viernes, 16 de marzo de 2012

TERREMOTO DE CHILE: CIERTA CONFUSIÓN DOS AÑOS DESPUÉS DE LA TRAGEDIA

Este artículo fue rechazado para su publicación en un peródico chileno de tirada nacional. Los argumentos fueron que "contenía ideología política". El autor quiere puntualizar que sí, que se ha posicionado de un lado: el de los desfavorecidos. Ése es el espíritu de este blog y el que se intenta impulsar desde él. Las administraciones, en los países democráticos nos representan a todos, nuestras críticas son por lo tanto a nuestra forma de funcionamiento como comunidad. Así es como han evolucionado las organizaciones, las empresas, los países y toda la humanidad, no volviendo a caer en errores evitables.

Dice Roberto Pizarro, economista de la Universidad de Chile, posgrado en la Universidad de Sussex (Reino Unido). Investigador Grupo Nueva Economia, ex-decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, ministro de Planificación y rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (Chile): "... Con el terremoto, los éxitos macroeconómicos, la potencia exportadora y el consumismo en los malls abrieron paso a la muerte, la destrucción de carreteras, viviendas, escuelas y hospitales. Gobierno, fuerzas armadas, la clase política y el sector privado se revelaron completamente inútiles en la hora de la verdad. Vale decir, cuando se requería proteger a los ciudadanos, alimentar y entregar un techo a los afectados. El Estado, minimizado por el neoliberalismo y el sector privado, sólo eficiente para maximizar sus ganancias, fracasó rotundamente..."


UNA ZONA QUE TIENE EL TRISTE RÉCORD DEL TERREMOTO MÁS DESTRUCTIVO CONOCIDO (9,5)

Se acaban de cumplir dos años del terremoto de Chile de 2010, los círculos más eruditos de la sismología y la ciencia europeas han colocado a Chile en un merecido lugar privilegiado. Es debido al número y la calidad de sus investigaciones, a la puesta en marcha de políticas sismorresistentes o antisísmicas modernas y efectivas, de iniciativas y propuestas resilientes después de adversidades y a una experiencia basada, primero en un conocimiento envidiable de su medio físico, y segundo en una eficiente, práctica e inteligente manera de gestionar las catástrofes.

EL TERREMOTO DE CHILE 27F 2010



GRANDES ZONAS FUERON DEVASTADAS

Todas ellas hacen que esta envidia posiblemente no sea del todo sana, pues todo eso es algo que ya quisiéramos los europeos y en especial los españoles en nuestra tierra y presenciamos cómo un ideal más y más lejano cada día. Sin embargo no es oro todo lo que reluce, dicen que mal de muchos consuelo de tontos, no debería apaciguar nuestra sana o insana envidia el que también haya algunas nubes negras sobre Chile.



Pero lo cierto es que la percepción sobre el desarrollo de la gestión de la catástrofe dos años después, es muy distinta cuando leemos la versión oficial de otras; al igual que en España, los chilenos también se enfrentan a las mismas contradicciones

Hablando de nuestras catástrofes y nuestros políticos y dirigentes (lo cual ya es casi sinónimo), en cuanto a la gestión de la recuperación, éstos suelen salir al paso de las críticas echando la culpa de sus carencias o imprevisiones a las administraciones anteriores, a "los malos" en general, incluso compartimos con Chile el culpabilizar a las revueltas estudiantiles de los males de cualquier naturaleza. 


ENTREVISTA EN CANAL 6 NAVARRA, 28 DE FEBRERO DE 2010

Después de que más de 600 kilómetros de territorio chileno fueran afectados por el quinto terremoto más grande de la historia instrumental conocida, la capacidad exportadora de Chile logró una rápida recuperación en tan solo tres meses. Chile tiene el triste honor de ser también la medalla de oro de los terremotos, nada menos que un 9,5 en 1960, el más grande nunca conocido por la humanidad.


DISTINTOS PUNTOS DE VISTA

A Europa nos llegan los ecos de que Sebastián Piñera afirma que se ha avanzado en casi un 70% de lo previsto durante su mandato y antes de concluirlo todo será completado, pero varias organizaciones sociales, universitarias y de damnificados consideran que se ha reconstruido menos del 10% de las viviendas destruidas, fueron más de 110.000. 

DISTINTOS PUNTOS DE VISTA

Se acusa al gobierno de enmascarar la realidad y de aplicar una capa de maquillaje a su gestión, también de gastar recursos de todos los chilenos en festivales y publicidad para alimentar una ficción muy alejada de la realidad. Se denuncian casos de expropiaciones en zonas costeras con la destrucción de un rico patrimonio histórico no catalogado en pueblos y ciudades, en beneficio de la especulación y negocio de inmobiliarias, se denuncian sugerencias oficiales que se consideran insultantes para más de un millón de chilenos, tales como que los damnificados vayan a vivir con sus familiares temporalmente, etc. 


LOS DAÑOS AÚN SON MANIFIESTOS. PIÑERA DE VISITA
En Europa, y en España en particular, empezamos a vivir una especie de narcotización social, vemos cada día como la corrupción urbanística, la especulación y el desfalco campan a sus anchas por cualquier región de nuestro país, y da igual que haya habido una catástrofe sísmica como la última en Lorca o no. Chile cuenta con los recursos suficientes para una reconstrucción justa y ejemplar. La reconstrucción no puede pasar a un segundo plano, ni dejarlo en manos de iniciativas que buscan lucrarse con las desgracias, no se puede confiar ciegamente en un inmaculado altruismo de la iniciativa privada, no es ésa su naturaleza. 

SIN PALABRAS
Alguien no dice la verdad, las cifras de la reconstrucción, plazos, expectativas, inversiones, afectados, no coinciden; el gobierno dice una cosa, las universidades, municipalidades y organizaciones de afectados dicen otra, y la diferencia no es de una pequeña desviación corregible. A dos años del terremoto estamos hablando de cifras diametralmente opuestas. Cerca del 80% de los afectados de la región del Biobío, la más afectada por estar cerca del epicentro, se ven a sí mismos olvidados, abandonados y con miedo a otro invierno sin viviendas. 


El que quede mucho trabajo por hacer no quiere decir que no se haya hecho mucho, politizar los desastres es lo mejor que se puede hacer si se quiere amplificar el desasosiego que ya trae consigo la desgracia. Si además se adereza con un poco de expectativas desorbitadas y promesas desmedidas, el conflicto está servido. Pero peor se pone la cosa si no hay una autocrítica, si prometemos lo que nuestro corazón no tiene, la gente del pueblo y de la ciudad solo puede depositar sus esperanzas en sus dirigentes, para ello lo son; sus imposibles promesas no hacen sino causar frustración y dolor. 


LOS ESTÁNDARES DE PROTECCIÓN QUEDARON EN EVIDENCIA
Nadie le va a enseñar a Chile, que ha conocido desde siempre los terremotos, cómo se gestionan; los chilenos saben que son impredecibles y que su furia es capaz de destruirlo todo. El 27 de Febrero del 2010 no fue diferente. Viendo la magnitud del terremoto y tsunami podemos afirmar con rotundidad que Chile resistió de forma excelente este cataclismo, el avance en sus estándares antisísmicos, la calidad de los profesionales que desempeñan esas disciplinas y una población muy preparada y cultivada en esa cultura, son las virtudes que hacen que en Europa sintamos envidia ¿Pero están sus dirigentes a esa misma altura? 


Aún queda mucho por aprender, por mejorar, las contradicciones son buenas maestras, a pesar de los importantes logros técnicos y económicos del Chile de las dos últimas décadas, pues es en el ámbito económico un referente mundial, siguen existiendo "carencias ostensibles tanto en los sistemas de alerta frente a emergencias como en la verborrea política", mezclar el descontento estudiantil como esperanza de un mundo mejor con una catástrofe natural ligada a la situación geológica anterior a todo chileno es una falacia, una falta de respeto a las víctimas, a las esperanzas de la juventud y a la futura evolución tanto de la ingeniería sísmica como de la social. Incluso podemos leer en la prensa que la culpa de la mala gestión es de la ex-presidenta Bachelet, insinuando que diese cuenta de lo sucedido al seguir los protocolos establecidos para hacer frente a semejante tragedia, es decir, lo que tenía que hacer.

LOS RITMOS DE LA RECONSTRUCCIÓN 

Un terremoto no sabe de colores políticos, malgastar esfuerzos y energías en culpabilizar o endosar responsabilidades políticas inexistentes o ficticias sobre una supuesta mala gestión de las desgracias no hace otra cosa que desviar la atención de donde verdaderamente debería estar: al lado de los que sufren, las críticas de éstos no tienen que ser filtradas, edulcoradas, maquilladas u obviadas, deben ser parte de la reconstrucción. Las tablas de la UNESCO nos lo enseñan: los habitantes son parte del patrimonio, escúchenles y dejemos que nuestra atención se pose sobre ellos sin prejuicios, seguro que Chile, y también los demás países aprendiendo de los chilenos, salimos mucho más reforzados. 

¿CÓMO SE HA ORGANIZADO LA CATÁSTROFE?

La forma de organizar una catástrofe dice mucho de un país, vemos a Japón, su efectividad nos deslumbra, o a España, su inefectividad también. El ejecutivo chileno optó por establecer convenios e implicar a las grandes constructoras, algo que si se supervisa con inteligencia puede ser muy efectivo, pero “vender la piel antes de haber cazado al oso” siempre dio mala fama y trajo falsas expectativas y frustraciones. 

Por eso ahora el debate sobre las cifras de reconstrucción, subsidios, casas entregadas. La definición de damnificado no está muy clara ya, e incluso se ha forzado a tener que especificar qué es una casa entregada. A lo mejor es que el castellano es un idioma poco específico para definir lo que es una casa entregada o un auxilio. 

¿MERECE LA PENA HACER DE LA DESGRACIA UNA HERRAMIENTA POLÍTICA?

Arrojarse ciegamente al optimismo para atraer seguidores y votantes es algo de lo que políticos chilenos y europeos comparten muy bien. Si el Gobierno se gasta el dinero de los chilenos en campañas reafirmando sus logros y sus aciertos mientras por otro lado las cifras de descontento llegan en algunas zonas al 80%, es síntoma de que algo no va bien. Aceptar un ritmo menor de reparación, y enfocar los primeros esfuerzos en aliviar y auxiliar a los más necesitados, con entrega, atención y abnegación, puede ser un momentáneo paso atrás para el replanteo, pero sin duda un gran paso adelante para todos los chilenos y los que no siéndolo estamos atentos a sus pasos, quizás por lo que algún día pudiera sucedernos, pues de las experiencias de nuestros hermanos también se aprende.


NUEVAMENTE DIFERENCIAS EN CUANTO A LA GESTIÓN DEL SISMO DEL 25 DE MARZO DE 2012

1 comentario:

Antonio Odriozola dijo...

Como siempre, documentado artículo. Se lo pasaré a mis amigos españoles destinados en Chile, algunos de ellos vivieron este último terremoto en primera persona. Saludos