/1885 V Leiza
  • 12/03/1887 IV Aoiz
  • 11/07/1887 IV Lesaca
  • 30/10/1887 IV-V Oricain 
  • 24/12/1887 IV Burlada
  • 15/02/1888 IV Burguete
  • 01/06/1891 IV Pamplona 

Otra vez, y ahora a nivel científico, hay una Europa de dos velocidades, una al Norte (Francia) que invierte en conocer y adecuarse al fenómeno sísmico, y otra al Sur (España), que ha optado por delegar un desorbitado desarrollo urbanístico y edificactorio en manos de intereses especulativos y privados; casi nunca de la mano de un conocimiento científico o técnico adecuado o que enriqueciese y modernizase la propia actividad sectorial, culturizándose así y conociendo el medio físico sobre el que se desarrolla, también participando de esa manera de su propia modernización y garantía de futuro, algo de lo que ahora se lamenta.

"... Cuando a la ignorancia de los hombres se le suma la soberbia y la arrogancia, el fracaso está garantizado. La mejor manera de evitar la destrucción de una riada es no construyendo en el cauce del río. La mejor manera de minimizar los efectos catastróficos de un sismo es no construyendo en esos puntos críticos, en precisamente esos puntos por los que la naturaleza disipa su energía interior... " (Manuel Fortea)
 y que ya han dado algunas pistas de su existencia en nuestras comunidades, hoy la Geología tiene las herramientas, las armas y los procedimientos para detectarlos y evitarlos. Permanecer impasibles esperando en un estado de amnesia a que algún susto nos vuelva a despertar es una irresponsabilidad de los ciudadanos y de sus instituciones. En Francia ya se preparan para una sismicidad similar al Norte de los Pirineos Occidentales.



RESUMEN DE LA CRISIS SÍSMICA DE 1982 (IGN)



FECHAPROF.MAG.mblgINT.MSEPIC.
11/03/8210 3.8 IVSE UHARTE-ARAKIL
22/05/829 4.5 VN LEGARDA
22/05/827 4.2SW ERICE
22/05/8213 3.9NW ARBIZU
24/05/828 3.7W ECHARREN DE GUIRGUILLANO
24/05/828 3.9N GAZÓLAZ
22/06/828 4.4 VNW OLLO
23/06/825 3.8W SALINAS DE PAMPLONA
23/06/825 3.5E JAUNSARATS
23/06/826 3.5NW OLLO
31/12/826 3.5N UHARTE-ARAKIL


EL ISARD SOBRE LA CRISIS SÍSMICA DE 1982

"...Dans la région de Pampelune, les données instrumentales révèlent l’existence d’un foyer sismique aux alentours d’Estella avec deux séismes ayant dépassés la magnitude 4.5 (22 mai et 22 juin 1982, 4.6 et 4.5 respectivement). Ce foyer est situé à l’extrémité occidentale du chevauchement frontal Sud-Pyrénéen... " (ISARD)

"...En la región de Pamplona, los datos instrumentales revelan la existencia de un foco sísmico en los alrededores de Estella con dos sismos que sobrepasaron la magnitud 4,5 (el 22 de mayo y el 22 de junio de 1982, 4,6 y 4,5 respectivamente). Este foco se sitúa en el extremo occidental del cabalgamiento frontal surpirenaico..." (ISARD)

Escenas de pánico e histeria en Pamplona tras el temblor de tierra (El País 24 de junio de 1982, terremoto Mw4,5)

Podemos leer en el "Dossier Départemental des Risques Majeurs Cellule d’Analyse du Risque et de l’Information Préventive de la PRÉFECTURE DES PYRÉNÉES-ATLANTIQUES de la République Française" que data de 2003 (un año anterior a los terremotos de Lizoáin y Nagore de 5,3 y 5,2 de magnitud de los se habla aquí):

"... Le département des Pyrénées Atlantiques peut subir des secousses pour des tremblements de terre qui n’auront pas eu lieu dans le département même. En effet, le département des Hautes-Pyrénées (65) connaît aussi de forts séismes. Enfin la région de Pampelune (Navarre Espagnole) est le lieu d’une activité sismique non négligeable (Magnitude 5,2 le 27/10/1998). Ces sites de séismes proches de la frontière peuvent causer des perturbations et des dégâts dans le département...".

"... El departamento de los Pirineos Atlánticos puede ser golpeado por terremotos que no tengan lugar dentro del propio departamento. De hecho, los Altos Pirineos (65) también han experimentado fuertes seísmos. Por ejemplo, la región de Pamplona (Navarra española) es el lugar de una actividad sísmica significativa (magnitud 5,2 el 27/10/1998). Estos lugares con seísmos cerca de la frontera pueden causar perturbaciones y daños en el propio departamento...".


FIGURA 25: LA SISMICIDAD DE FRANCIA 2003 - 2005



EL TERREMOTO DE PAMPLONA DEL 10 DE MARZO DE 1903 (4,7-VI)

FIGURA 26: (INTERACTIVA) Ver mapa más grande



FIGURA 27: SISNA (página 54): Zonas que requieren mayor atención por riesgo sísmico (prioridad de actuación por combinación de intensidad macrosísmica y daño esperado): Teniendo en cuenta lo indicado en el mapa de arriba, las zonas de Navarra en las que en caso de ocurrencia de un sismo de magnitud importante deben ser objeto de atención preferente son las de abajo:
FIGURA 28: SISNA (página 55): Las zonas más vulnerables de Navarra. Algunas de ellas ya son objetivos necesarios de rehabilitación en algunos de sus edificios, es en esas zonas donde se debe ser "especialmente cuidadoso" (SISNA) en el cumplimiento de la normativa sismorresistente, en este caso el nombre de la vigente norma es "Norma de construcción Sismorresietente Española de 2002" NCSE-02. Después de lo acontecido en Lorca, (el SISNA data de febrero de 2011, dos meses antes de los terremotos de Lorca) los técnicos que trabajamos en sismicidad, sabemos que las normas de construcción sismorresistente no han sido, no son, y nunca serán suficientes, por lo que las medidas de rehabilitación deberán ser acompañadas con disposiciones urbanísticas adecuadas por un lado y una cultura sísmica de la población que sigue ausente hoy en día por otro (información detallada de ambas cuestiones se encuentran muy desarrolladas en este blog).
FIGURA 29: SISNA (página 16): Tres de las carencias de carácter histórico que subestiman el riesgo sísmico en Navarra, especialmente en la cuenca de Pamplona:
 
1. Datos de partida: Las expectativas de recurrencia podrían estar subestimadas, muy en especial en la cuenca de Pamplona, los tres terremotos históricos más importantes que han afectado a la capital no tienen una consideración inicial acorde con su relevancia. Pamplona 1903 (el aquí estudiado, VI-VII y múltiple y con tres horas de impactos en la cuenca), Legarda 1982 (también múltiple Mw > 4,6 a 15 km del área metropolitana con gran repercusión social y varias trepidaciones, un mes después aún temblaba la cuenca de Pamplona) y Lizarraga 1998 (mbLg = 5,2 el más fuerte conocido en Navarra y desde 1998 hasta 2010 en la Península Ibérica en la era de la red analógica, hoy el segundo después del mbLg 6,2 de 2010 en Lecrín, Granada).

2. El mismo vacío si "el estado actual del arte en esta materia" basado en una probabilidad zonificada que ha descartado los tres terremotos importantes comentados en el punto 1 es el presentado en el SISNA.

3. El mismo vacío de carácter histórico ha subestimado desde el principio el impacto de los tres terremotos más importantes para la cuenca de Pamplona, de esta manera se llega a la estimación de que la actividad sísmica en Navarra se considere "baja o moderada"; cuando sin embargo el departamento francés de los Altos Pirineos (65) considera que también ha experimentado fuertes seísmos provenientes del exterior, por ejemplo de la región de Pamplona (Navarra española) que es el lugar de una "actividad sísmica significativa" (magnitud 5,2 el 27/10/1998).


FIGURA 30: LAS FALLAS QUE PUDIERON GENERAR EL EVENTO DE 1998 EN LA SIERRA DE URBASA-ANDÍA


FIGURA 31: SISMICIDAD HISTÓRICA (1817-1934); RECOPILACIÓN REALIZADA PARA EL INFORME SOBRE LOS TERREMOTOS DE ITOIZ DE 2004 (IGN):

Se muestra una explotación del catálogo de sismos próximos del Instituto Geográfico Nacional en la que se representan los terremotos históricos catalogados en Navarra y áreas próximas (al embalse de Itoiz), con intensidad mayor de V (EMS). La sismicidad se concentra principalmente en la zona del Pirineo, estando situada la más importante en territorio francés. En el interior de Navarra, el terremoto de 1903 es el de mayor intensidad, con epicentro situado en Pamplona e intensidad VI (EMS). Los terremotos de 1885 en Leitza, 1918 en Burguete y 1934 en Elizondo tienen asignada una intensidad de V (EMS). Fuera de los límites de Navarra, señalamos la ocurrencia de dos terremotos. El primero el 18 de marzo de 1817, con intensidad VII-VIII (EMS), está localizado en Arnedillo (La Rioja) con una magnitud calculada por Martínez Solares y Mezcua (2002) de 5,7 Mw.


El terremoto del 10 de julio de 1923, con epicentro en Martes (Huesca), ha sido estudiado por Rey Pastor (1931), le asigna una intensidad de VIII y ya en aquella época lo asocia a movimientos de consolidación de las fallas SNW-NSE, que limitan la canal por la que transcurre el río Aragón. Martínez Solares y Mezcua (2002) incluyen en su catálogo un sismo con epicentro en la localidad de Aoiz, ocurrido el 12 de marzo de 1887, con intensidad IV y que procede de la rectificación de una localización errónea incluida en Mezcua y Martínez Solares (1983), fruto a su vez de un error cometido por Galbis (1932).

Las fuentes originales consultadas (Rodríguez de la Torre, 1990) se refieren a una noticia aparecida en el diario La Correspondencia de España en el que se recoge que el Alcalde de Aoiz telegrafió al día siguiente comunicando: “... anoche se observó un pequeño movimiento de trepidación y ruido subterráneo, sin que causara desperfectos. El vecindario está consternado y acampado en las inmediaciones del pueblo, sin atreverse a entrar en sus casas por temor a que se reproduzca el fenómeno...”.




OTRO POCO DE HISTORIA, DOS PREGONES EN SANGÜESA DEL 4 Y DEL 8 DE AGOSTO DE 1612:


El primer terremoto navarro que aparece en los catálogos del IGN es el del 15 de noviembre de 1755 en Sangüesa al que se le adjudica intensidad V-VI. Sin embargo, los estudiosos de la historia religiosa, apuntan a un acontecimiento mucho más espectacular siglo y medio antes precisamente en esa localidad, algo que nunca ha computado en los catálogos de la sismicidad navarra y por supuesto en los protocolos y normativas navarros.

En 1612, un significativo episodio de varios terremotos tuvo lugar en Sangüesa, este fenómeno no está recogido en las bases históricas del SISNA, pero su contundencia y el reflejo de lo que pudo acontecer es demasiado plástico y evidente como para pasar desapercibido, el trabajo es: "El Ayuntamiento de Sangüesa (Navarra) y algunos cultos religiosos (The town hall of Sangüesa [Navarre] and some religious cults)" de Juan Cruz Labeaga Mendiola.

Sangüesa 1612: 

El 4 de agosto y siguientes ocurrieron en la localidad grandes terremotos, ruidos y movimientos de tierra que hicieron temblar los edificios. La gente quedó afligida y temerosa, creyendo que era un presagio de otra catástrofe mayor, castigo de los pecados públicos y escandalosos. El bando municipal propuso a los vecinos, como el mejor de los remedios, acudir a Dios Nuestro Señor, con gran devoción, para que usando de su misericordia divina, librara al pueblo de su aflicción. 

Determinaron los corporativos las procesiones y actos religiosos que debían celebrarse en cada iglesia y algunas medidas como la prohibición de tocar instrumentos musicales, jugar a todo tipo de juegos y hacer sacrificios, oraciones y ayunos. Este pregón municipal manifiesta claramente la mentalidad de la época y en particular la de su redactor, un secretario de Ayuntamiento metido a predicador y moralista:

“... El alcalde y regidores hacemos saber que en esta villa y sus términos ha havido muy grandes terremotos, ruidos y movimientos de la tierra con demostración y amenazas de muy grande ruina, y particularmente hoy día sábado, fiesta de Santo Domingo. Por la mañana ha habido mayor terremoto que nunca, en que se han movido todos los edificios y fábricas, que, por ser tan grande y general, ha quedado toda la república muy afligida y desconsolada. 

Y porque el remedio de cosas de esta condición no lo hay tan cierto y verdadero como acudir a Dios Nuestro Señor, con grande devoción, a suplicalle sea servido de socorrer, con su auxilio y amparo, usando de su divina misericordia, y porque esto sea con la devoción que es justo, se harán por la tarde procesiones cada uno por su parroquia, y mañana domingo una procesión general saldrá de la parroquia de Santa María, a donde habrá oficio solemne.

Y a todos se les manda acudir al tenor de las campanas a procesiones y misa con muy grande reverencia y deboción, suplicando al Señor sea servido usar de su divina misericordia, y amparándonos en su divina gracia dándonos aquello que fuese para su santo servicio... 

Dada en Sangüesa a, 4 de agosto de 1612...". 


"... A todos es notorio los terremotos que ha habido y hay todos los días y hoy miércoles particularmente, que continúan tan de ordinario, que parescen que no han seido y son apercibimientos de alguna grande y peligrosa ruina que ha de haber por castigo de nuestros pecados, cometidos contra la divina majestad de Dios Nuestro Señor. 

Y porque paresce que para remedio deste tan grande y general daño ninguno habrá más a propósito como es procurar ebitar los pecados, mayormente los públicos y escandalosos, con que Dios Nuestro Señor más se ofende y la república más se escandaliza, que así a todos se les manda lo hagan evitando evitándolos. 

Y a todos se les manda que de día ni de noche no tañan guitarra, ni anden con otro ningún instrumento que cause alboroto ni regocijo, ni de noche ni de día. En los campos no anden boceando ni echando pullas, ni diciendo gracias, ni en público ni en secreto nayde juegue a nengún género de juego, porque es justo que en tiempo de tanto peligro todo cese. 

Y porque a causa de los grandes temblores y terremotos toda la gente está afligida, y para su consuelo y remedio de tan gran daño, los Muy Ilustres Señores Prior y Cabildo de esta villa, como tan celosos del bien y aprovechamiento de toda esta villa, con muy particular cuidado en sus sacrificios y oraciones, encomiendan a todos a Dios Nuestro Señor, suplicando a su Divina Majestad sea serbido de librar a este pueblo de tan grande afligimiento, con cuyo amor, como de padres espirituales, no cansándose de amparar a su pueblo, todos los días de aquí al sábado, al tiempo de la misa conventual, se sacará el Santísimo Sacramento, y harán sus preces y rogativas cada uno en su parroquia, se tañerán las campanas. 

Y asimismo el viernes primero se harán procesiones cada parroquia a su monasterio a las cinco de la tarde. Y el domingo primero procesión general con oficio solemne en la iglesia de San Salvador, a donde habrá sermón. A todos se les ruega y exorta que los que pudieren el viernes y sábado ayunen, y si se confesaren y comulgaren, será más a propósito. Y todos, con la mayor devoción que pudieren en sus oraciones, supliquen a Dios Nuestro Señor que con su divino auxilio y socorro ampare y socorra a esta república en el presente peligro en que se ve. Y para que esto venga a noticia de todos, se manda publicar por las calles y cantones de esta villa a son de trompeta y voz de pregón. 

Dada en Sangüesa, a 8 de agosto de 1612...".



FIGURA 32: La iglesia de Santa María la Real de Sangüesa, a pesar de haber sido restaurada en varias actuaciones aún es testigo de aquellos acontecimientos de 1612 (hay una crónica que remite a 1614 recogida en la figura 34) y 1755. Declarada Monumento Nacional en 1889,  fue construida entre los siglos XII y XIV y su estilo corresponde a la transición del románico al gótico. Presenta tres naves con crucero y torre octogonal, y su interior nos sorprenderá con otros atractivos como el retablo mayor, de estilo plateresco y una rica custodia procesional gótica. Tras cruzar el férreo puente sobre el río Aragón, Santa María la Real de Sangüesa nos da la bienvenida a esta localidad de la Zona Media occidental de Navarra. Se erigió en siglo XII, en uno de los extremos de la rúa Mayor, por orden de Alfonso I el Batallador, rey de Navarra y Aragón. Iglesia de medianas proporciones, este bello ejemplo del arte románico ha tenido a lo largo de la historia no sólo fines litúrgicos, sino también función defensiva y refugio después de las catástrofes sísmicas, también especialmente durante las guerras civiles del siglo XIX.


FIGURA 33: "LOS TERREMOTOS" EN LA CIUDAD DE SANGÜESA, ÉSTA GUARDA EN SU TOPONIMIA EL RECUERDO Y EL LUGAR DE AQUELLOS ACONTECIMIENTOS Y BUENA PARTE DE LOS NOMBRES ASOCIADOS A ELLOS, ES DE DESTACAR EL RESISTENTE VALOR GEOTÉCNICO ADJUDICADO A "ROCAFORTE" QUE SEGURAMENTE PARA ENTONCES YA ERA ALGO CONOCIDO. FUENTE Y AGRADECIMIENTOS AL ESTUDIOSO DE LA TOPONIMIA MIKEL BELASCO.

FIGURA 34: EN EL LIBRO "HISTORIA DE LA VIDA Y HECHOS DEL ÍNCLITO MONARCA DON FELIPE TERCERO" CAPÍTULO LXI, OBRA POSTHUMA DEL MAESTRO GIL GONZALEZ DAVILA CRONISTA DE LOS SEÑORES REYES D. FELIPE III Y IV Y MAYOR DE LAS DOS CASTILLAS Y DE LAS INDIAS, SE RECOGE UN TEMBLOR MÚLTIPLE EN PAMPLONA Y SANGÜESA. LA ASOCIACIÓN AL EVENTO ANTERIOR ES CONFUSA Y DIFÍCIL DE CONTRASTAR. EN EL MISMO TRATADO, VUELVE A TEMBLAR PAMPLONA Y EL REYNO DE NAVARRA EN 1634, PERO LA MEZCLA DE LUGARES Y NOMBRES ES TAN CAÓTICA QUE ES MUY DIFÍCIL EL DAR CON LA FECHA O LOCALIDAD AFECTADA EXACTA. AGRADECIMIENTOS AL ESTUDIOSO DE LA TOPONIMIA MIKEL BELASCO.

FIGURA 35: CATÁLOGO DE JOSÉ GALBÍS, TOMO I, REFERENTE AL AÑO DE 1903

 
EN LOS MEDIOS

Este otro artículo escrito el día 10 de marzo de 2013 (110 años después) fue enviado a varios medios, nunca se publicó. Sin embargo hay que agradecer a Diario de Navarra el que impulsase una investigación: "Pamplona sobre el recuerdo de su mayor terremoto", en la persona de Andrea Gurbindo; ella realizó un magnífico trabajo de recopilación presentado el domingo 24 de marzo de 2013 en su edición especial semanal.


ABC: PAMPLONA NO SALDRÍA AIROSA DE UN TERREMOTO DE MÁS DE 5


PAMPLONA, ZONA DE RIESGO SÍSMICO MODERADO, URBANISMO, ESPECULACIÓN Y SISMICIDAD (Navarra TV)


SOBRE LA APLICACIÓN DE LA NORMATIVA SÍSMICA EN NAVARRA, DESPUÉS DE LOS TERREMOTOS DE LORCA DE 2011 (Navarra TV)


Antonio Aretxabala, geólogo de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, y Xavier Chérrez, arquitecto del Arzobispado de Pamplona y Tudela y experto en Patrimonio, analizan vulnerabilidades sísmicas del casco histórico de una ciudad contemporánea: Pamplona, en ETB2.