domingo, 17 de marzo de 2013

YESA: SUBIR LA COTA PUEDE SUPONER MÁS SEGURIDAD O NO...


PUBLICADO EN DIARIO DE NOTICIAS
EL PALEODESLIZAMIENTO DE LA REFAYA DE UNOS 14 HECTÓMETROS CÚBICOS A 150 m DE LA PRESA


1. ENTREVISTA CONCEDIDA A E. CONDE PARA "DIARIO DE NOTICIAS". 



PAMPLONA. El especialista de la UN, Antonio Aretxabala, se muestra expectante ante lo sucedido en torno al embalse de Yesa. A su juicio, las causas del movimiento de tierras son variadas y de sobra conocidas, pero cree que el interior del macizo rocoso guarda un "comportamiento heterogéneo".


E. Conde: ¿El recrecimiento serviría para estabilizar la ladera?

A. Aretxabala: Es bastante lógico. Todo el corte que se está haciendo está justo debajo de las urbanizaciones va a ser el que acoja el nuevo recrecimiento, que será más elevado, y va a hacer de contención de esta ladera. Esto desde el punto de vista estrictamente mecánico es verdad, supone un aumento de estabilidad, pero queda por aclarar una serie de cuestiones respecto de las filtraciones de agua sobre las que nadie de la CHE ha comentado nada. Parece una perogrullada, pero es verdad. Esa obra grande hace de contrafuerte para sujetar las dos laderas.


E.C.: ¿Qué causa o causas explican lo que ha ocurrido ahora en Yesa?

A.A.: Normalmente cuando se da una inestabilidad en la naturaleza, como el movimiento de una ladera de un tamaño tan grande, es porque se dan varias circunstancias que juntas generan ese deslizamiento.

Primero tenemos una predisposición de una zona inestable conocida. Era vox pópuli que todas esas laderas han estado dando guerra desde hace décadas y siglos. Hoy en día tenemos tecnología suficiente para influir sobre ellas, coserlas y hacer una serie de actuaciones que disminuyan la inestabilidad al máximo posible. Al mismo tiempo estamos haciendo grandes infraestructuras que se suman al factor inestable. Por un lado está el factor de inestabilidad que supone el recrecido, y por tanto subir el nivel freático del pantano, que ahora mismo está a más del 90% de su capacidad. 

A esto hay que sumar unas lluvias tremendas, 500 litros por metro cuadrado en dos meses, que es prácticamente el 70% de lo que llueve en un año en esta zona, por lo que todo esto supone una bajada de las condiciones de resistencia, rozamiento y cohesión. Y además es un terreno que se deforma de manera diferencial como se ve en las grietas de Lasaitasuna, que se debe a una plastificación por partes, casi a una licuación del terreno. 

Esa inestabilidad se extiende hasta 60 metros de profundidad, por lo que las actuaciones son muy vagas. Están quitando tierra de la parte alta, para que las fuerzas de empuje, que están en contra de la estabilidad, se reduzcan lo máximo posible, pero al mismo tiempo se está subiendo el nivel freático (lugar en el que se encuentra el agua subterránea) y se está reblandeciendo el terreno. 

Subir el agua 20 metros no les va a dar más seguridad a estas urbanizaciones. Es verdad lo que dice la CHE del contrafuerte que va a soportar los embates de la montaña, pero a su vez se va a subir el nivel freático, cuyo análisis desconozco. No me creo que el terreno sea totalmente impermeable, e impermeabilizarlo va a ser muy difícil. Jugamos con esos equilibrios, pero las respuestas de la naturaleza son inestables.


E.C.: ¿Ese movimiento de la ladera se puede sujetar desde la base?

A.A.: No tenemos más remedio que admitir que el recrecimiento de grava lo puede sujetar. Se trataría de tensar desde la base la ladera para que se sostenga, pero la ladera no es rígida. No es un movimiento homogéneo, de 400 de ancho por 500 de largo. Hay zonas en la parte central que se mueven mucho y en la periferia casi ni se notan. 

Eso se da cuando hay una deformación plástica y casi líquida. Si va a subir el agua de repente, pueden darse filtraciones que se sumen a estas inestabilidades. Podemos esperar que dado que se forman pequeños comportamientos individuales dentro de la ladera habrá comportamientos imprevisibles localizados dentro de la urbanización, y eso convendría aclararlo y hacer un estudio ambicioso.


2. UN POCO DE HISTORIA

El recrecimiento del embalse de Yesa ha venido siendo polémico desde la primera propuesta. Los objetivos buscados con el recrecimiento de la presa de Yesa son: crear 48.000 Ha nuevas de regadío en Bardenas Reales y en la comarca de las Cinco Villas, el nuevo Yesa permitiría que fuera un embalse hiperanual y no anual permitiendo una mejor regulación del cauce del Aragón entre periodos de sequía y lluvias a la vez que se conseguiría una mejora notable en el regadío; además abastecería agua a Zaragoza y se podrían construir dos centrales hidroeléctricas con una potencia de 89 MW.

Estos objetivos iniciales fueron modificándose en el tiempo. Las previsiones de regadío han sido significativamente rebajadas por el Plan Nacional de Regadíos. Por otra parte, el abastecimiento de agua potable a Zaragoza ha sido desvinculado del recrecimiento de Yesa por el Gobierno de España con la construcción del embalse de La Loteta, con una capacidad de 120 hm³, realizado con subvenciones procedentes de la Unión Europea. 

Desde que en 1983 se hiciera publico el plan de recrecimiento de la presa de Yesa, que pretende la construcción de una nueva presa que triplicaría la capacidad actual del pantano hasta 1.500 hm³, se han creado grupos de oposición a la obra por parte de diferentes asociaciones de afectados encabezadas por la Asociación Río Aragón y COAGRET, junto con asociaciones ecologistas como Ecologistas en AcciónGreenpeaceSEO/BirdLife,WWF/AdenaAEMS-Ríos con VidaAmigos de la Tierra y que conforman la plataforma "Yesa No". 

La oposición ha llegado incluso a tribunales donde se han abierto cinco acciones judiciales, tres contenciosos administrativos, una querella criminal contra tres ex-altos cargos del Ministerio de Medio Ambiente y una denuncia por destrucción de Patrimonio Histórico-Artístico en referencia al Camino de Santiago que también ha sido denunciado ante la UNESCO. En estas acciones han participado significativamente los ayuntamientos de Jaca y Artieda. Todas las sentencias han fallado en contra de los denunciantes dando vía libre a la construcción de la nueva presa. 

Con la puesta en funcionamiento del actual embalse, en 1960 se produjo un deslizamiento en el estribo derecho de la presa que obligó a desviar la carretera y a desmontar un gran talud. Hoy en día dicho estribo sigue teniendo problemas pues se ha localizado la existencia de filtraciones que pondrían en peligro la cimentación de la presa nueva. Hay problemas geológicos en la ladera izquierda, con la existencia de un paleodeslizamiento de 14 hm³, en el paraje de "La Refaya", que según varios estudios corre riesgo de movilizarse si se recrece la presa.

Además, durante los trabajos de construcción de un vertedero en la pista de la margen izquierda, se produjo en agosto de 2006 un deslizamiento de 3,5 millones de metros cúbicos de tierra que amenazan con caer al agua y provocar una ola que rebase la presa, sus consecuencias serían catastróficas para los habitantes del Sangüesa (4000 habitantes). La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) mantuvo este hecho oculto hasta que hizo público en febrero de 2007 un informe que reconocía el deslizamiento. 

Durante el verano de 2007 se abrieron nuevas grietas y socavones en la zona, y más tarde la pista quedó inutilizada por un gran movimiento. A la vista de lo sucedido y de la incapacidad de la CHE para solucionar el problema, el Ministerio de Medio Ambiente decidió sacar a licitación a finales de 2007 la realización de estudios geológicos de las laderas.


3. RELACIÓN HISTÓRICA DE LOS DESLIZAMIENTOS

1. Paleodeslizamiento de la Refaya, Antiguo movimiento de ladera de unos 14 hm³, actualmente fosilizado, situado cerca del estribo izquierdo, pero con riesgo de movilizarse si se recrece Yesa.

2. Deslizamiento de 1930. El 13 de noviembre de 1928 comienzan las obras de construcción de la actual presa. En 1930 se cae la ladera derecha mientras se excavaba el estribo.

3. Inestabilidad de los aliviaderos de la presa 1957-1958. El terreno donde se han construido los aliviaderos obliga a realizar más sondeos y a inyectar cemento en los cimientos. Por su volumen, la obra tuvo que sacarse a concurso en el BOE del 16 de septiembre de 1957, y fue adjudicada en el BOE del 6 de marzo de 1958.

4. Deslizamiento de 1960. A raíz del llenado del embalse y su posterior desembalse, se reactiva el deslizamiento de 1930. Se movilizan 60.000 m³ de tierra que afecta a la carretera recién construida, lo que obliga ha realizar un nuevo trazado.

5. Deslizamiento de 1964. Durante unas lluvias la ladera derecha se vuelve a venir a bajo.

6. Deslizamiento del 30 de noviembre de 2003. Mientras se excava el estribo de la ladera izquierda aparece una grieta de 4 m de ancho y otros 4 m de profundidad, así como deslizamientos de tipo flexual toppling de 45 m por 60 m.

7. Deslizamiento de febrero de 2004. La excavación del talud de la ladera derecha reactiva los deslizamientos de 1930 y 1964.

8. Deslizamiento de julio de 2006. La presión ejercida por la instalación de un vertedero en la margen izquierda, provoca el deslizamiento de 3,5 millones de metros cúbicos de tierra.

9. Deslizamiento de verano de 2007. En julio de 2007 se repiten las grietas y deslizamientos de 2006 en la ladera izquierda.

10. Deslizamiento actual que obliga el desalojo de dos urbanizaciones, El inglés y Lasaitasuna justo encima del recrecimiento de la presa.

4. LUGARES DE INTERÉS



ESCÓ, ABANDONADO  EN LA MARGEN DERECHA, AÚN GUARDA LAS HUELLAS DEL TERREMOTO DE 1923


LA ENTREVISTA EN NAVARRA TV 31 DE ENERO DE 2014

No hay comentarios: